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El Ibex vuelve a superar los 18.000 puntos con Ormuz dando un respiro al mercado

El Ibex vuelve a superar los 18.000 puntos con Ormuz dando un respiro al mercado
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  • Publishedmayo 20, 2026




Jornada de recuperación para los principales índices mundiales, que logran repuntar con fuerza tras la presión sufrida en las últimas sesiones gracias a la caída del precio del petróleo. La medida se produjo después de que se supiera que varios superpetroleros habían comenzado a transitar nuevamente por el Estrecho de Ormuz, reduciendo parcialmente los temores del mercado de una interrupción prolongada del suministro de energía.

El Ibex 35 vuelve a acercarse a la zona de los 18.000 puntos, apoyado en el repunte de algunas empresas que se habían visto especialmente castigadas en los últimos días. Entre los sectores más destacados encontramos empresas vinculadas al turismo, entidades financieras y, sobre todo, el sector siderúrgico.

Uno de los protagonistas de la sesión fue ArcelorMittal, que avanza con fuerza tras anunciar la venta parcial del 10% de su participación en Vallourec, empresa francesa especializada en tubos de acero. Los fondos recaudados se utilizarán para la recompra de acciones, una estrategia que ha sido bien recibida por los inversores.

Destaca también el comportamiento de Acerinox, apoyado tanto en las revisiones positivas de sus valoraciones como en el repunte de los precios internacionales del acero. Esta mejora podría interpretarse como una señal de fortalecimiento de la demanda global y abrir la puerta a una recuperación de márgenes para el sector.

En el lado opuesto está Repsol, nuevamente presionada por la volatilidad del crudo. A esto se suma Fluidra, que se mantiene entre los valores más débiles del selectivo después de que Barclays redujera su valoración un 33%, aumentando la presión sobre uno de los valores más penalizados del año.

En Estados Unidos, la caída del petróleo hacia la zona de los 100 dólares por barril permitió al S&P 500 poner fin a tres sesiones consecutivas de caídas. La atención vuelve a estar puesta en el sector tecnológico y, especialmente, en Nvidia, cuyos resultados podrían marcar el rumbo de Wall Street en las próximas semanas.

El mercado espera un fuerte crecimiento de los ingresos y seguirá de cerca la capacidad de la empresa para aumentar la producción y mantener su ventaja competitiva en la carrera de la inteligencia artificial.

Estos resultados llegan además en un momento especialmente sensible, con las bolsas cerca de máximos históricos y con crecientes dudas sobre el impacto económico del conflicto en Irán y el repunte de las rentabilidades.

Por otro lado, las minutas de la Reserva Federal podrían reforzar la percepción de que algunos de sus miembros comienzan a mostrar una mayor preocupación por la inflación y el riesgo de reaccionar demasiado tarde, promoviendo un mensaje más restrictivo.

Con las rentabilidades de los bonos al alza y la inflación todavía lejos del objetivo del 2%, el mercado empieza a valorar un escenario que hasta hace unos meses parecía improbable: que las subidas de tipos vuelvan a entrar en el debate de los bancos centrales.

Este riesgo se vuelve aún más importante en una economía altamente endeudada y en medio de un auge de inversión en inteligencia artificial, que requerirá enormes cantidades de capital para sostener los centros de datos, la energía y los semiconductores. Un entorno de financiación más caro podría convertirse en uno de los principales desafíos para las valoraciones de los mercados bursátiles y el crecimiento futuro.

Pese al alivio de la sesión, el mercado considera que el tránsito de varios barcos por Ormuz sigue siendo insuficiente para modificar por completo el escenario energético. Dos superpetroleros chinos y otro con bandera surcoreana cruzaron la zona durante la jornada, una señal positiva, aunque todavía insuficiente para eliminar el riesgo geopolítico.

En otros mercados, los metales siguen bajo presión debido a la perspectiva de tipos más altos durante más tiempo. El oro, que acumula una corrección cercana al 15% desde el inicio del conflicto, continúa moviéndose en un rango estrecho mientras los inversores evalúan el efecto negativo de la subida de tipos frente al potencial beneficio de un escenario de elevada inflación y menor crecimiento, históricamente favorable para el metal precioso.

manuel pinto

analista de mercado



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