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el primer vídeo review las pone a prueba cara a cara

el primer vídeo review las pone a prueba cara a cara
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  • Publishedmayo 25, 2026



Por fin una Triumph Thruxton accesible con permiso A2. La marca británica ha ampliado su plataforma monocilíndrica de 398 cc con dos nuevas versiones de estilo retro: la Thruxton 400 y la Tracker 400. Ambas comparten genética, pero el carácter difiere radicalmente, y el primer vídeo reseña de Montar aparte lo deja claro. Te lo diré.

Dos hermanas, dos mundos

El motor es el conocido monocilíndrico refrigerado por líquido de las Speed ​​400 y Scrambler 400. Su peso en vacío es de aproximadamente 170 kg, lo que la sitúa entre las motos más ligeras del segmento A2. La Thruxton 400 se viste de café racer: manillar con clip, carenado bajo y banqueta que evoca las carreras de los años 60. La altura del asiento es de aproximadamente 810 mm. El Tracker 400, por otro lado, es un rastreador plano carretera: manillar ancho, sillín de 830 mm y un carenado que le da un aspecto desafiante. Ambos usan neumáticos con tacos blandos sobre ruedas de radios de 17 pulgadas.

Así se sienten en el manillar (según el vídeo)

el vídeo de Montar aparte Deja claro que no son la misma moto con diferente mono. La Thruxton 400 tiene una configuración más agresiva, con reposapiés traseros y el torso inclinado hacia adelante, ideal para rutas sinuosas. La suspensión delantera invertida y el basculante más corto le aportan agilidad a la hora de cambiar de dirección. La Tracker 400, con su manillar alto y ancho, te hace estar más erguido y su eje delantero más largo transmite equilibrio en las curvas rápidas. En la ciudad ambos parecen muy animados, pero la posición del Tracker ofrece un mejor campo de visión en situaciones de mucho tráfico.

El monocilíndrico vibra a bajas revoluciones, como es habitual en esta arquitectura, pero se estira con fuerza hasta las 9.000 rpm y emite un característico sonido áspero al abrir el acelerador.

La Thruxton 400 es puro magnetismo café racer, pero la Tracker 400 te hace sonreír en las curvas sinuosas.

Análisis de Motor16: ¿Thruxton o Tracker?

Ambas son una declaración de intenciones. La Thruxton 400 está diseñada para el ciclista que busca el icónico estilo Café Racer sin sacrificar el manejo moderno. Si circulas por la montaña los fines de semana, su postura te envolverá en cada movimiento de frenada. El Tracker 400, sin embargo, es más versátil: permite moverse por la ciudad con facilidad y afrontar carreteras secundarias con paso más seguro. El mayor recorrido de la suspensión (hasta 140 mm) absorbe mejor los impactos y le da confianza en asfalto irregular.

En términos de competencia, miran directamente a Royal Enfield y al nuevo Benelli Leoncino 400, pero el equipo adicional (ABS de doble canal, control de tracción e IMU básico) los coloca un paso por encima. Eso sí, el precio aún no está confirmado para España, pero debería rondar los 6.500 euros para la Thruxton y los 6.800 para la Tracker, en la línea de los otros 400 de la casa.

Para el uso diario, el Tracker gana por comodidad; Cuando se trata de corazón, gana la Thruxton. Y como siempre, consulte con el concesionario sobre las opciones de financiación antes de dar el paso.

Tu mecánico de confianza

El nombre Thruxton rinde homenaje al circuito de Hampshire donde Triumph superó a la Thruxton 500 en la década de 1960. El Tracker evoca los tableros de pista de tierra American, un guiño a la influencia de la rama americana. Ambos llevan el legado de una marca que entiende de emociones sobre ruedas. Una nota de fiabilidad: estas motos utilizan el mismo motor que la exitosa Speed ​​400, un bloque que ya ha demostrado ser robusto siempre que se respeten los intervalos de mantenimiento establecidos por Triumph.



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