iglesia del siglo XII, cuevas prehistóricas y Conjunto Histórico-Artístico
Piedra y madera dan forma a calles que parecen congeladas en otro siglo. Balcones llenos de flores, casas antiguas y caminos empedrados. Crean una atmósfera serena, donde cada rincón transmite la sensación de caminar por una historia.
El silencio acompaña el paseo. entre arcadas y fachadas medievalesmientras que la suave luz del norte resalta cada detalle de la arquitectura. Aquí el tiempo no desaparece, simplemente avanza más lentamente.
Así se descubre santillana del marun pueblo donde el pasado permanece intacto y donde la esencia medieval del norte peninsular se conserva con auténtica belleza.
Santillana del Mar, una joya medieval.
Ubicado en Cantabriaesconde tanta belleza en su interior que parece mentira. Una mentira que va unida a su propio nombre y por eso se la conoce como «el pueblo de las tres mentiras»: ni es santo, ni llano ni tiene mar.
El centro histórico es su gran tesoro y el principal motivo por el que tantos viajeros vienen hasta aquí. esta declarado Conjunto Histórico-Artístico y mantiene una unidad estética excepcional, con calles empedradas, casonas de piedra, balcones de madera, escudos nobiliarios y pequeñas plazas que conservan el aire de un pueblo medieval vivo.
La visita se disfruta especialmente a pie, sin prisaporque cada rincón ofrece una perspectiva diferente.
Entre las calles más representativas se encuentran Calle del Rey y Calle Juan Infantedos ejes fundamentales para entender la estructura urbana de la localidad. En ellos aparecen algunas de las casas solariegas más conocidas, así como pequeños detalles como cancelas, patios, rejas…
El Plaza MayorDe trazado irregular, concentra buena parte del entorno y combina la vida cotidiana con el patrimonio.
El gran monumento es el Colegiata de Santa Julianauna de las obras maestras del románico cántabro. Su origen se remonta a un monasterio medieval y destaca especialmente por su portada y claustro. Precisamente en torno a este centro religioso se creó el pueblo.
Más allá de la colegiata y el centro histórico, Santillana ofrece varios lugares que complementan muy bien la visita. Entre ellos está el Torre del Merino, la de Don Borja o las casas nobles.
Iglesia de Santillana del Mar
La belleza de este pueblo es bien conocida por Antonio Resines, el cántabro estuvo ligado a la Palacio de Mijaresun hotel-restaurante. Este monumento reconvertido en restaurante es un edificio de mediados del siglo XIX. siglo 16de planta rectangular y tres plantas, construido a modo de palacio.
fue declarado Bien de Interés Cultural y Resines fue uno de los socios que se incorporaron a la sociedad propietaria, participando activamente en su gestión y visión hasta hace relativamente poco tiempo.
Orígenes prehistóricos
El gran evento cultural de la zona es el cuevas de altamirasituado a unos 2 km. La cueva original está protegida por su enorme fragilidad. Santillana, por tanto, no es sólo medieval, sino también prehistórica.
Cabe destacar que Altamira es mucho más que una famosa cueva, es la origen del estudio científico del arte rupestre paleolítico y uno de los lugares más simbólicos de la historia del arte humano.
Pinturas de la Cueva de Altamira.
Fue descubierto por un local.alrededor de 1868. Las pinturas y grabados abarcaron miles de años, donde los temas principales fueron animales, junto con algunas manos negativas y misteriosos signos geométricos.
Fue en 1985 cuando la cueva fue declarada Sitio del Patrimonio Mundial de la UNESCOinicialmente como yacimiento aislado y luego como parte del conjunto «Arte rupestre paleolítico del norte de España».
Con todo esto, Santillana del Mar es más que un bonito pueblo. Es una síntesis de la historia cántabra, un espacio donde conviven la Edad Media con la prehistoria y donde cada rincón aporta una nueva capa de significado.
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