El PP descarta dar pasos como la moción para no quitar el foco en Sánchez y Zapatero: “Tienen un viaje largo”
Cumplidos cuatro años de su desembarco en Madrid procedente de la Xunta de Galicia, y vividos desde entonces acontecimientos como la amarga victoria en las elecciones de julio de 2023 y el estallido de diversos casos de corrupción que salpican al Gobierno, el líder de la oposición, Alberto Núñez Feijóo, va poco a poco afinado su perfil y su estrategia para llegar a la Moncloa. En un final de curso político que ha estado marcado, como se sabía de antemano, por el juicio del caso mascarillas, el primero que ha afrontado el exministro José Luis Ábalos y su estrecho colaborador Koldo García, Feijóo eligió deliberadamente una estrategia sensiblemente distinta a la adoptada hasta ahora.
[–>[–>[–>Lejos de convocar manifestaciones, como hizo el año pasado tras la caída en desgracia y encarcelamiento de otro colaborador de Sánchez, el ex secretario de Organización del PSOE Santos Cerdán, prefirió seguir denunciando esos casos, pero al mismo tiempo e incluso en los días señalados (sin ir más lejos la primera declaración de Ábalos ante la Sala Segunda del Tribunal Supremo) mantener una actividad pública dedicada a hacer oposición hablando de cuestiones sociales de relevancia para la ciudadanía, sea la problemática de la vivienda, o las cuestiones relacionadas con el acoso escolar a través de las redes sociales que sufren los más jóvenes.
[–> [–>[–>Una vez que ha estallado el escándalo de José Luis Rodríguez Zaptero, tras la imputación del ex presidente del Gobierno por el juez de la Audiencia Nacional José Luis Calama, e incluso ante la insospechada envergadura de la situación, Feijóo no ha cambiado de rumbo. Uno de sus estrechos colaboradores explica de manera clara las razones de esa actitud: «Esto no se despeja en 48 horas, ni en una semana, debemos evitar la ansiedad. Ellos [el Gobierno y el PSOE] Tienen un largo recorrido». Por ello, fuentes de la dirección del PP aseguran que seguirán centrándose en las acusaciones contra el exjefe del Ejecutivo entre 2004 y 2011 y secretario general del PSOE entre 2000 y 2012, que ya no son sólo repercusión mediática, sino que tienen un largo proceso por delante, con una primera cita ante el juez el próximo 2 de junio. Y también contra Sánchez, porque sin él, consideran, «Zapatero no habría podido cometer un delito». como le espetó Feijóo al propio presidente del Gobierno en la sesión de control al Gobierno de este miércoles.
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«Voy a cumplir con mi deber»
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Dentro de esa estrategia cabe poco más que mantener alta la voz de la denuncia, sin elevar el tono en exceso, algo que con unos matices u otros han intentado hacer esta semana del estallido del escándalo todos los portavoces populares. Y por supuesto no emprender acción alguna que pueda distorsionar el escenario. Ni las citadas manifestaciones, que el pasado otoño lograron movilizaciones multitudinarias en Madrid, con la presencia de la plana mayor del partido y de los expresidentes José María Aznar y Mariano Rajoy, ni, claro está, la moción de censura que Santiago Abascal vuelve a pedir, carente Vox esta legislatura de los escaños necesarios para presentarla.
[–>[–>[–>Lo que no impidió a Feijóo jugar este mismo miércoles a cierta ambigüedad sobre el posible empleo de ese instrumento, precisamente con el que Sánchez logró en 2018 suceder a Rajoy. En una conversación en los pasillos del Congreso con los periodistas, pero sin cámaras ni micrófonos de testigos, señaló: «Voy a cumplir con mi deber y voy a hacer todo lo posible por un cambio de gobierno cuando crea que ha llegado el momento».
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Luego, en un acto en Alcalá de Henares ya con micrófonos delante, afirmó: «Hace mucho tiempo que me han preguntado sobre la moción de censura, y yo creo que hemos acertado. Hace un año había gente que me empujaba a presentar una moción de censura para confirmar al Gobierno, y hacer una moción de censura para confirmar al Gobierno… comprenderán que es bastante infantil. Ahora bien: la situación que está viviendo España es una situación inédita, y yo vuelvo a reiterar: los socios tienen que mover ficha. Los mismos socios que sacaron del Gobierno al Partido Popular en el año 2018, hoy tienen los mismos motivos elevados a la enésima potencia para dejar caer al Gobierno. Si esto es así, es evidente que puede haber un cambio de Gobierno en España». Traducido: el PP no descarta la moción pero tendrían que ser el Partido Nacionalista Vasco (PNV) y Junts per Catalunya quienes den el paso manifestando que la apoyarían.
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