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el aviso de AEMET que todo motorista debe conocer

el aviso de AEMET que todo motorista debe conocer
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  • Publishedmayo 20, 2026



Ha llegado la confirmación oficial: según el resumen climático de la Agencia Estatal de Meteorología, abril de 2026 fue el más cálido registrado. Con una temperatura promedio de 15,1 °C —3,2 grados por encima del promedio 1991-2020—el mes fue extremadamente caluroso y muy seco, con sólo el 58% de las precipitaciones normales.

Esto no es poca cosa para quienes viajan en moto. Las altas temperaturas no se hacen esperar hasta julio: ya en plena primavera se activan los riesgos de calor extremo en el asfalto, en los neumáticos y en la carrocería.

Cómo afecta el calor extremo a tu motocicleta

Con el termómetro por encima de 30 grados en la calle pueden alcanzar 50-60 °C. Esto cambia por completo el comportamiento de los neumáticos. La goma se calienta de manera desigual, el compuesto se endurece menos de lo esperado y los neumáticos se vuelven un poco más resbaladizos de lo que indican los fríos manuales. Advertencia: el agarre no se pierde de repente, pero en curvas rápidas o frenadas bruscas, esos pocos milímetros extra de derrape pueden ser decisivos.

El motor también sufre. Las motos refrigeradas por aire, muy comunes en la ciudad, dependen de un flujo constante para evitar el sobrecalentamiento, y en los atascos o en los semáforos con 35°C a la sombra, el ventilador se enciende a máxima potencia. Si el nivel de refrigerante es bajo, El motor puede sobrecalentarse peligrosamente y provocar un tope total o daños en la junta del cabezal. Y no es broma: una reparación de ese calibre puede costar más de 500 euros.

Y luego estás tú. Al conducir bajo el sol directo, la fatiga térmica aparece antes de lo que cree. La deshidratación reduce la concentración y alarga el tiempo de reacción. Un estudio de la Agencia Europea para la Seguridad y la Salud en el Trabajo destaca que a partir de los 24°C la capacidad cognitiva comienza a decaer; Con casco integral y chaqueta técnica el impacto se multiplica.

Tres claves para conducir con seguridad en verano

Lo primero: hidratación. No espere hasta tener sed. Por cada hora de viaje, bebe medio litro de agua. y, si es posible, realizar una breve parada cada 45-60 minutos. Te sorprenderá lo rápido que se evaporan los fluidos corporales dentro de un traje de verano ventilado.

La segunda cosa: Revisar los neumáticos cuando la moto esté fría.preferiblemente por la mañana antes de comenzar. En climas cálidos la presión aumenta entre 0,1 y 0,2 bar por cada 5°C de aumento, así que ajusta según las recomendaciones del fabricante y no te fíes del manómetro si la bicicleta ha estado al sol. Un neumático con presión incorrecta se desgasta de manera desigual y pierde agarre al frenar.

Lo tercero: controlar el nivel del refrigerante y el estado del termostato. Si su motocicleta está refrigerada por agua, revise el tanque de expansión cada dos semanas cuando hace calor. Un simple vistazo puede evitar el sobrecalentamiento que apaga el motor en la carretera.

Padre e hijo viajan en moto por una ciudad. Fuente propia/IA

El verano que nos espera: ¿estamos preparados?

Los datos de abril no son una anécdota. La tendencia climática en la Península Ibérica es clara: olas de calor cada vez más tempranas, noches tropicales en mayo y estrés térmico que antes asociábamos sólo a los meses centrales del verano. Para el ciclista, esto significa que la ropa de verano y los hábitos de mantenimiento deben adelantarse varias semanas al calendario tradicional.

MotoCAP lleva dos años evaluando la degradación de los neumáticos en condiciones extremas, y los resultados muestran que incluso los compuestos más avanzados pierden capacidad de frenada sobre asfalto muy caliente si la presión es incorrecta. La Agencia Española de Seguridad Vial, aunque no prevé sanciones específicas por circular con baja presión, cree que un mal mantenimiento puede agravarse en caso de accidente. No es una multa, pero es una responsabilidad.

Y hay un factor que muchas veces pasamos por alto: la ropa. Una chaqueta con ventilación y pantalones con paneles de malla no son un capricho; Son una necesidad de seguridad activa. Conducir con manga corta no sólo es ilegal en las vías interurbanas -puede costar 80 euros y hacer que te detenga la policía de tráfico-, sino que multiplica el riesgo de abrasión en caso de caída. El calor extremo no justifica un equipamiento inadecuado.

Tu mecánico de confianza

Más allá de los consejos de tráfico, un buen mantenimiento en verano se traduce en ahorro y tranquilidad. Te resumiré tres comprobaciones que todo taller de confianza debería hacer en primavera y que tú mismo puedes controlar:

  • Verifique el sistema de enfriamiento: Cambiar el líquido cada dos años y purgar el circuito evita el sobrecalentamiento. Coste medio en taller: 40-60 euros; Un fallo por sobrecalentamiento, según modelo, puede llegar a superar los 500.
  • Compruebe el desgaste y la presión de los neumáticos: Un juego de neumáticos deportivos cuesta entre 250 y 350 euros, y con una revisión en frío mensual se puede alargar su vida útil entre un 15 y un 20%.
  • Lubricar la cadena con grasa específica para altas temperaturas: El calor dilata los eslabones y acelera la oxidación si no se engrasa cada 500 kilómetros. Una cadena en mal estado afecta a tu transmisión y puede dejarte tirado en medio de un puerto de montaña.

Pequeña nota histórica: ya durante la ola de calor de 2003, los talleres españoles registraron un aumento del 18% en los incidentes de agarrotamiento de motores por falta de refrigerante. Veinte años después, la tecnología ha mejorado, pero la apatía sigue siendo la misma. Y en moto, la pereza calienta más que el sol de abril.



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