Su sabor a mar las hacen únicas
Modesto Sariego, vecino de Villaviciosa, tiene claro el motivo por el que le encanta las llámparas: “Saben a mar como ningún marisco, me encantan”. Le gusta durante todo el año pegarse alguna escapada a algún restaurante de Quintes o Quintueles para disfrutarlas. Y aprovechó este domingo para pasarse junto a su mujer Azucena García y su hija Yolanda Sariego y saborear una buena ración. “Para mí tienen que ser afogaes, al estilo tradicional”, manifestó, desde su mesa en Casa Kilo, uno de los seis restaurantes que participan en las 38.ºJornadas de las llámparas de Quintes y Quintueles.
[–>[–>[–>“Las tenemos todo el año y gustan mucho, pero estos días se venden muchísimas raciones”, cuenta Rodri Buznego, responsable de Casa Kilo. Allí, entre fogones, su hija Denise Buznego prepara cazuelas sin parar de este manjar, que tiene dos vertientes en su local. “Afogaes son con aceite de oliva, agua y fideos. Y guisadas con cebolla y pimentón”, afirma.
[–> [–>[–>Denise Buznego prepara lámparas en la cocina de Casa Kilo. / P. A.
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Las diferentes recetas y elaboraciones en torno a la llámpara se pueden degustar hasta el 24 de mayo en Quintes en el Restaurante Castañón y el Restaurante Casa Kilo; y en Quintueles en el Restaurante The Green – Hotel Artiem, Restaurante Desi- Pochi, Restaurante Lola Melón y Parrilla Isidro. Una propuesta gastronómica que anima no solo a vecinos de Villaviciosa, sino también de otras zonas de Asturias y a muchos de Gijón, con tirada para la zona de Les Mariñes en el concejo vecino.
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«Afogaes», la salsa tradicional que se no se pasa de moda
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De Luarca, en familia, no dudaron en repetir la experiencia que descubrieron hace un año Hugo Álvarez y Arancha Alonso, junto a su hijo Mateo. “Pues estamos aquí celebrando mi cumpleaños, porque nos gustó, y para allí para el occidente la llámpara no es algo habitual”, manifestó Hugo Álvarez. “Sabe mucho a mar y con la salsa que se prepara se hace una mezcla perfecta”, añadió a su lado su mujer. “Repetiremos más veces seguro”, enfatizó.
[–>[–>[–>Es difícil, cuentan todos los responsables de los establecimientos hosteleros, calcular la cantidad de llámparas que pueden despachar estos días. “Son las dos mejores semanas que tenemos en el año”, cuenta Sonia Muñoz, del Restaurante Castañón. “Las tenemos todo el año, pero estos días es una locura, todo el mundo las pide de entrante”, añade.
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A la izquierda, Javier González, José Antonio Garrido, Magdalena García, Emma Piñera, Adela Díaz, Amparo Fernández-Miranda, Carmen Díaz y Teresa Pérez, en el Restaurante Castañón. / P. A.
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En su caso ofrece cuatro elaboraciones. Las tradicionales afogaes, y después con salsa verde, marinera y diabla. “Afogaes es la que más triunfa, por cuestión de que es la de siempre. Pero la diabla, con ese toque pincantín, está gustando mucho”, reconoce.
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[–>Un sabor que no se puede comparar con nada
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¿Y por qué son especiales las llámparas? “Porque son únicas. Es algo que no se puede comparar con nada. Hay gente que dice que son como las almejas, pero la carne de la llámpara es más dura y el sabor es más especial”, argumenta la dueña de este negocio de Quintes.
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Como explicó este viernes Rafa Gutiérrez, durante su pregón de las jornadas gastronómicas, la llámpara es un plato que une para compartir mesa y una buena conversación. Y esa circunstancia es la que sirvió para reunir a un grupo de amigos de Gijón, y también de Villaviciosa, ante la insistencia de Adela Díaz, vecina de Quintes. “Hay que comerlas afogaes siempre”, apunta. Aunque en su mesa, donde le acompañan Javier González, José Antonio Garrido, Magdalena García, Emma Piñera, Amparo Fernández-Miranda, Carmen Díaz y Teresa Pérez también se cuela otra ración con la salsa diabla.
[–>[–>[–>“La llámpara gusta sin duda porque es un sabor muy peculiar, creo que el marisco que más sabe a mar”, comenta Javier González, que también aplaude la buena preparación que se lleva a cabo de este plato en Quintes y Quintueles. “Para mí es clave el punto, que la llámpara no esté muy dura. Y la verdad que consiguen que esté siempre en el ideal”, concluye
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