La quinta de Derecho a la que sorprendió «el cerebro de la Transición»
Van camino de celebrar un aniversario redondo desde su licenciatura en la Facultad de Derecho, en 1957, pero de momento cinco de aquellos abogados y abogada en ciernes se vieron hace unos días en Oviedo. Y no era sencillo porque dos de ellos, uno exministro de la etapa de Leopoldo Calvo Sotelo, vinieron ex profeso desde Madrid, a sus más de noventa años cumplidos.
[–>[–>[–>Los licenciados de la promoción de Derecho 1952-1957 se reunían de forma periódica gracias al empeño de uno de sus integrantes, el empresario Santiago Iglesias, segunda generación de Cartonajes Vir, que «siempre se desvivió por localizar y convocar a todos los compañeros», según explica José Luis Hevia, otro de los integrantes de aquella quinta de Derecho, que tomó el relevo tras el fallecimiento de Iglesias, en junio del año pasado. «Por eso un año después promoví este encuentro, también para recordar a Santiago», justifica. En principio iban a acudir siete antiguos compañeros, pero contratiempos relacionados con el imperativo de la salud redujeron la convocatoria a cinco: Charo Fuertes, Carlos Roces, Manuel Núñez y Mariano Abad, además del promotor de esta reunión. Entre los cinco suman más de 450 años. «Somos todos nonagenarios», apunta Hevia de una quinta de licenciados en la que algunos no llegaron a ejercer nunca de abogados, como fue su caso. «Me incorporé al mundo de la empresa y, por ejemplo, Carlos Roces se dedicó a pintar, a hacer exposiciones y dar clases de pintura. Pero en esta promoción tenemos varios notarios, jueces y catedráticos y un ministro, Manolo Núñez», comenta el promotor del encuentro.
[–> [–>[–>«Menú desafiante»
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Manuel Núñez, natural de Benavides (León), estudió la carrera de Derecho en Oviedo, donde se licenció con premio extraordinario, y fue ministro de Sanidad y Consumo durante el breve mandato presidencial de Leopoldo Calvo Sotelo. Poco más de un año. «Hasta se animó a cantar en la misa un salmo en latín», desveló Hevia de un encuentro que antes de la comida en El Ovetense, «con un menú desafiante para nuestra edad», tuvo una eucaristía en la Universidad. La sobremesa dio para hablar largo y tendido de «los recuerdos en los colegios mayores Valdés Salas y San Gregorio, del campamento en Monte la Reina para las milicias universitarias» o «de aquel primer día de clase con un personaje importante, don Torcuato Fernández Miranda, el que luego fue cerebro de la Transición, que nada más llegar nos puso un folio en la mesa y nos preguntó dos cosas: teníamos que decir si o no a la muerte y elegir qué personaje de la historia nos había impresionado más. Qedamos asustados. Teníamos 17 años». Un reencuentro de lo más animado. «Tan contentos salimos que, efectivamente, queremos repetir para celebrar el 70 º aniversario. A ver si queda alguno», dice Hevia con humor, «algo imprescindible a esta edad».n
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