La UE logra un acuerdo para ejecutar el pacto arancelario con EE UU tras las presiones de Trump
El Consejo de la Unión Europea (UE) y el Parlamento Europeo alcanzaron en la madrugada de este miércoles un acuerdo provisional para implementar el pacto comercial con Estados Unidos alcanzado entre el presidente norteamericano, Donald Trump, y la presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen, en julio de 2025.
La declaración entre la Unión Europea (UE) y EE.UU., acordada el 21 de agosto de 2025, establece que Se eliminarán impuestos sobre un buen número de productos americanos y se concederá acceso preferencial a diversos productos agrícolas que entren en la UE.
Sucesivamente, Estados Unidos impone aranceles del 15% a un gran número de productos europeosinforma Efe.
«El Consejo de la UE y el Parlamento Europeo acaban de llegar a un acuerdo Acuerdo provisional sobre dos reglamentos que aplican reducciones arancelarias de la Unión Europea (UE) establecida en la Declaración Conjunta UE-EE.UU.», ha anunciado en redes la Presidencia del Consejo, que en 2026 corresponde a Chipre.
Minutos después, a través de un comunicado, el Consejo valoró este avance como «un paso importante hacia el cumplimiento de los compromisos asumidos» en la Declaración Conjunta con Washington, que espera «sirva de plataforma para seguir colaborando con Estados Unidos en la reducción de aranceles y en estrecha cooperación para afrontar los desafíos comunes». Su objetivo, subrayó, es «reforzar una relación comercial transatlántica estable y predecible, garantizando al mismo tiempo fuertes salvaguardias y preservando la flexibilidad necesaria para proteger los intereses económicos de la UE, si fuera necesario», informa Ep.
En concreto, el compromiso alcanzado con el Parlamento Europeo se refiere a dos reglamentos, de los cuales el primero y principall «elimina los derechos de aduana restantes sobre los productos industriales estadounidenses y proporciona acceso preferencial al mercado, incluso a través de cuotas arancelarias y aranceles reducidos para ciertos productos pesqueros y agrícolas no sensibles de los Estados Unidos». Paralelamente, una segunda regulación acordada «se centra en ampliar la suspensión de los aranceles para las importaciones de langosta, incluida la langosta procesada».
Mecanismos de salvaguardia
En cualquier caso, Bruselas quería incluir lo que calificó de «mecanismo de salvaguardia robusto» mediante el cual, previa «petición debidamente justificada de tres o más Estados miembros, la industria de la UE o sindicatos, o por propia iniciativa, la Comisión iniciará un examen para evaluar si el aumento de las importaciones ha causado o amenaza con causar un perjuicio grave a los productores de la UE». «Si existen pruebas suficientes, la Comisión podrá decidir suspender total o parcialmente la aplicación del reglamento», detalla la nota. Asimismo, el acuerdo «refuerza las condiciones bajo las cuales la Comisión Europea está facultada para suspender total o parcialmente la aplicación» de la eliminación de aranceles y acceso preferencial recogida en el primer reglamento.
En concreto, esta posibilidad se abriría cuando «Estados Unidos incumpla los compromisos de la Declaración Conjunta, cuando de otro modo socave los objetivos que persigue» o cuando «perturbe las relaciones comerciales y de inversión con la UE, incluso discriminando o atacando a los operadores económicos de la UE».
El mecanismo de suspensión, señala, «también podrá activarse cuando existan indicios suficientes de que tales acciones puedan producirse en el futuro».«.»
Además, la Comisión está facultada para suspender las concesiones sobre productos de acero y aluminio concedidas a Estados Unidos si, a partir del 31 de diciembre de 2026, continúa aplicando un arancel superior al 15% a los productos de acero y aluminio importados de la UE», añade. Además, el acuerdo entre el Consejo y el Parlamento incluye una cláusula de extinción, según la cual «el reglamento dejará de aplicarse a finales de 2029», es decir, hacia el final del primer año en la Casa Blanca de quien sea elegido en las elecciones presidenciales estadounidenses que tendrían lugar, según lo previsto, en noviembre de 2028.
El pacto, que gira en torno a los términos acordados entre Washington y Bruselas -una eliminación de los aranceles sobre los productos industriales estadounidenses a cambio de un límite máximo del 15% para las aduanas sobre las exportaciones del bloque- espera ahora la ratificación del Parlamento Europeo y los Estados miembros.
En cualquier caso, esto no ha impedido que destacados personajes de la Unión Europea ya celebren el resultado de «más de cinco horas de negociaciones», según ha afirmado online el comisario europeo de Comercio, Maros Sefcovic, quien ha subrayado que los términos «se ajustan plenamente a la Declaración Conjunta».
«La UE predica con el ejemplo, defendiendo nuestros intereses», subrayó, afirmando que, «una vez aprobado, reforzará la estabilidad y la cooperación transatlánticas». En la misma línea se ha pronunciado el ministro de Energía, Comercio e Industria de Chipre, Michael Damianos, que ha calificado la relación económica entre Bruselas y Washington como «la más grande e integrada del mundo», y ha celebrado que la Unión Europea haya «cumplido sus compromisos». «Somos y seguiremos siendo un socio fiable y digno de confianza en el comercio global», subrayó Damianos, quien subrayó que «mantener una asociación transatlántica estable, predecible y equilibrada beneficia a ambas partes», antes de resaltar las «sólidas salvaguardias» establecidas para «proteger los intereses, las empresas y los trabajadores europeos».
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