Puig se reivindica tras la fallida fusión con Estée Lauder: «No estamos en venta»
Este viernes, Marc Puig zanjó cualquier especulación sobre el futuro accionarial de Puig tras las frustradas conversaciones con Estée Lauder, en lo que fue, durante la Junta General celebrada telemáticamente, de la multinacional controlada por la familia Puig, una reivindicación … de la firma centenaria.
El presidente ejecutivo de la compañía catalana aseguró durante la reunión que el grupo «no está en venta» y reivindicó la voluntad de la familia fundadora de seguir siendo un accionista estable «en el largo plazo», además de reafirmarse en un plan estratégico que, basado en una sólida situación financiera, les permita explorar adquisiciones, la forma en la que vienen creciendo hasta ahora.
Las palabras de Puig llegan apenas una semana después de que se cerraran las negociaciones entre la multinacional catalana y el gigante estadounidense de la cosmética para estudiar una posible fusión. Unas conversaciones que finalmente no prosperaron.
En su discurso ante los accionistas, el directivo explicó que los contactos con Estée Lauder, por iniciativa de la estadounidense, «no dieron lugar a una transacción», aunque sostuvo que sí demuestran el reconocimiento que ha alcanzado Puig dentro de la industria de la belleza premium global. «La combinación explorada habría requerido alinear tres aspectos clave de una posible fusión: gobernanza, liderazgo empresarial y consideraciones económicas que reconocieran correctamente el valor de la empresa y fueran equitativas para todos los stakeholders», señaló, para señalar que, al no existir estas condiciones, lo más sensato era cerrar las conversaciones.
Marc Puig también insistió en que, incluso si las conversaciones hubieran llegado a buen puerto, la familia habría mantenido una posición relevante dentro de la capital. Ahora, subrayó, de lo que se trata es de avanzar. «Tenemos un proyecto a largo plazo muy ilusionante, con marcas muy bien posicionadas, un equipo ganador, un balance muy sólido y una trayectoria de más de 110 años que nos avala», afirmó.
La reunión sirvió también para escenificar el cambio ejecutivo que culminó este año con el nombramiento de José Manuel Albesa como consejero delegado. En su primera intervención ante los accionistas, Albesa defendió la fortaleza del grupo y aseguró que Puig ha sido «la compañía de belleza premium multimarca de mayor crecimiento del sector» en los últimos cinco años. «No sólo estamos creciendo rápidamente, sino que también nos estamos convirtiendo en una empresa más equilibrada, más global y más resiliente», subrayó el ejecutivo.
Albesa reiteró las previsiones de la compañía para 2026 y anunció la celebración de un Capital Markets Day el 28 de octubre en Madrid, donde Puig detallará su hoja de ruta estratégica a inversores y analistas.
El consejero delegado también avanzó las prioridades del grupo para los próximos años, centradas en «escalar lo que ya funciona», consolidar las marcas, potenciar el negocio de fragancias ‘nicho’, crecer en perfumería de prestigio y ganar peso en el segmento dermocosmético.
Durante la junta, los accionistas aprobaron todos los puntos del orden del día, incluido el reparto de un dividendo de 0,42159 euros por acción, equivalente al 40% del beneficio neto reportado por la compañía en el último año, que fue de 587 sobre unos ingresos de 5.042. También se aprobó el nombramiento de Albesa como consejera ejecutiva y la incorporación de Julie Van Ongevalle como consejera independiente, además de la reelección de varios miembros del consejo de administración, entre ellos el propio Marc Puig.
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