retiran los restos de la construcción que se vino abajo hace cinco años (con la sospecha de que fue derribada por un vecino)
Ya no hay rastro en Soto de Caso del hórreo del siglo XVIII que se vino abajo hace cinco años, presuntamente derribado por un vecino. Operarios del Ayuntamiento de Caso, con el apoyo de la Asociación Amigos del Hórreo y personal del Principado, se ocuparon este viernes de retirar los restos de la construcción. Los vecinos agradecieron la «colaboración del Alcalde y del Ayuntamiento» que se ofrecieron a retirar los restos, pese a que la construcción no era de propiedad municipal.
[–>[–>[–>El granero, antes de desplomarse. / LNE
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Los hechos se remontan a agosto de 2021, cuando la construcción se vino abajo en Soto de Caso, en pleno parque natural de Redes. La Guardia Civil sorprendió meses después, en enero de 2022, a un vecino de la zona, motosierra en mano, troceando las piezas de la emblemática construcción. Se acusó entonces al hombre de un delito contra el patrimonio histórico, tipificado en el artículo 321 del Código Penal. El Juzgado de Laviana se ocupó del caso, pero los restos del hórreo permanecieron en el suelo a la espera de una resolución.
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La retirada de los restos. / LNE
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Los agentes del Seprona (Servicio de Protección a la Naturaleza de la Guardia Civil) encontraron al hombre cortando la madera. Le venían vigilando desde antes y le sorprendieron in fraganti. La Guardia Civil estaba detrás de él desde agosto de 2021, cuando el hombre supuestamente derribó el hórreo. Los agentes sospechaban que la estructura no se había caído sola y por eso mantuvieron abierta una investigación.
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Ratas
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Al quedar a la espera de que se cerrase el proceso judicial sobre el suceso y de que la Consejería de Cultura del Principado autorizara su traslado los restos quedaron allí durante cinco años. No se podían tocar sin autorización judicial. Los vecinos de Soto de Caso alertaron de que los restos se habían convertido en un foco de insalubridad del que salían «ratas del tamaño de conejos».
[–>[–>[–>Ante de caer, la edificación se encontraba vallada por el Ayuntamiento ante el riesgo de que alguno de sus elementos pudiera caer a la vía pública. La Asociación de Amigos del Hórreo mostró entonces su pesar por la pérdida: «Se trataba de un hórreo del siglo XVIII. No tenía ninguna talla ni pintura reseñable, pero su valor residía en que forma parte de un conjunto de hórreos que están muy próximos unos de otros en Soto de Caso”, apuntaron.
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