sale ileso pese a la caída
“La caída no me ha dolido mucho, aunque es una pena porque al final estaba en buena posición, el asfalto estaba mojado y me he acabado cayendo. Vi un desnivel justo enfrente de mí, frené y terminé cayendo también. Ahora me siento bien; Veremos cómo evoluciona esto en las próximas horas”, afirmó el propio Aular.
Se mantiene tranquilo y cauteloso, consciente de que en el Giro cada caída puede cambiar los planes. De momento, su estado físico le permite continuar la carrera y valorar con tranquilidad las próximas etapas de la competición.
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