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ruta por el Madrid de las mujeres del 27

ruta por el Madrid de las mujeres del 27
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  • Publishedmayo 22, 2026



No es casualidad que Concha Méndez, una de los Sinsombreros que cuenta la anécdota que da nombre al grupo, naciera en 1898, una fecha que marca un antes y un después en la historia de España y que dio nombre a la generación anterior, pero que también define la generación del 27 al que pertenecían con compañeros como Lorca o Alberti.

“Íbamos muy bien vestidos, pero sin sombrero, para caminar por el Paseo de la Castellana. Si hubiésemos llevado sombrero, dijo Maruja (Mallo), habría sido un globo de gas (…) El hecho es que el sin sombrero causó murmullos en la ciudad«.

Y más que susurros según la propia Maruja Mallo: “Al cruzar la Puerta del Sol nos apedrearon, llamándonos de todo (…) ahhh, nos dijeron maricones porque no llevábamos sombrero, Se entiende que Madrid vio esto como un gesto rebelde y, por otro lado, narcisista.«.

Un paseo por el Madrid de los Sinsombreros

Mujeres en la residencia de señoras - Fuente: Museo Reina Seofía
Mujeres en la residencia de damas. Fuente: Museo Reina Sofía

Y qué mejor que comenzar esta ruta desde la propia Puerta del Sol, en memoria de este grupo de mujeres artistas que, desde 1920 hasta el estallido de la guerra civil, se convirtieron en un referente intelectual de la ciudad. Porque los locos años veinte en Madrid no fueron tan locos, si un gesto tan insignificante como quitarse el sombrero era motivo de insulto y burla.

Pero Margarita Manso, Marga Gil, María Zambrano, Rosa Chacel o la propia Maruja Mallo, entre otras, eran conscientes de que el mundo tenía que cambiar, incluso en plena dictadura, y que había que partir de gestos que marcaran la distancia con el pasado: las mujeres eran más que madres y esposas, podían ser líderes, artistas, intelectuales… quitándose el sombrero para “descongestionar estas ideas modernas, subversivas y mordaces” esto caracterizaría buena parte de la actividad intelectual y artística del grupo.

Residencia de damas

¿Y dónde empezó a gestarse esta nueva actitud de los jóvenes madrileños de principios del siglo XX? Primero, en la Residencia de Señoritas, el primer centro oficial que promueve la formación de mujeres en la educación superior. Era inaugurado en 1915 dirigida hasta el verano de la guerra de 1936 por el educador y humanista María de Maeztu.

A un paso del Paseo de la Castellana, en el distrito de almagroLo haremos número 53 calle Fortuny donde actualmente se ubica la Fundación Ortega-Marañón, que conserva el archivo original de la Residencia de Señoritas para recordar esta innovadora institución que sirvió como formación para la generación sin sombrero: Por aquí han pasado Maruja Mallo, María Zambrano o Rosa Chacel, al igual que Victoria Kent, Zenobia Camprubí, María Moliner, Gabriela Mistral, María Montessori o Marie Curie.

revista occidental

Collage de Maruja Mallo para Western Magazine - Fuente: Arts Libris
Collage de Maruja Mallo para Revista Western. Fuente: Arts Libris

Sin salir del número 53 de la calle Fortuny, hay que hablar de otro lugar de reunión del Sinsombrero que les sirvió para distribuye tu trabajoespecialmente en el caso de los escritores del grupo. EL revista occidental fundado por él mismo Ortega y Gasset. Rosa Chacel, vallisoletana, nacida también en 1898, fue una de las personas que publicaron en la revista. Y Maruja Mallo incluso diseñó un homenaje a la revista con varias litografías y un collage en 1979.

La escuela secundaria de mujeres

Encuentro en el Lyceum Club Femenino - Fuente: RTVE
Reúnete en la Escuela Secundaria de Mujeres. Fuente: RTVE

Otro lugar de visita obligada y que fue fundamental en la configuración de la generación sin sombrero es el edificio que albergaba el Liceo Club Femenino, un espacio para “avanzar el reloj de España” como dijo María Teresa León, la escritora riojana que fue compañera de Rafael Alberti.

