Después de las elecciones
–Es que no hay botella –le respondió un escandalizado Ferreras a la periodista que cubría la información en la sede del PSOE, cuando anunció la noche electoral que en el partido veían la botella medio llena, porque 28 diputados tampoco son tan pocos y además el PP no había obtenido la mayoría absoluta. Luego salieron los distintos perdedores que, al decir de la opinión publicada, son todos menos Vox y ese chico simpático de Adelante Andalucía, que en su discurso esgrimía la risa y la alegría pero repartía odio, como siempre suele hacer la izquierda radical contra los fascistas y machistas a los que todavía no habían echado, pero a los que pronto arrojarían a las tinieblas que se merecen, todo gracias a la risa, a la sonrisa y a los jóvenes que, a partir de ahora ya no van a votar más a la ultraderecha, sino a ellos.
[–>[–>[–>Si usted lee, por ejemplo, esto, publicado tal cual en el principal periódico de la izquierda de «el triple triunfo de Adelante Andalucía: cuadruplicar sus resultados, arrebatar la mayoría absoluta al PP y lograr el sorpasso a Por Andalucía» está totalmente legitimado para creer que el grupo de izquierda radical andalucista que ha eliminado el nombre de España del himno andaluz ha ganado las elecciones y encima con mayoría absoluta, aunque la realidad sea que ha obtenido 45 diputados menos que el PP y que, aunque haya crecido mucho, todavía resulta bastante irrelevante, con 20 escaños menos que ese PSOE que tampoco termina de reconocer que se ha estrellado. Pero ya Rufián y un eufórico Iván Redondo señalan el camino que debe seguir la izquierda, más Sánchez y más izquierdas nacionalistas periféricas para volver a editar un nuevo gobierno progresista más allá del 27. ¡Qué gusto!
[–> [–>[–>Todo esto antes de la imputación de Zapatero, que, claro, con absoluto respeto a la justicia, preclaros socialistas insinúan está cerca del lawfare, que qué casualidad que él sí y Aznar, por ejemplo, no y que la denuncia viene de Manos Limpias, trola inventada por el Gobierno, pues la investigación parte directamente de la Fiscalía Anticorrupción.
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