batalla sin cuartel por la confianza de la burguesía catalana
Un nuevo ciclo comienza hoy en el círculo económico, el que dirige Teresa García Milá, y el contexto y tintes políticos no pueden ser más parecidos a cómo comenzó el anterior. Como en 2023 (cuando comenzó la era de Jaume Guardiola), la burguesía catalana recibe a Pedro Sánchez y Alberto Núñez Feijóo en un escenario que anticipa elecciones generales. Entonces, el presidente del Gobierno acababa de convocar elecciones anticipadas tras un brutal revés en las elecciones locales y autonómicas, y Barcelona daba casi por segura la victoria del líder del PP.
Entonces la opinión pública se equivocó, porque Sánchez revalidó la presidencia del Gobierno gracias a la complicidad de los nacionalistas catalanes y los independentistas, y gracias en gran medida al inmenso apoyo del electorado catalán a Sánchez. Pero el complicidad tradicional del Círculo Económico con los socialistas parece estar en horas bajas y la cercanía mostrada con el líder del Ejecutivo no es la de años anteriores.
La burguesía catalana ha sido una gran defensora de Gobierno de Sánchez (y la de Salvador Illa en la Generalitat de Cataluña) porque entienden que han conseguido rebajar las tensiones políticas derivadas del proceso independentista, lo que les ha permitido seguir haciendo negocios con tranquilidad, y han recelado de las alianzas PP-Vox por la impresión de que podían volver a avivar las tensiones. En lo económico, aunque Sánchez e Illa enarbolan la bandera de la izquierda, consideran que la normativa aprobada se queda muy corta y no pone en riesgo sus actividades económicas.
Pero ahora las investigaciones judiciales contra Sánchez y su entorno generan una mayor desconfianza entre la sociedad civil catalana. El presidente, como es habitual, cerrará las sesiones este miércoles, y Feijóo hablará un día antes. Hoy el alcalde de Barcelona, Jaume Collboni, y el propio Salvador Illa, ambos del PSC. Los socialistas siguen siendo hoy el partido político más tolerado en el ámbito empresarial: Junts ha quedado completamente desdibujado en Cataluña y Carles Puigdemont está muy lejos; y el PP hace tiempo que no encuentra el discurso adecuado para Cataluña ni un líder adecuado, opinan.
Pero esta afinación está de capa caída, explicado por tres razonesque están teniendo un duro impacto en la confianza empresarial en el PSOE. En primer lugar, el brutal deterioro de las infraestructuras públicas en Cataluña (ferrocarril y carreteras) no recibe respuesta del Ejecutivo a pesar de los problemas, con un teórico déficit de inversión y la inexistencia de unos Presupuestos Generales del Estado (tampoco autonómicos, todavía). En segundo lugar, la tan cacareada nueva financiación autonómica en Cataluña parece estar cayendo en mal estado, como, por otro lado, era previsible.
El tercer elemento es el creciente malestar en Cataluña con la inmigración, en un momento en el que Aliança se dispara. El proyecto de regularización masiva de inmigrantes no ha caído bien, especialmente presentado superficialmente como un incentivo electoral para Sánchez. El propio Círculo de Economía se ha mostrado crítico con la medida en un documento publicado recientemente. También hay que recordar cómo el presidente de Caixabank desvirtuó sutilmente la medida, en recientes conferencias en Madrid. Muniesa también estará en la jornada inaugural.
A lo largo de estos años, el apoyo del Círculo de Economía no es el único que ha sido débil, la patronal Foment del Treball, liderada por Josep Sánchez Llibre, también ha dado la espalda a casi todas las iniciativas económicas del Gobierno, como la reducción de jornada, las políticas de vivienda e incluso el nuevo modelo de financiación autonómica.
Defensa e Indra
Las jornadas del Círculo de Economía, ‘Autonomía estratégica de Europa: ¿mito o realidad?’ Centran el rodaje en la Defensa y su desarrollo industrial. Indra, el proyecto estatal de Sánchez abanderado de la Defensa nacional, es una de las grandes entidades colaboradoras del Círculo. A pesar de su reciente ‘catalanización’ (Ángel Simón es su nuevo presidente y Josep Maria Recasens su futuro director general), ninguno de sus máximos directivos participará en las jornadas.
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