Yooudooo 6: Prueba on y off-road, en vídeo
Probamos el nuevo Yooudooo 6, un auténtico vehículo 4×4 de fabricación china que llega dispuesto a revolucionar el sector gracias a un precio muy competitivo y unas aptitudes para el todoterreno notables. Analizamos qué aporta de nuevo.
La versión de acceso del Yooudooo 6 se sitúa por debajo de los 40.000 euros, ofreciendo unas prestaciones TT muy destacables y una estética que no pasa desapercibida. Según la perspectiva desde la que se mire, este 4×4 recuerda inevitablemente a un Jeep Wrangler, por ejemplo, aunque esto no evita que tenga identidad propia.
Si os fijáis, a lo largo y ancho del vehículo se aprecian numerosos emblemas con la numeración 212. Son las siglas de uno de los todoterrenos más legendarios en China, cuyo origen se remonta a los años sesenta como vehículo de uso militar desarrollado por la firma Baw; Y es que en la práctica, este Yudo 6 es una variante del Bao 212 comercializada en España por el importador Kngloo bajo su propio sello. Kngloo acaba de desembarcar en España con paso firme y una agenda repleta de novedades que os iremos descubriendo. Dentro de estos planes destaca la consolidación de la firma Yooudooo, utilizando este modelo como punta de lanza en el segmento de los todoterrenos puros. Hablamos de un automóvil exclusivo, muy enfocado a un público concreto y minoritario, pero con un enorme potencial a pesar de ser un auténtico desconocido en nuestra región.
Motor diésel de básica ingeniería
Bajo el capó del Yooudooo 6 encontramos un bloque motor diésel de 2,0 litros sobrealimentado por turbo e inyección directa, capaz de desarrollar 165 CV a un régimen de 3.600 revoluciones, junto a un par motor de 410 Nm. Esta mecánica se gestiona mediante una transmisión automática de ocho velocidades desarrollada por el especialista BorgWarner.
Nos encontramos, por lo tanto, ante una motorización convencional y sencilla, exenta de hibridación o soportes eléctricos, que prioriza la simplicidad tecnológica, eso sí, acorde a las normativas anticontaminación vigentes.
Además de esta diésel, se vende una opción de gasolina, compuesta también por un bloque de cuatro cilindros en línea que eleva la potencia hasta los 217 CV, manteniendo la misma caja automática de ocho marchas.
¿Cuánto vale el Yooudooo 6?
El precio de salida para la variante de gasolina más accesible arranca en los 39.300 euros. Si se opta por el nivel de equipamiento Navigator —más enfocado al trato duro en campo al incluir bloqueo en el eje delantero, toma de aire elevada tipo snorkel, suspensiones optimizadas, mejores cotas de franqueo y gomas específicas para barro—, el precio se sitúa en 45.300 euros.
En el caso del diésel, configurado con el acabado Adventure, el precio de tarifa es de 43.800 euros, ascendiendo a 44.300 euros si se prefiere equipar neumáticos mixtos AT de serie. Con estos valores, este modelo viene a cubrir un segmento comercial que los fabricantes tradicionales habían dejado de lado: el de los todoterrenos auténticos y de la vieja escuela por debajo de la barrera de los 40.000 euros, una cifra factible si se aplican las promociones disponibles.
Diseño clásico e imponente
El Yooudooo 6 destaca por su planta visual. Al venir acabado en un tono negro mate, proyecta una estética bastante militar. Dependiendo del perfil desde el que se observe, evoca las líneas de un Jeep Wrangler, algo evidente si lo miras de lateral. No obstante, también comparte ciertos rasgos con el Mercedes-Benz Clase G, e incluso guarda paralelismos con el Ford Bronco o el Ineos Grenadier si nos fijamos en las ópticas delanteras circulares con tecnología LED. Sin embargo, su principal fuente de inspiración estética es el UAZ 469, aquel icónico todoterreno de la era soviética que tuvo una presencia testimonial en España. Esa influencia se hace evidente en el frontal, caracterizado por una parrilla de líneas limpias combinada con los focos redondos.