El Lycée fue «la primera organización cultural y laica, creada por y para mujeres en 1926, que luchó por la igualdad social y jurídica de su género», según el actual sitio web que recupera la memoria de la institución. Entre los integrantes de Sinsombrero estaban Ernestina de Champourcin, Concha Méndez y Maruja Mallo. Una placa conmemorativa en la Casa de las Siete Chimeneas en la Plaza del Rey de Chueca Recuerda este lugar que también ha acogido a otras famosas como Clara Campoamor o la propia María de Maeztu.

Real Academia de Bellas Artes de San Fernando

Volviendo a los alrededores de la Puerta del Sol, pasamos por la Real Academia de Bellas Artes de San Fernando donde coinciden Rosa Chacel, Maruja Mallo y Margarita Manso. Y las artes visuales también fueron una actividad muy importante entre la generación sin sombrero.

Basado en el Palacio GoyenèchePor esta academia han pasado muchos de los artistas más importantes de España desde su inauguración en 1752. Para Mallo, Manso y compañía, esto significó una motivación más para seguir construyendo tu carrera profesional.

Museo Reina Sofía

'Verbena' de Maruja Mallo - Fuente: Museo Reina Sofía
‘Verbena’ de Maruja Mallo. Fuente: Museo Reina Sofía

Mención especial merece Maruja Mallo, seudónimo de la pintora gallega Ana María Gómez González, una de las integrantes más activas del Sinsombrero cuya obra trascendió esta etapa para convertirse en una referencia a la pintura de su generación.

La mejor forma de conocer la obra de Mallo es visitar el Museo Reina Sofía donde podremos apreciar mucho más que obras populares como Verbena, guarida de fósiles, Tierra y excremento cualquiera Canción de las espinas.

Fue en la sede de revista occidental cuando en 1928 la joven pintora Maruja Mallo, de 26 años, apareció en el mundo con cuatro óleos dedicados a las fiestas madrileñas, entre los que la fiesta.

Biblioteca María Zambrano

María Zambrano - Fuente: Fundación María Zambrano
María Zambrano. Fuente: Fundación María Zambrano

Son muchos los recuerdos de María Zambrano por toda España, empezando por la fundación que lleva su nombre en Vélez-Málagasu ciudad natal, pero como estamos en Madrid podemos parar en la biblioteca María Zambrano cerca Plaza de Castillaun buen lugar para recordar a uno de los grandes intelectuales españoles del siglo XX. O para la “otra” biblioteca que lleva su nombre en el Completo.

Porque además de quitarse el sombrero, Zambrano Escribió algunas de las obras más profundas y complejas de su generación. marcado por un extraordinario conocimiento de la filosofía: España, sueño y verdad, Hacia el conocimiento del alma cualquiera Filosofía y poesía son algunas de sus obras más memorables que le valieron, tras su regreso del exilio, el Premio Cervantes y el Príncipe de Asturias.

La puerta del sol

Puerta del Sol
Puerta del Sol

Y terminamos donde empezamos, en la Puerta del Sol, donde un grupo de mujeres acompañadas por un tal Federico García Lorca decidieron romper con los convencionalismos de la época y lanzar sus sombreros al aire. “La gente pensaba que éramos totalmente inmorales, como si no lleváramos ropa, y casi nos atacan en la calle.«.

Este gesto inspirado en «el principio de la liberación de las ideas oprimidas bajo el sombrero» creó un precedente para este grupo de intelectuales que intentaron desidentificarse de la burguesía, transgredir convenciones tanto a nivel personal como profesionalcomo se destaca en la exposición del Reina Sofía Mujeres bajo la Segunda República: las modernas.

Hoy, mientras caminamos por la recién renovada Puerta del Sol, todos pensamos que somos muy modernas y subversivas como estas mujeres, pero diferentes a ellas. No sabemos qué sombrero quitarnos (o ponernos) romper con las convenciones de nuestro tiempo. Quien también tiene… y mucho.



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