La canción a la Virgen mestiza
El día 25 del mes pasado, al terminar el concierto que ofrecimos en Ciudad de México, una mujer que se había acercado a felicitarme me dijo que, sobre todo, le había gustado la canción que ese día había estrenado: «Soy de tu tribu», dedicada a José Alfredo Jiménez. Junto a la clásica pieza «La Llorona», le había llegado al alma y había disfrutado de ambas profundamente. ¡Cómo me prestó!
[–>[–>[–>Durante la conversación que mantuvimos, me confesó sentirse muy orgullosa de un 13 % de mestizaje que, según me contó, había descubierto en su genética. Después me habló del mestizaje de la Morenita de Tepeyac, es decir, de la Virgen de Guadalupe, y el rostro se le iluminó al referirse a ese símbolo tan emblemático de México, capaz de situarse por encima de creencias e ideologías.
[–> [–>[–>Mientras escuchaba sus palabras, tan apasionadas como emocionantes, pensé que mis canciones también son mestizas. Y bastante más de un 13 %, diría yo. La creatividad, la inspiración, el avance y el progreso tienen mucho que ver con lo mestizo: con la fusión, con la mezcla, la interdependencia de todo.
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La suma de sensaciones que me produjo aquella conversación fue tomando forma de canción casi sin darme cuenta y, después de varios días, acabó convirtiéndose en «Virgen mestiza».
[–>[–>[–>Las raíces, la esperanza, el suspiro, el silencio y también el grito de la mujer mexicana, junto a las múltiples interpretaciones de la Morenita de Tepeyac, quisieron hacerse canción y me permitieron darles forma musical. De ahí que hoy comparto desde este espacio su creación.
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Deseo, cómo no, que esta sincera y sencilla canción conecte con la sensibilidad de las mujeres –a ellas va dirigida– y que lo haga desde la ternura, con ritmo de vals; con cadencia relajada, energía y pasión. Sin Inteligencia Artificial. A pelo.
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[–>Y, a ser posible, que se perciba que está escrita y sentida desde una serenidad y una amabilidad que fervientemente desean ser altamente contagiosas.
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Ya está bien de tanta lluvia ácida de tensiones, manipulación, ruidos perturbadores, «mucho, mucho ruido», que diría el maestro Sabina, uso vulgar de la IA. En fin, qué os voy a contar.
[–>[–>[–>Aprovecho para dar fe del mucho cariño que se nos tiene en México y claro que es recíproco. Porque… es tanto lo que nos une.
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