El frontal está provisto de defensas inferiores (de plástico) y argolla de rescate. El paragolpes es de grandes dimensiones y corte tradicional, al más puro estilo Wrangler. En otros países se comercializa con cabrestante integrado de fábrica; sin embargo, en España no se incluye debido a las normativas de homologación. Existe la posibilidad de solicitarlo como accesorio opcional, gestionando su legalización tras la compra.
Viene equipado de fábrica con llantas de 17 pulgadas, montando en esta unidad neumáticos mixtos de tipo AT. Sus cotas exteriores son considerables: alcanza los 4,70 metros de longitud, 1,90 metros de anchura y 1,93 metros de altura, con una distancia entre ejes que se sitúa en los 2,86 metros.
En la zaga destaca la rueda de repuesto anclada directamente en el portón, manteniendo el canon más clásico del segmento.Tiene también un gancho de tracción y protecciones inferiores, de plástico, muy endebles. Resultan llamativos los pilotos verticales, cuya firma lumínica recuerda nuevamente a propuestas como las del Ford Bronco o el Land Rover Defender. Queda patente que el coche apuesta por una combinación de diversas corrientes de diseño.
Yooudooo 6: Esquema clásico de largueros
En lo que respecta a su arquitectura interna, recurre a la fórmula clásica de los todoterrenos de siempre: un bastidor de travesaños y largueros independientes sobre el que se asienta la carrocería, complementado con dos ejes rígidos (delantero y trasero) guiados por muelles y amortiguadores. El sistema de tracción es de tipo total conectable, prescindiendo de un diferencial central. En condiciones normales el empuje se dirige exclusivamente al tren posterior, permitiendo al conductor acoplar el eje delantero de forma manual cuando las
Al circular por asfalto con este todoterreno debemos hacerlo siempre en modo 4×2; no está permitido rodar en tracción total a altas velocidades para evitar someter a tensiones excesivas a los componentes de la transmisión. Desde el puesto de mando se disfruta de una posición muy elevada, transmitiendo la sensación real de conducir un todoterreno de pura cepa.
La visibilidad hacia delante es óptima, utilizando los resaltes del capó como guías visuales. Asimismo, disponemos del sistema de cámaras de 360 grados para maniobrar con seguridad en zonas estrechas.
¿Cómo va en carretera el Yooudooo 6?
En carretera, es un todoterreno que se percibe voluminoso y pesado, al registrar 2.150 kilos en orden de marcha. Debido a esta masa, la mecánica diésel puede quedarse algo justa en determinadas situaciones. Se trata de un motor que exige hundir el pedal del acelerador a fondo de manera frecuente, síntoma inequívoco de que se echa en falta algo más de empuje. Posiblemente la opción de gasolina sea más equilibrada, aunque es una variante que todavía no he podido probar.
La respuesta inicial al acelerar resulta un tanto perezosa en los modos de conducción Eco y Normal, ganando algo más de viveza al seleccionar el modo Sport. Si fuera mi coche particular, circularía permanentemente en Sport, aunque el vehículo se inicia por defecto en el modo Normal cada vez que se pone en marcha.
En el apartado dinámico, la presencia de los ejes rígidos provoca ciertos rebotes. Sin embargo, no obliga a realizar esas constantes correcciones en el volante tan típicas de modelos como el Jeep Wrangler o el Ineos Grenadier. Las inercias son notables debido a un centro de gravedad bastante elevado, por lo que en vías rápidas o carreteras de curvas es aconsejable rodar con tranquilidad.
Tiene un consumo homologado de 7,6 litros por cada 100 kilómetros en ciclo WLTP, si bien en condiciones de uso real la cifra real se sitúa más cerca de los 9 litros. Dado que cuenta con un tanque de combustible de 80 litros de capacidad, ofrece un rango de autonomía real cercano a los 900 kilómetros por depósito.
