De la Espriella y Cepeda pasan al segundo turno en Colombia, pero Petro y la izquierda no aceptan el escrutinio provisorio que favorece a la ultraderecha
El primer turno de las elecciones presidenciales augura tensiones políticas en Colombia, de derivas impredecibles. El ultraderechista Abelardo de la Espriella resultó en principio el candidato más votado: casi el 44% de las adhesiones, contra el 40,9% de Iván Cepeda. El abogado absorbió casi la totalidad de los respaldos que esperaba tener Paloma Valencia, la candidata de la derecha tradicional. La balanza parece haberse inclinado en favor del promotor de la mano dura y el ajuste económico. Al menos parte de una diferencia favorable de 600.000 votos respecto de su contendiente. Sin embargo, tanto Cepeda como Petro pusieron en duda la legitimidad de los números provisorios. «Como presidente no acepto los resultados del pre conteo de la firma privada de los hermanos Bautista, porque debiendo estar quietos los algoritmos del software de conteo y escrutinios, en la última semana fueron variados en tres oportunidades y agregaron 800.000 cédulas más de personas que no están en el censo oficial presentado». En varias oportunidades, el mandatario había criticado a la firma Thomas Greg & Sons, asociada a su vez a un objetado proceso logístico para la producción de pasaportes. Esa advertencia se repitió semanas atrás. Cepeda también expresó sus temores y dudas. «Hay un desfase que queremos verificar. Se dirá que no queremos aceptar un resultado en democracia. Lo que queremos es que se haga una revisión. Estamos pidiendo que las comisiones escrutadoras hagan su trabajo para saber hasta el último de los votos obtenidos».
[–>[–>[–>De la Espriella no se demoró en responder. «Cepeda, heredero de las FARC; no te robarás las elecciones. No vamos a permitir que se roben la voluntad del pueblo, por la razón o por la fuerza. El golpista de Petro quiere perpetuarse en el poder». Pidió a Estados Unidos que «vigilen la segunda vuelta» y prometió «defender como un guerrero» su «premio» recibido de parte de los colombianos. «Pasamos a segunda vuelta gracias a los más de 10 millones de colombianos que respondieron al rugido», dijo también este abogado que se hace llamar «El Tigre». En la noche del domingo combinó la euforia por los resultados con el llamado a garantizar que en 21 días se termina «la tiranía y al absolutismo». Colombia, prometió una vez más, «cambiará para siempre». Es el turno «de los que nunca hemos vivido de la teta del Estado, de los que nunca hemos hecho politiquería contra los de siempre».
[–> [–>[–>De la Espriella es hijo de la fortuna ganada en litigios y la masividad que le dieron las redes sociales. Reúne rasgos de Donald Trump, Javier Milei y Nayib Bukele. Millonario, igual que el presidente de Estados Unidos. Considera, como el argentino, que el imperio del mercado no debe ser misericordioso con quienes nada tiene. El salvadoreño es una fuente de inspiración para su política de seguridad en un país marcado por la violencia de bandas armadas de distinto signo.
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En principio, y si no hay novedades en el recuento que eventualmente modifique el resultado, De la Espriella está en condiciones de quedarse con todos los votos de Valencia, lo que le permitiría sumar más del 50%. Su rival, en cambio, en principio solo podría reunir los respaldos de los abanderados del centro, Sergio Fajardo y Claudia López, quienes en total alcanzaron cerca de los seis puntos. Unas 400.000 personas han votado en blanco, el 1,7% del padrón electoral, mientras que otras 240.000 han preferido anular la papeleta. Según cifras oficiales, un 57,2% de los 41.421.973 de ciudadanos en condiciones de sufragar participaron de la contienda. El ausentismo sigue siendo muy alto, del 42% del padrón nacional. Eso significa que dos de cada cinco colombianos se quedaron en sus casas. Un milagro político permitiría a Cepeda nutrirse de los indiferentes en la instancia electoral de fin de mes.
[–>[–>[–>[–>[–>[–>Un nuevo mapa electoral
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A pesar de que la administración de Petro había llegado a esta contienda con una mejor ponderación social, ese cambio no ha alcanzado para detener una avalancha política capaz de alterar el rumbo iniciado en 2022 por el exguerrillero. «Que las urnas se llenen hoy de criterio, de memoria histórica y de la libre determinación de un país que se niega a ser gobernado por el temor», había pedido el diario bogotano El Espectador en su editorial, convencido de que un país se había partido en tres. Esa Colombia no se verificó en el escrutinio. La polarización ha sido de tal envergadura que no solo barrió con las aspiraciones del electorado moderado sino que terminó favoreciendo a las posiciones más duras de un outsider de la política.
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Las encuestas previas mostraban a Cepeda en una mejor posición frente a De la Espriella. Esas proyecciones ya están desactualizadas como papel mojado. Obligan a definir nuevos escenarios sobre la realidad electoral de este domingo se ha modificado.
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[–>Álvaro Uribe exhortó a abrazar la causa del ganador del primer turno. «Colombia ha descubierto a una gran líder, con toda la vigencia hacia el futuro. Cumplimos la palabra, votaremos por él y pedimos que se vote por él y por Colombia, por la defensa de la Constitución, de las libertades, de la creatividad individual, de la cohesión social, de la economía fraterna, del Estado pequeño y austero». Se espera que todo el espectro conservador tenga la misma predisposición a acompañar esta tendencia. «Haré todo lo que esté a mi alcance para defender la libertad y evitar que el comunismo termine de destruir el país», dijo la senadora uribista María Fernanda Cabal. «El país a votar para derrotar a Petro y su camarada Cepeda!«, exhortó. «Con el objetivo de evitar la reelección del fracasado proyecto político de Gustavo Petro, respaldará y apoyará a Abelardo de la Espriella para la segunda vuelta presidencial», anunció Cambio Radical.
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Preocupación
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«Es un estafador de estafadores que pulverizará las conquistas sociales. No le vamos a entregar Colombia al fascismo. Los invito a que cerremos filas para evitar que eso ocurra», pidió Cepeda. El azoramiento llegó a las costas del centro político. Los resultados, dijo Claudia López, ex alcalde de Bogotá, «ameritan una reflexión». Su candidatura también fue barrida por la polarización: no alcanzó el punto. «Nos tenemos que preparar para un momento decisivo. Colombia tiene tres semanas para salvar su democracia. Quien ha pasado a la segunda vuelta en primer lugar, Abelardo de la Espriella, el defensor de la mafia, un hombre anti derechos, con una propuesta machista, homofóbica, racista, excluyente, es un peligro para la democracia de Colombia. Yo llevo cuarenta años defendiendo la democracia, y aquí vamos a estar, pase lo que pase».
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