La ciudad española de 4.000 habitantes con palacio real del siglo XIV, calles empedradas y declarada Conjunto Histórico
Imagínate un palacio con torres imposibles alzándose entre jardines y muros, como si hubiera salido de un libro de fantasía medieval. La piedra dorada brilla bajo la luz y cada rincón parece guardar historias de reyes, banquetes y secretos antiguos.
Las calles que rodean el conjunto conservan un ambiente tranquilo y elegantedonde el pasado sigue muy presente entre soportales, plazas y fachadas centenarias.
ese lugar es Olitauna localidad donde la majestuosidad de su palacio real convierte el paisaje en una de las imágenes más evocadoras y sorprendentes del norte peninsular.
El Castillo de Olite, en Navarra
Ubicado en NavarraEs uno de esos pueblos-ciudad que parecen sacados de un cuento medieval. Áticos, murallas, calles estrechas y un palacio que domina el horizonte.
Muy cerca de Pamplona, a unos 42 km, hoy combina raíces antiguas, historia de reyes y un turismo muy animado, con viñedos, rutas y fiestas.
Sus orígenes se remontan a la época romana, con una Recinto amurallado del siglo I d.C. do. que hoy se conoce como el «Cerco de interior», rodeado de torres y murallas. Esta zona defendía lo que luego sería una villa medieval.
Su centro historico Se trata de un auténtico conjunto medieval declarado oficialmente Conjunto Histórico-Artístico en 1925 que se integra de forma natural.
Forma un núcleo muy compacto, rodeado de restos de Murallas romanas y medievalesdonde conviven iglesias, palacios, casas blasonadas y plazas.
El centro se origina en torno a dos grandes plazas; el Plaza Carlos III y el Plaza Teobaldos. Éstos actúan como corazón cívico y social de la localidad y son punto de encuentro tanto para visitantes como para vecinos.
A su interior se accede a través de diferentes puertas y calles, como Puerta de Tudela ola Puerta de Cavaque conecta con la Rúa Mayor y la Plaza Carlos III.
También deberías visitar sus Iglesia de San Pedroque combina el estilo románico y gótico, y el Torre de San Pedro, que mira el horizonte desde un extremo del casco.
Como curiosidad, grandes sectores de muralla romana Todavía están pegados a las casas.
Todo este centro histórico se puede recorrer a pie en un par de horas, aunque merece la pena una visita más pausada para disfrutar de los soportales, rincones y patios.
Aunque sin duda, el joya de la corona que no te puedes perder en la visita es su Palacio Real, que hoy también se conoce como Castillo de Olite.
Se trata de dos palacios construidos uno al lado del otro: un «Palacio Viejo«, de los siglos XII y XIII, que hoy funciona como Parador Nacional, y un «Nuevo Palacio«, de los siglos XIV y XV, reconstruida en el siglo XX e inaugurada como monumento.
El conjunto ocupa casi un tercio del centro histórico y está considerado uno de los ejemplos más representativos del gótico civil francéscon torreones, pasadizos y torres coronadas que hoy siguen siendo un importante atractivo turístico.
Del encanto de Olite son conscientes los Reyes, que recientemente visitaron la localidad para poner de relieve el vínculo entre Princesa Leonor y su título de Princesa de Viana.
Puedes consultar la fuente de este artículo aquí