Diseño interior del Yooudooo 6: Inspirado en otros
El diseño del salpicadero apuesta por líneas marcadamente verticales, integrando elementos indispensables en un vehículo de campo, tales como los asideros en los pilares y el asidero de seguridad frente al acompañante. Esta disposición tan vertical y su atmósfera de robustez remiten directamente a soluciones vistas en el Jeep Wrangler o el Ford Bronco, de nuevo.
En el habitáculo delantero no se experimenta una gran sensación de espacio, más bien lo contrario; de hecho, si se sitúa el asiento en una posición muy adelantada, es posible llegar a golpearse la rodilla con las formas del salpicadero.
Los mecanismos de apertura de las puertas calcan el estilo de Jeep, dejando la tornillería a la vista; las salidas de aireación se ubican en los extremos y la zona del copiloto se presenta muy despejada. Por su parte, la instrumentación es totalmente digital. La consola central es generosa y agrupa la botonería física a una altura intermedia. El sistema de climatización es independiente y cuenta con regulación de doble zona. Para la gestión de la transmisión se prescinde de las palancas tradicionales en favor de mandos electrónicos, sistema que también se aplica al freno de estacionamiento, resultando muy práctico. Dispone de un cofre central amplio que incorpora una tapa deslizante sobre los posavasos, además de una superficie específica para la carga inalámbrica del smartphone.
El volante cuenta con un diseño de tres radios achatado en su base e incluye una marca de centrado en la parte superior, un detalle interesante.
Digitalización en inglés
La pantalla de la instrumentación alcanza las 10,25 pulgadas y admite ciertos niveles de personalización en su interfaz. Por su parte, el monitor central del sistema de infoentretenimiento es de 12,3 pulgadas. El software responde de manera fluida y cuenta con menús estructurada por aplicaciones bien organizadas. No obstante, actualmente la interfaz se encuentra únicamente en inglés y carece de compatibilidad con Apple CarPlay y Android Auto, obligando a emplear un emulador mediante la aplicación Carbitt. Son aspectos de software pendientes de adaptar al mercado europeo; al tratarse de un lanzamiento tan reciente, los responsables de Yooudooo se han comprometido a solventarlo próximamente. La navegación por el sistema es sencilla y bastante directa, apoyada por una franja digital inferior que sirve de acceso rápido a funciones clave, como el menú de las cámaras de 360 grados, que gozan de una resolución notable.
En el techo localizamos un portagafas convencional y, como añadidos de confort destacables, equipa de serie asientos con función de masaje y calefacción, además de techo solar practicable. Analizando los materiales y el nivel de equipamiento general, el Yooudooo 6 no da la impresión de ser un producto de bajo coste, sino un coche bien rematado.
Plazas traseras: correctas
Esta percepción de solidez se mantiene al pasar a la fila trasera. Aunque el ángulo de apertura de las puertas es algo limitado, el acceso se soluciona bien gracias a las estriberas laterales y a los asideros de los pilares, necesarios al tratarse de un vehículo con una altura libre considerable. Dispone de conexiones USB para los pasajeros. Incorpora reposabrazos central.
Maletero con formas aprovechables
El portón trasero cuenta con una apertura lateral clásica, con la rueda colgada, y se percibe pesado al moverlo. Cuenta con argollas de sujeción distribuidas tanto en la zona superior como en la inferior de la zona de carga. Equipa una toma auxiliar de 12V y punto de luz integrado.
Al abatir los respaldos para ganar espacio, la superficie resultante no queda completamente plana, presentando un escalón notable. La sección interior de la puerta trasera dispone de una red o hueco útil para albergar prendas de abrigo o herramientas de rescate para el 4×4.
Yooudooo 6: Aptitudes TT notables
Un coche con estas características visuales no engaña sobre sus intenciones. Al revisar su ficha técnica y sus cotas de franqueo, queda claro que sus especificaciones pertenecen a las de un todoterreno puro.
