Venezuela defiende la deportación a EEUU de Alex Saab, el supuesto testaferro de Maduro y hasta ahora protegido del régimen
La entrega a Estados Unidos de Alex Saab por parte de las actuales autoridades interinas de Venezuela sigue provocando asombro en Caracas. No solo por el grado de subordinación del país sudamericano a los intereses de Washington sino por el hecho de que buena parte de quienes defendían la honorabilidad del hombre que es considerado por EEUU un testaferro de Nicolás Maduro han modificado velozmente sus antiguas palabras de inequívoco respaldo al empresario de origen colombiano. Lo que sucede en el plano económico, especialmente con el petróleo y la minería, también se replica en la política.
[–>[–>[–>La «presidenta encargada» Delcy Rodríguez fue quien encarnó con mayor impacto la pirueta política. La explicación de la sucesora de Maduro ha sido por demás llamativa. «Saab es un ciudadano de origen colombiano, cumplió funciones en Venezuela y son asuntos entre Estados Unidos de Norteamérica y Alex Saab. Y nosotros, bueno, hicimos una medida administrativa de deportación justificada en los intereses nacionales». Su Gobierno acató la petición de EEUU para «garantizar la tranquilidad, la paz, el desarrollo y el futuro de nuestros niños y niñas».
[–> [–>[–>Pocos años antes, cuando Saab fue arrestado en Cabo Verde para ser enviado a Estados Unidos, la misma Rodríguez se subía a las tribunas oficiales para hablar de un «secuestro vergonzante». «Este hecho sienta un peligroso precedente para el derecho internacional y la inmunidad diplomática». Saab, quien tenía pasaporte diplomático, estuvo preso en EEUU entre octubre de 2021 y diciembre de 2023 . Cuando Joe Biden convirtió a Saab en moneda de cambio de prisioneros estadounidenses, la entonces ministra de Maduro lo recibió con honores. «Se ha hecho justicia frente a un encarcelamiento infame e injusto en los Estados Unidos. ¡Bienvenido a tu patria, héroe del pueblo venezolano que resistió con dignidad el embate del imperio!».
[–>[–>[–>
Su hermano y actual autoridad parlamentaria, Jorge Rodríguez, no solo hablaba de un «vulgar secuestro» de Saab sino que llegó a incluirlo en la delegación que intentaba negociar con la oposición en México una salida al conflicto político interno.
[–>[–>[–>En octubre de 2024 Saab había sido designado ministro de Industria y Producción Nacional, cargo que perdió después de la captura de Maduro. A partir de ese momento y hasta el instante en que se subió a un avión con destino a Estados Unidos, Saab se había sumido en el más intrigante de los anonimatos. En marzo pasado, The New York Times había asegurado que el Gobierno de Donald Trump ya negociaba con el Palacio de Miraflores su extradición.
[–>[–>[–>
El viraje más enfático
[–>[–>[–>
Diosdado Cabello, el histórico número dos del madurismo, tampoco perdió la oportunidad de cambiar de opinión. El ministro de Interior y Justicia ofreció una argumentación administrativa: «No es venezolano, es de origen colombiano; siempre presentó una cédula como legal, pero no lo era; no tiene sustento, es una fecha de emisión de 2004. Saquen la cuenta, ¿cuándo empezó a tener presencia el señor Saab en Venezuela? Se presentó con cédula fraudulenta, se investigó detalladamente y no hay expediente que lo certifique como venezolano, por eso tomamos la decisión de deportarlo de Venezuela», expresó Cabello.
[–>[–>
[–>En rueda de prensa, el ministro invocó el artículo 271 de la Constitución, según el cual no «podrá ser negada la extradición de los extranjeros o extranjeras responsables de los delitos de deslegitimación de capitales, drogas, delincuencia organizada internacional, hechos contra el patrimonio público de otros Estados y contra los derechos humanos». Parte de esos mismos cargos fueron los que justificaron la captura de Maduro. Y además, el ministro criticó a los opositores que han ironizado ante el cambio de opinión del elenco gobernante. «No podemos negarnos a la extradición de un extranjero solicitado por esos delitos; a los opositores que extrañamente defienden a Saab, revísenlo bien, porque la decisión está apegada a estricto derecho. Su abogado habla de relaciones y acuerdos con organismos de inteligencia estadounidense no cumplidos por Saab; es un problema de ellos».
[–>[–>[–>
Las explicaciones del locuaz Cabello contrastan de manera radical con la opinión que tenía anteriormente del amigo de Maduro y su esposa, Cilia Flores. «Cuando las cosas se pusieron duras, que es cuando uno pulsa quién es quién, el señor Alex Saab dijo presente. Eso tiene un mérito y hay que reconocerlo». El empresario, al importar alimentos que eran distribuidos por el Estado en momentos que arreciaban las sanciones de Washington, «se ha portado mejor que muchos que habiendo nacido en Venezuela, son unos traidores a la patria». Viejos adversarios de Cabello le advirtieron que podría correr en cualquier momento la misma suerte de Saab. La inestabilidad es la norma de Venezuela en el presente.
[–>[–>[–>
Suscríbete para seguir leyendo
Puedes consultar la fuente de este artículo aquí