Esto es una experiencia que perdura para siempre
Música, caramelos, confeti y mucha, mucha diversión. Piedras Blancas encara la recta final de las fiestas de San Isidro y lo hace con la mayor de las ilusiones. Tras una noche de sábado en la que la música de la orquesta La Misión y los DJ Iván Melendi y Franky Deejay pusieron a todo el mundo a bailar, el domingo arrancó a las once de la mañana con la misa en la iglesia de la capital de Castrillón y, ya al mediodía, con el esperado Desfile de Carrozas y Xarrés.
[–>[–>[–>«Es una pasada. Los críos lo disfrutan muchísimo y para las madres y los padres es un placer verles así. Encima nos llevamos algún caramelo», comentó Laura Fernández, avilesina que acudió a la cabalgata con su hijo Isaac, de 7 años, al que «le encanta todo lo que está relacionado con la vida en el pueblo».
[–> [–>[–>Paneras, huertos, chigres… Las carrozas de San Isidro fueron un atractivo absoluto para todo aquel que se acercó. Dentro de la acción, siguiendo una carroza concreta, estaban Soraya Guardado y Alejandra Soria, vecinas de Piedras Blancas que mantenían la mirada en sus hijos, Mauro y Noa, ambos de 4 años y «amigos de siempre» que comparten una pasión: nunca faltan a la cabalgata de San Isidro. «Les encanta venir con el traje tradicional», confesó Guardado, que añadió que Mauro «está encantado de ir de asturiano, lo lleva en la sangre».
[–>[–>[–>
«Desde que nació está como loco por venir al desfile de carrozas. Se lo pasa genial tirando caramelos«, apuntó Soria, quien de joven también era una habitual de la cabalgata y cuyos trajes comparte con Noa. Además, ambas coinciden en que «cada año hay más participación» y que «es algo maravilloso»: «Esto es una experiencia que perdura para siempre. Cada vez hay más gente y es estupendo que se conserven estas tradiciones«.
[–>[–>[–>El desfile, que partió desde la plaza de Europa con una comitiva de más de veinte carrozas, siguió su itinerario por el centro de Piedras Blancas hasta el aparcamiento de la piscina municipal, donde poco después dieron inicio los juegos Tradicionales. Ya pasado el mediodía, la Escuela de Gaita y Percusión ofreció una actuación en el recinto ferial que fue relevada por el Dúo Brass, quien puso la música durante la sesión vermú a la que siguió una degustación de paella micológica.
[–>[–>[–>
Puedes consultar la fuente de este artículo aquí