una ‘final’ inesperada ante Tenerife para evitar la temporada en blanco
No son tiempos fáciles baloncesto madridista. Después de morir en la orilla y estar a las puertas de la Euroliga, perder la final ante Olympiacóslos de Scariolo Actualmente viven en el alambre en el Liga Endesa. Están a una derrota de decir adiós a la temporada. Están a una victoria de evitar una quimera. Todo o nada para los blancos.
Inesperadamente, La laguna de Tenerife atacado este martes Estadio Movistar en el primer partido de los playoffs. Un duelo en el que el Real Madrid era claro favorito, sobre todo porque se encontraba con cinco puntos de ventaja en la clasificación a falta de diez segundos. Pero no fue así, dos tiros en forma de triple dinamitaron por completo el empate.
Ganaron Canarias y el Real Madrid se encontró con un obstáculo. Tanto es así que este jueves 4 de junio tendrán que ganar a Canarias para volver a igualar la serie y darlo todo en el tercer partido, esta vez en Madrid.
«No planeo caerme el jueves, creo que mañana nos prepararemos y el jueves intentaremos ganar en Tenerife. Ese es el plan». Estas son las palabras de Sergio Scariolo tras la dura derrota. Sin embargo, su equipo no da demasiadas garantías de momento. Y sólo han ganado 2 de sus últimos 10 partidos.
El técnico italiano dispone de menos de dos días para levantar la moral de un vestuario que, salvo jornadas puntuales, ha estado lejos de su mejor nivel.
La clave del revés estuvo en la línea de tres puntos: el equipo luchó mucho con un mal 4 de 17 en triples, mientras no pudo frenar la ofensiva de un rival que lo castigó con un contundente 16 de 31. El propio técnico italiano admitió que la diferencia en el partido estuvo en esta faceta, recordando además que el conjunto aurinegro es el más peligroso de la competición desde el perímetro.
castigo corporal
A este colapso perimetral se suma un problema estructural mucho más profundo y difícil de camuflar: el desgaste y la salud de la plantilla. Durante gran parte del viaje, el encomiable trabajo de Scariolo en las rotaciones fue el gran apoyo del equipo, manteniendo a las tropas comprometidas y midiendo los esfuerzos en los momentos pico.
Sin embargo, este delicado equilibrio se rompió en el peor momento posible debido a una serie de lesiones que trastocaron por completo los planes estratégicos.
Destacó especialmente la enfermería. Pérdidas y problemas físicos de piezas clave como Walter Tavares, Alex Len y Usman Garuba Dejaron al conjunto blanco totalmente desprotegido en la zona.
Sin la intimidación, el rebote y la profundidad que garantizaban aquellos tres nombres, el juego interior se resentía alarmantemente, perdiendo la superioridad física que inclinaba la balanza. Este vacío en la pintura no sólo obliga a expulsar a jugadores sanos, sino que cambia por completo el panorama de una eliminatoria donde las piernas ya no responden y el margen de error es inexistente.
Sin red de seguridad y con la fuerza física al límite, el Real Madrid afronta en Tenerife una de sus finales más dramáticas. Sólo el orgullo de un vestuario herido y la capacidad de supervivencia de la directiva de Scariolo pueden salvar del borde del abismo a un equipo que se juega este jueves toda la temporada con una sola carta: ganar en el infierno canario para seguir con vida o certificar un adiós tan prematuro como doloroso.
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