así clonó la trama los móviles de Bárcenas y presionó a Morocho, la «bestia negra del PP»
Una de las operaciones más importantes del operación de cocina era obtener acceso a los dispositivos electrónicos de Luis Bárcenas. Fue clave para lograr con éxito el presunto espionaje orquestado en 2013 por el Ministerio del Interior para robar información al extesorero del PP sobre dirigentes del partido.
Según las investigaciones, en un restaurante del centro de Madrid, dos agentes pidieron una mesa con enchufe y sacaron un ordenador mientras esperaban la llegada del comisario. Enrique García Castañoy de Sergio RíosEl chofer de Bárcenas que presuntamente sirvió como topo.
Como nos cuenta el periodista de ‘El Mundo’, Esteban UrreiztietaUno de los elementos más importantes en el que participó Sergio Ríos fue la teléfonos móviles clonados y un iPad de Bárcenas. Le hicieron un volcado y ahí estaban, entre otras cosas, todas sus comunicaciones con Rajoy con mensajes como el famoso «Luis, sé fuerte» o «hacemos lo que podemos».
«Todo este material, sin orden judicial, fue intervenido por la Policía para un uso totalmente irregular», ha subrayado Urreiztieta.
Las presiones sobre Morocho
Otro personaje clave en todo este caso fue el inspector. Manuel Morocho a quien, según ha informado, se le ordenó no mencionar Mariano Rajoy en los informes policiales sobre Gürtel.
Morocho fue durante mucho tiempo un agente incómodo para el PP. Como has explicado Pedro Águedaperiodista de ‘elDiario.es’, a la sexta columna«Su trabajo, sus informes, sus informes fueron demoledores para el PP». Por lo tanto, agregó, “se convirtió en una pieza muy preciada para la brigada política y los dirigentes del Ministerio del Interior.
«Era la bestia negra del PP»declaró el propio Morocho, inspector de la Unidad de Delitos Económicos y Fiscales (UDEF), en el juicio de Kitchen. El policía recordó que el propio ministro Jorge Fernández Díaz afirmó públicamente que él «era un elemento descontrolado en la UDEF».
Durante su declaración en la Audiencia Nacional, Morocho detalló la existencia de un «operativo policial sin autorización judicial» sobre Luis Bárcenas y su entorno. Además, denunció que «el grupo» encargado de las investigaciones fue desmantelado.
«Era una estrategia buscada», explicó, señalando que algunos agentes de la unidad recibieron ofertas de «mejores» puestos de trabajo, con mejores salarios y más «singularización», y que, en consecuencia, no pudo retener a «nadie».
Además, informó que cuando el comisario Eugenio Pino lo presentó, Fernández Díaz le habría dicho «Y tú, ¿qué haces aquí, si estás muerto?».
Censura del nombre de Rajoy
Aprovechando su declaración en Kitchen, contó otro tipo de presiones para que no incluyera en sus informes a altos cargos del PP. Urreiztieta ha destacado que entre las órdenes que le dieron estaba, por ejemplo, que el nombre de Mariano Rajoy no apareciera en el cuerpo del informe que analizaba los papeles de Bárcenas.
«Es una persona singular que individualizó expresamente a esa persona para que no se fuera», explicó ante la Audiencia Nacional. El propio expresidente del Gobierno ha reconocido que todo lo aparecido a su alrededor su nombre en la trama Gürtel «no es cierto, salvo por algo».
En este sentido, tal y como ha subrayado Águeda, «el propio Morocho ha contado cómo le daban avisos en toda la cadena de mando superior a él. Desde su jefe más inmediato hasta el máximo responsable operativo de la Policía, participaron, según Morocho, en esas presiones».
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