el PP traga con el «lío» de entenderse con Vox mientras el PSOE busca consuelo tras la debacle histórica
El elecciones en andalucía han dejado claras las dos caras de una moneda: la cabeza ha sido Nueva victoria de Juanma Moreno y la cruz ha sido María Jesús Montero firmando el peor resultado de la historia del PSOE. Ahora, El PP volverá a necesitar la colaboración con Vox para poder realizar una investidura que han tenido muy cerca de disfrutar en solitario.
Pese a ello, el líder ‘popular’ andaluz ha sido recibido en la sede nacional del partido con una sonora ovación. Caras sonrientes, abrazos y palmaditas en la espalda para el protagonista de un triunfo que los populares califican de contundente. Porque, pese a estar a dos escaños de la mayoría absoluta, Moreno tiene claro que su propósito es gobernar en solitario.
«No hay que ser ingenuo… Una cosa es gobernar en solitario y otra no llegar a acuerdos a través del parlamento.. No tendría sentido imponer o buscar permanentemente una silla», afirmó antes de entrar en la sede de Génova.
Sin embargo, ni el PSOE, ni Adelante Andalucía ni Por Andalucía tienen intención de ponérselo fácil. Así que todos los caminos llevan a Vox. YSAntiago Abascal quiere mucho al andaluz porque el líder del PP de Andalucía siempre ha querido mostrarse como el barón ‘popular’ más moderadoo, los más centrados, los más alejados de la extrema derecha.
De momento no han empezado a negociar. Ni sobre prioridad nacional ni sobre ningún tema. Pero existe la posibilidad de que Juanma Moreno acuda a la investidura sin tener los votos de Vox amarrados. De hecho, ya planteó este escenario en una entrevista a ‘OkDiario’ antes de las elecciones: «Si tengo el cariño, el cariño, en cuanto al voto de los ciudadanos andaluces, manifestándose en una victoria amplia en las ocho provincias y por encima del 40%, a sólo uno o dos escaños de la mayoría, voy directamente a la investidura«.
Ese escenario se ha cumplido, pero la cuestión de qué hará sigue en el aire porque una cosa es gobernar en solitario y otra intentar la investidura sin negociar los dos apoyos que necesitan. Y En Vox, en palabras de Ignacio Garriga, están convencidos de que acabará hablando con ellos: «Negociará y no se presentará a una investidura sin haber hablado antes con alguien que tenga la responsabilidad y el mandato electoral para cambiar esas políticas y liderar o permitir que el señor Moreno Bonilla lidere el gobierno de Andalucía».
Vox quiere su prioridad nacional
Y esa negociación pasa la prioridad nacional. El que ya se ha pactado en Extremadura y Aragón. Porque el concepto ya ha salido a la palestra apenas unas horas después de los resultados tanto por parte de Santiago Abascal como del líder comunitario, Manuel Gavira.
Ésa parece ser la condición para concederle la llave de la legislatura. Moreno ya acepta que va a tener que sentarse con los de Vox al menos a negociar: «La dinámica parlamentaria nos lleva a buscar acuerdos». Porque gobernar juntos ni siquiera se ve, de momento, en la extrema derecha. «Los sillones son lo que viene después de las políticas. Las políticas son lo primero», afirmó Gavira.
Lo dejan a merced de la prioridad nacional que tanto repiten. Los de Abascal ya insistieron en ella durante la celebración y están convencidos de que Moreno cederá a sus peticiones. Porque algunos de sus compañeros de partido ya lo han hecho, como María Guardiola, que este lunes defendió su legalidad, o Jorge Azcón, que ha subrayado que la responsabilidad de aceptarlo es del andaluz.
Alfonso Fernández Mañueco, que todavía no ha llegado a un acuerdo en Castilla y León, tampoco despeja dudas sobre si lo aceptará o no. Por otro lado, otros que ya han trabajado codo a codo con Bambú, como el murciano Fernando López Miras, destacan que «Vox también tiene que tener la responsabilidad de no bloquear».
Porque el ganador de las elecciones andaluzas tiene una idea clara: gobernar en solitario. Aunque por dos escaños no ha evitado ese lío del que tanto habló durante la campaña.. Y si algo parece claro es que Vox no está dispuesto a ponérselo fácil.
El desastre socialista
Mientras, la otra imagen del día la dejó María Jesús Montero y captada por laSexta. La socialista había afirmado que daría las explicaciones oportunas cuando terminara la ejecutiva socialista, pero mientras la secretaria de comunicación del partido las daba Salió de la sede del PSOE andaluz por la puerta trasera.
Y el desastre socialista ha sido brutal. Han perdido 1,3 puntos, dos escaños y sólo han conseguido 55.000 votos por el aumento de participación respecto a 2022. Se trata del peor resultado de la historia del PSOE en Andalucía, en una tierra donde lo eran todo.
Pese a todo, el protagonista del discurso socialista ha sido Juanma Moreno porque, En su opinión, el PP es el verdadero perdedor al quedarse sin mayoría absoluta. La misma lógica y falta de autocrítica también la tuvieron en Ferraz. La dirección nacional reconoce que el resultado es «insuficiente», pero vuelve a poner el foco en que el PP necesita a Vox. Algo que ya hicieron en las tres elecciones anteriores.
Eso sí, Montero ha despejado una pequeña duda: dejará su escaño en el Congreso y se convertirá en jefa de la oposición, aunque no ha aclarado si lo será durante toda la legislatura.
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