La gonorrea puede infectar también a la faringe, el recto y los ojos
La gonorrea es una infección de transmisión sexual (ITS) muy frecuente causada por la bacteria «Neisseria gonorrhoea». Debe su nombre al médico alemán Albert Neisser, en 1879, tras el descubrimiento de los gonococos en el frotis uretral de un paciente. Se contagia, principalmente, a través de las relaciones sexuales vaginales, orales o anales. Afecta, fundamentalmente, a las mucosas del aparato genital y urinario, pero también puede infectar la faringe, recto y los ojos. Por otro lado, durante el parto, si la mujer presenta esta infección, en algunos casos, infecta al recién nacido llegando, incluso, a producirle ceguera.
[–>[–>[–>No es para nada nueva esta infección. En los papiros egipcios ya es mencionada. Por otra parte, Hipócrates disecó una uretra masculina infectada y relató el encuentro de una estrechez en dicho órgano, situación característica en esta enfermedad, cuando no es tratada. Y, desde luego, muy frecuente en la actualidad. La Organización Mundial de la Salud (OMS) estima que cada año se producen unos 106 millones de casos nuevos en el mundo, lo que la convierte en la segunda ITS bacteriana más común, solo superada por la infección chlamidia.
[–> [–>[–>En cuanto a los síntomas, en el varón, y tras un período de incubación que transcurre, aproximadamente, entre 2 y 20 días, están la micción dolorosa, la secreción purulenta en el pene y el dolor o hinchazón testicular; en ocasiones, puede causar uretritis y prostatitis. En la mujer, por su parte, secreción vaginal, molestias urinarias, sangrado vaginal, dolor abdominal o pélvico.
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En aquellos casos en los que esta infección no se trata, puede llegar a producir esterilidad en ambos sexos, pudiendo extenderse a la sangre y a las articulaciones, llegando a diseminarse a través del torrente sanguíneo, infectando otras partes del cuerpo, incluidas las articulaciones. Fiebre, llagas en la piel y en el cuero cabelludo, dolor articular, hinchazón y rigidez, son, entre otras, las alteraciones que puede producir.
[–>[–>[–>El tratamiento se lleva a cabo con antibióticos. Sin embargo, hay que tener en cuenta que la resistencia de este patógeno es cada vez más frecuente. Por otra parte, existe un porcentaje de pacientes que son asintomáticos, pero pueden contagiar, lo cual dificulta el diagnóstico y la prevención. La pareja o parejas sexuales de la persona infectada deben someterse a pruebas diagnósticas y tratarse para evitar la transmisión del gonococo de forma recíproca. Y, por supuesto, ser responsables, tanto si se tienen síntomas como si se está recibiendo tratamiento.
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En cuanto a la prevención, hay que citar la seguridad en las prácticas sexuales, usando preservativo durante cualquier tipo de contacto sexual, ya sea oral, anal y vaginal. Y bien utilizado, de principio a fin de la relación, para evitar el contacto de mucosas y fluidos corporales. Y, por supuesto, acudir al especialista rápidamente, cuando haya sospecha.
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