el salvavidas que llegó para dar sentido a los fichajes multimillonarios
«Yo esto solo lo vi hacerlo el verdadero madridasí que no tengo idea de cómo está pasando.» Estas palabras las pronunció Luis Enrique, todavía en plena forma por haber proclamado campeón de europa con el PSG por segunda vez consecutiva.
Sólo el Real Madrid había logrado esta hazaña desde que la Copa de Europa se convirtió en Liga de Campeones. Ahora, Luis Enrique ha conseguido superar este hito que todavía tiene que digerir: «El primero fue histórico, el segundo lo será aún más. El PSG tenía que entrar en el grupo de los mejores, ahora estamos ahí y no queremos bajar».
El Paris Saint-Germain remontó, sufrió y celebró. Tuvo que prolongar la agonía hasta la tanda de penaltis, donde la suerte también influye, pero el fútbol estaba convencido de que tenía que darle este nuevo éxito a Luis Enrique.
Luis Enrique, tapado con la Champions en las manos.
Reuters
Desde que dejó el puerta trasera la selección española Para aterrizar en el Paris Saint-Germain no hizo más que ganar. Derribó las dudas que dejó con España para convertirse seguramente en el seleccionador del momento. Los números lo dicen, los titulares lo dicen.
Once de los catorce títulos que disputó durante las tres temporadas que dirigió al conjunto parisino acabaron entrando en las vitrinas del Parque de los Príncipes. Y parece que Luis Enrique no tiene intención de quedarse ahí.
El entrenador que cambió la historia
La Liga de Campeones parecía ser la eterna batalla del Paris Saint-Germain. Año tras año, las inversiones multimillonarias y los fichajes impactantes que sacudieron los cimientos del fútbol cada verano corrieron siempre la misma suerte de fracaso.
El PSG siguió siendo ese ejemplo romántico para quienes dicen eso El dinero no lo es todo en el fútbol modernopero cuando Luis Enrique llegó al Parque de los Príncipes, se acabó.
Él es el rey. La temporada pasada abrió el camino y derribó ese muro que ya se había convertido en una auténtica obsesión. El PSG vivió e invirtió únicamente para ganar la Championspero no pude hacerlo.
Luis Enrique hizo lo que ninguno de sus pretendientes pudo lograr. Hizo su gran debut al ganar el año pasado en la final al Inter de Milán (5-0). No hubo coincidencia. Fue una superioridad insultante que sirvió como advertencia, por si alguien no se había dado cuenta todavía, de que el capitán de este barco multimillonario estaba pensando con mucha claridad.
Esta vez no fue tan fácil. El Arsenal puso las cosas mucho más difíciles y era un digno rival. Duelo de entrenadores españoles en el banquillo. Arteta contra Luis Enrique, el talento en el tablero se exporta a raudales.
Luis Enrique levanta la Champions.
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El PSG se vio contra las cuerdas partiendo en desventaja con el tempranero gol de Havertz. A la selección de Francia le costó encontrar la llave. Se encontró con una posesión estratosférica, pero de esas posesiones estériles que precisamente le criticaban a Luis Enrique cuando dirigía a la selección.
Esta vez fue más para honor del Arsenal, que supo tejer una telaraña difícil de desenredar. Sin embargo, las instrucciones de Luis Enrique en el descanso surtieron efecto. Llegó el empate y, en una final a veces somnolienta, el remedio llegó con los penaltis donde la suerte también influyó.
Lucho, el hombre de los récords
Los números hablan por sí solos. Desde que se convirtió en entrenador del Paris Saint-Germain, Luis Enrique ganó once de catorce títulos esto fue impugnado. La cifra es escandalosa. No tiene rival en Francia, se podría argumentar en su contra, pero fuera de estas fronteras ha empezado a derribar muros.
En su primera temporada como técnico del PSG, 2023/2024, Luis Enrique ganó Liga, Copa y Supercopa de Francia. Todos los títulos nacionales, es cierto, en París ocurre más o menos lo mismo en los últimos años. En la liga de Campeones ya han llegado a semifinales.
El curso pasado fue de récord. Ganó Supercopa de Francia, Copa de Francia y Liga. No pudo con el Mundial de Clubes, es cierto, donde el Chelsea pasó por encima. Pero se llevó el premio gordo.
El Paris Saint-Germain se alzó con la Champions League por primera vez en su historia y en el club y en la capital francesa respiraron aliviados. Se habían quitado un peso de encima.
Este año, el PSG ya llegaba a la final de la Champions con el balance de haber ganado Supercopa de Europa, Supercopa de Francia, Liga y Copa Intercontinental. La Champions era la guinda, y llegó la segunda consecutiva para que Luis Enrique siguiera aumentando su leyenda en París.
Deja tu sello
Luis Enrique supo transformar un proyecto de individuos en un proyecto de equipo.
El PSG, hecho a base de chequera, ha contado con algunos de los mejores jugadores del mundo en los últimos años. Messi, Neymar, Mbappé… Sin embargo, siempre quedó la sensación de que no era un grupo coherente, que todo dependía de los destellos de sus estrellas para ganar con solvencia, sobre todo en Francia.
Luis Enrique cambió eso. Y lo consiguió precisamente tras la marcha de Kylian Mbappé, su gran figura, al Real Madrid. El frente izquierdo, pero el asturiano hizo un trabajo extra para llevar a su equipo al mayor logro.
Luis Enrique, pulgares arriba.
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Claro, el PSG todavía cuenta con algunos de los mejores nombres de la escena, incluido el ganador del Balón de Oro, Dembélé, pero no es el turno de todos.
Luis Enrique supo hacer entender a sus jugadores lo que es un equipo, que todos deben remar en la misma dirección para conseguir sus objetivos. Y el resultado son dos Champions en los últimos años. El asturiano ya tiene tres en sus escaparates si contamos el que hizo con el FC Barcelona.
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