Muestra un ángulo de ataque de 40 grados, un ángulo ventral de 23,6 grados y una cota de salida de 35 grados. La distancia mínima al suelo es de 23,5 centímetros, mientras que la capacidad de vadeo se sitúa en los 850 milímetros. Para comprobar sus capacidades en su entorno natural nos desplazamos a las instalaciones de Cattrial 4×4 en Santa María de Miralles (Barcelona), un recinto idóneo que combina pistas rápidas con zonas de trialeras de alta dificultad. Al rodar por los caminos, el Yooudooo 6 ofrece un nivel de filtrado y comodidad superior al esperado.
Tras engranar la marcha reductora, algo que es posible hacer en segundos, la primera prueba consistió en afrontar un descenso y ascenso por una rampa muy rota. Durante la bajada, los bajos no llegaron a rozar en ningún momento, refrendando unas cotas excelentes, mientras que los ejes copiaron el terreno manteniendo las ruedas pegadas al suelo de forma óptima.
En la fase de ascenso, el vehículo necesitó cierta inercia y la ayuda extra del bloque de diferencial trasero para superar la zona, ya que en la primera tentativa ambos ejes perdieron adherencia.
Muy bien en el cruce de puentes
Este 4×4 hace gala de un excelente recorrido de las suspensiones. Quedó demostrado al superar las zonas de cruce de puentes, donde ambos ejes rígidos trabajaron al límite para absorber las irregularidades. Apenas llegó a despegar los neumáticos del suelo, recuperando el apoyo de forma casi inmediata. I
A la hora de afrontar bajadas pronunciadas donde se pierde por completo la visibilidad de lo que hay delante del capó, podemos apoyarnos en el sistema de cámaras periféricas para monitorizar los obstáculos.
Otra ayuda electrónica es el asistente electrónico de descensos, aunque apenas lo usé. Simplemente engranando la primera velocidad y modulando sutilmente el pedal del freno, este todoterreno acometió una bajada pronunciada transmitiendo total sensación de control.
En sentido opuesto, al afrontar una subida empinada y con fuerte desnivel, el propulsor diésel ofreció un empuje contundente, logrando crestear al final de la rampa sin que la carrocería rozase en los bajos, un obstáculo donde otros modelos de la categoría sí suelen tocar, como podéis ver en el este comparativo de 4×4 que hicimos en coches.net.
Pese a los volúmenes del coche, demuestra una notable maniobrabilidad en pasos angostos y rotos. Con la reductora conectada, esa leve demora en la respuesta del acelerador que mencionaba en asfalto desaparece por completo, permitiendo dosificar con milimétrica precisión el avance del coche tanto en subidas como en bajadas.
Altura de vadeo de 850 mm
El Yooudooo 6 destaca asimismo por una cota de vadeo que alcanza los 850 mm, un registro sobresaliente que supera el de varios competidores directos de su segmento.
Para superar una fosa de barro bastó con seleccionar el modo de conducción específico para superficies embarradas. Para franqueos de mayor envergadura, conviene recordar que el Yooudooo 6 ofrece opcionalmente un bloqueo de diferencial para el eje delantero, elemento que se incluye de fábrica en la terminación Navigator.
Conclusión: ¿Vale la pena el Yooudooo 6?
En definitiva: ¿Está capacitado este Yudo 6 para plantar cara a rivales consagrados de la talla del Jeep Wrangler, Ford Bronco, Land Rover Defender o Toyota Land Cruiser? Bajo mi punto de vista la respuesta es afirmativa, principalmente porque juega la baza de un precio muy inferior al de sus oponentes y un apartado estético muy atractivo. Si bien queda por detrás en términos de potencia pura y sofisticación de equipamiento, no cabe duda de que captará la atención de aquellos entusiastas del todo terreno que busquen un vehículo solvente a un precio razonable. Se trata de un producto que pone en aprietos a las firmas tradicionales gracias a un equilibrio muy competitivo entre coste, calidad y capacidades dinámicas. El tiempo dirá cómo se consolida la estructura de la marca en nuestro país en términos de red comercial y suministro de componentes.
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