Semen e incontinencia urinaria femenina
Fernando Monreal es médico.
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Analizamos hoy dos noticias médicas de actualidad que han suscitado un gran interés:
[–>[–>[–>A. La calidad del semen se desploma en España: desciende un 28% en solo 15 años.
[–> [–>[–>La calidad seminal española viene emporando año tras año. La concentración de espermatozoides ha caído un 51% desde el año 1973, con un ritmo de descenso que se ha acelerado al doble desde principios de siglo. Este escenario ha llevado a la Organización Mundial de la Salud a revisar a la baja sus estándares de calidad seminal.
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Así, el descenso de la concentración seminal durante estas últimas décadas implica que las opciones para ser padres no sean las mismas que hace años. Los datos clínicos en España sitúan la media en 33,5 millones de espermatozoides/ml; cifra que alerta a los expertos al observar cómo ha descendido desde los 99 millones/ml registrados en 1973; o de los 47,1 millones/ml en 2011, lo que implica una caída del 28% en el número de espermatozoides en tan solo 15 años.
[–>[–>[–>A ello se suma un aumento de factores de riesgo asociados, como son las infecciones de transmisión sexual (ITS). El porcentaje de muestras afectadas por ITS ha pasado del 32% en 2019 al 42% en 2024.
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Los expertos coinciden en que el deterioro de la calidad seminal responde a una combinación multifactorial que va desde la exposición a contaminantes ambientales (pesticidas, disruptores endocrinos) hasta hábitos tóxicos como el consumo de tabaco y otras drogas. Además, también se ve afectado por el estrés, el sedentarismo, el uso de determinados fármacos y el incremento de infecciones.
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[–>También existen muchas hipótesis que apuntan a otros factores cotidianos como el uso prolongado de dispositivos electrónicos portátiles (los cuales elevan la temperatura testicular), y que pueden influir negativamente en la espermatogénesis (formación de espermatozoides). A pesar de esto, dichos expertos nos recuerdan que no hay evidencias claras en humanos y que faltan más estudios.
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B. La grasa abdominal es un factor clave en la incontinencia urinaria femenina.
[–>[–>[–>La incontinencia de orina es un trastorno caracterizado por la pérdida involuntaria de orina debida a una alteración en el control de la vejiga y de su esfínter. Aunque puede afectar a ambos sexos, es más frecuente entre las mujeres. Históricamente se ha asociado el funcionamiento del suelo pélvico (músculos y ligamentos que sostienen la vejiga, el útero y el recto), cambios hormonales (como a raíz de la menopausia), número de embarazos y partos vaginale. Pero, recientemente, en la revista European Journal of Obstetrics & Gynecology and Reproductive Biology se ha publicado un trabajo clínico que ha identificado a la grasa visceral como un importante factor de riesgo de presentar incontinencia de orina.
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La investigación identificó que, aunque la obesidad supone un riesgo de pérdidas de orina, la grasa visceral (la que se acumula en el interior del abdomen y alrededor de algunos órganos como el hígado, páncreas e intestinos), se asocia a inflamación crónica de bajo grado, resistencia a insulina (lo que favorece la diabetes mellitus) y alteraciones hormonales, factores todos ellos que pueden afectar al tracto urinario inferior. De acuerdo con el citado artículo médico esta adiposidad se asocia con un aumento del 51% en la probabilidad de fugas de orina, incluso en mujeres con un índice de masa corporal (IMC) normal. La investigación también relacionó la acumulación de grasa alrededor de las caderas, los glúteos y los muslos con la incontinencia urinaria. Y, en cuanto a su tratamiento, la fisioterapia centrada en el suelo pélvico se considera el tratamiento más eficaz.
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