no está en Mallorca, tiene 450 habitantes y una villa romana del siglo II d.C
Lejos del bullicio de las alfombras rojas, los focos de Cannes o las noches interminables de París, Rossy de Palma (61 años) encuentra su refugio en un lugar que rompe todas las reglas.
No está en Mallorca, donde nació, ni en ninguna isla de postal. Su desconexión absoluta se produce en Urrea de Gaénun pequeño pueblo en la provincia de teruel donde el tiempo parece haberse detenido y donde la actriz vuelve a ser, sencillamente, la hija de Pedro.
Con apenas 450 habitantes, Este municipio de la comarca del Bajo Martín representa a la perfección eso España rural que resiste el paso del tiempo y la despoblación.
calles estrechas, casas de adobe y ladrilloy un silencio casi terapéutico definen la vida cotidiana de un enclave donde cada vecino conoce al otro.
En este municipio, Rossy no es la musa de Pedro Almodóvar (70), sino uno más entre los que caminan bajo el solhablan sin prisas y disfrutan de una vida sencilla, ajenos al ruido mediático.
El acueducto de Urrea de Gaén.
El corazón histórico de Urrea, sin embargo, late desde hace mucho más tiempo. En las afueras del municipio se encuentra uno de sus mayores tesoros: la villa romana de La Loma del Regadío.
Este depósito, activo entre Siglos II y IV d.C.muestra que la zona ya era un enclave próspero en la época imperial.
No era sólo una residencia, sino una verdadera ‘fábrica’ agrícola dedicada a la producción de aceite y vino.
Incluso hoy en día estructuras como prensas de aceite y restos de mosaicos que nos permiten imaginar la vida en aquella época, en una continuidad histórica que conecta directamente con los olivares que hoy rodean el pueblo.
Pero Urrea no es sólo el pasado. Tu identidad también se construye a través de Tradiciones muy arraigadas.
Es parte del conocido Ruta de Tambor y Bombouna de las celebraciones de Semana Santa más abrumador en España.
Urrea de Gaén desde arriba.
Durante esos días, el silencio lo habitual se rompe con el rugido de bateríaen una manifestación colectiva que sacude el alma del territorio y conecta a sus habitantes con sus raíces más profundas.
El paisaje que rodea al municipio es otro de sus grandes atractivos. Él Valle del río Martín Dibuja un entorno de huertas, campos de cereal y olivos centenarios que invitan a perderse sin rumbo.
En el municipio el lujo no se mide en exclusividad, sino en la posibilidad de caminar sin encontrar a nadieescuchando el viento o viendo un atardecer sin interrupciones.
En tiempos en los que las prisas lo dominan todo, lugares como Urrea de Gaén recuerdan que la verdadera riqueza está en lo esencial.
Tal vez por eso Rossy de Palma sigue regresando: porque, en este rincón olvidado para muchos, encuentra precisamente lo que el mundo moderno lo arrebata.
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