La red de Telefónica ya supone el 37% del negocio de Telecom Argentina pese al limbo judicial de la operación
La venta del negocio de Telefónica en Argentina por unos 1.200 millones sigue generando polémica. Más de un año después de la operación, la red que deja la compañía que preside Marc Murtra genera el 37% de los ingresos de su compradora Telecom Argentina, propiedad del grupo Clarín y de David Martínez, el díscolo accionista de Sabadell.
Aunque la teleco española cerró el acuerdo e hizo caja simultáneamente con la firma, la compañía argentina aún no cuenta con el visto bueno del regulador del país sudamericano, que ha recomendado al grupo desinvertir en activos.
Una situación que no impide a Telecom integrar en sus cuentas las figuras de la filial de Telefónica que ha comprado para dominar el sector en Argentina.
Los resultados del primer trimestre de 2026 que el grupo presentó esta semana reflejan ingresos por 2,36 billones de pesos entre enero y marzo, un 30,5% más que en el mismo periodo del año anterior.
Su utilidad neta se multiplicó por más de cinco, hasta 642.984 millones de pesosy su EBITDA ajustado creció un 36,7%, situando el margen operativo en el 34,8% de los ingresos.
Son cifras que, en cualquier otro contexto, invitarían a hablar sin matices de una empresa en plena forma. Pero el contexto argentino rara vez es otro contexto.
Telecom ya integra en sus cuentas los ingresos de Telefónica
De esos 2.360 millones de ingresos, 870.786 millones corresponden a la red de Telefónica Móviles Argentina (TMA), Es decir, el patrimonio operativo del grupo español ya representa el 37% del negocio total de Telecom Argentina.
En cuanto a su aporte al EBITDA, la cifra que mejor refleja la rentabilidad del negocio, fue de 241.906 millones de pesos, más del 29% del total del grupo. El problema es que esta red no se puede tocar. Al menos, no en la forma en que una empresa normalmente integra una adquisición.
El Ministerio de Industria y Comercio de Argentina ordenó en marzo de 2025, mediante la Resolución 63/2025, que Telecom Argentina se abstenga de realizar cualquier acto que implique integrar los negocios, redes, equipos o información comercial de TMA con los suyos propios. El motivo era evitar que la operación consuma sus efectos antes de recibir la aprobación de las autoridades de competencia.
Ahora, el Tribunal de Competencia acaba de dictar la Disposición TDC 14/2026, ampliando nuevamente los plazos legales para evaluar el impacto monopólico de la operación.
La nueva Autoridad Nacional de Competencia (ANC), creada en noviembre de 2025 en sustitución de la antigua Comisión Nacional de Defensa de la Competencia, tiene más tiempo para decidir si prohibe la fusión, la aprueba sin condiciones o la somete al cumplimiento de ciertos requisitos. Por el momento, el veredicto sigue sin fecha.
La Justicia abre la puerta que el Ejecutivo intentó cerrar
Lo que hace que esta historia sea especialmente única es que, mientras el aparato administrativo del Estado argentino intenta mantener congelada la integración, la justicia federal ha ido en la dirección opuesta.
Un fallo de la Cámara Federal suspendió las restricciones impuestas por el Ministerio de Industria, argumentando que la medida cautelar original había caducado sin que se acreditara su prórroga.
El resultado práctico es que Telecom Argentina ha podido avanzar con la unificación técnica y operativa de antenas y redes a la espera de que la burocracia del Estado resuelva.
Es una situación que no tiene muchos precedentes en el sector de las telecomunicaciones europeo: el comprador ya explota las redes del vendedor, ha pagado el precio acordado y todavía está esperando un permiso que no llega.
Telefónica, por su parte, ya no tiene nada que esperar, ya que recaudó los 1.245 millones de dólares y formalizó su salida financiera de Argentina, cerrando así un capítulo que se había convertido en una sangría de recursos en un mercado complicado.
Esperando la decisión final
Para Telecom Argentina la situación tiene una ventaja evidente y un riesgo latente. La ventaja es contable: consolida los ingresos y el EBITDA de TMA desde el primer día, lo que explica en gran medida el espectacular crecimiento de sus resultados.
La inversión en CAPEX también se ha disparado, hasta alcanzar los 433.768 millones de pesos en el trimestre, casi el doble que un año antes, con 111.302 millones destinados específicamente a la red TMA.
El riesgo es que, si el ANC finalmente impusiera condiciones severas a la fusión (desinversiones de espectro, obligaciones de acceso mayorista, límites a la integración comercial) parte de ese valor que aparece hoy en los resultados podría verse comprometido.
La propia empresa lo reconoce en el documento presentado ante la SEC que no puede garantizar el resultado del proceso regulatorio, aunque siSus asesores legales consideran que tiene argumentos sólidos para defender la operación.
Lo que demuestran los números del primer trimestre, en cualquier caso, es que la red que Telefónica dejó en Argentina está lejos de ser un activo menor. Con el 37% de los ingresos del grupo y casi el 30% de su EBITDA, TMA es hoy la segunda pata del mayor operador convergente de Argentina. Una pierna que, legalmente, aún no está completamente unida al cuerpo.
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