el análisis de la llamada del Gobierno a reuniones bilaterales con las autonomías sobre el modelo de financiación (a la que sí acudirá Asturias)
La llamada del Gobierno central a iniciar la ronda de negociaciones bilaterales con las autonomías sobre el modelo de financiación se está encontrando con obstáculos tanto dentro del PSOE como en el PP. La negativa de las autonomías gobernadas por los populares -la mayoría- a participar en esas reuniones sigue cristalizando, y Cantabria formalizó de hecho este miércoles su rechazo. Al mismo tiempo, las regiones socialistas que sí acudirán a la llamada del Ministerio de Hacienda, encabezado por Arcadi España, como es el caso de Asturias o Castilla-La Mancha, tienen posturas claramente reacias a una reforma del modelo que prima a Cataluña. Todo ello, unido a otros ingredientes, forma un cóctel propicio para que no salga adelante una «negociación que no parece de verdad», a ojos de los expertos asturianos en el sistema de financiación.
[–>[–>[–>“Es una lástima porque la propuesta, de base, sería una buena oportunidad para que discutieran de verdad PP y PSOE sobre la reforma del modelo, pero parece que no quieran ninguno de los dos partidos. No parece una negociación de verdad que intente mejorar el modelo”, expresa Ángel de la Fuente, director ejecutivo de la Fundación de Estudios de Economía Aplicada (Fedea) y gran experto asturiano en la materia. “Además, con la situación actual del Gobierno y del Congreso no creo que pueda hacerse en un año de legislatura”, agrega.
[–> [–>[–>De hecho, recuerdan los expertos, para la reforma del sistema de financiación no valdría únicamente con una aprobación en el Consejo de Política Fiscal y Financiera que aglutina a Estado y autonomías. «Habría que modificar una ley orgánica y el resto de leyes de financiación. No creo que vayan a disponer de los votos suficientes en el Congreso”, aclara Santiago Álvarez, profesor de Economía Aplicada de la Universidad de Oviedo y especialista en Hacienda Pública.
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El ciclo electoral autonómico
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“El Gobierno ha vuelto a sacar ahora el tema de la reforma del modelo después de haberlo parado porque la propuesta inicial de reforma, pactada con ERC, mantiene el principio de ordinalidad -que reciban más financiación quienes más aportan a la caja común- que beneficia a Cataluña en contra de casi todas las demás comunidades autónomas de régimen común. Y no podían ir a al ciclo electoral en regiones como Andalucía o Castilla y León mientras estuvieran negociando este tema de financiación que perjudica a esas regiones. Así que, entre la coyuntura política y la propuesta de reforma, no creo que las comunidades autónomas, sobre todo las del PP, estén dispuestas a la negociación en estas condiciones. Es un tema recuperado por un gobierno en un momento de debilidad absoluta”, argumenta Álvarez, y agrega: “Este asunto se ha recuperado porque el Gobierno hizo una pausa con todas las elecciones autonómicas que había porque le hacía daño en territorios como Andalucía”.
[–>[–>[–>De la Fuente agrega a ello un elemento que considera básico: una remodelación del sistema debe pasar necesariamente por un acuerdo entre los dos grandes partidos. “Independientemente del ciclo electoral autonómico que ya ha pasado, la propuesta no tenía muy buena venta porque el problema de origen es el acuerdo solo con Esquerra, hablar solo con unos. Si no hay voluntad por las dos partes principales del tablero político nacional, y en una situación política sin mayorías claras y con un gobierno que no sabemos lo que va a durar, todo se complica mucho”, explica.
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Reticencias en autonomías socialistas
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Pero ambos expertos inciden en que, tal y como viene de origen la negociación, ni siquiera tiene visos de prosperar con regiones socialistas como Asturias, liderada por Adrián Barbón, o Castilla-La Mancha, bajo la presidencia de Emiliano García-Page. “A ninguna de las dos autonomías le entusiasma. El principio de la ordinalidad bien entendida, financiación por habitante ajustado, me parece razonable, pero no hasta el punto de dar la vuelta al sistema”, opina Ángel de la Fuente. Para Santiago Álvarez, en el caso de los gobiernos socialistas asturiano o castellano-manchego, «una cosa es que se sienten a debatir con el Gobierno central en esas reuniones bilaterales y otra cosa» es que acepten la reforma del sistema. «Tendrían que cambiar muchas cosas sobre la propuesta original, que les perjudica claramente, para que aceptasen. Mantiene un criterio de ordinalidad por ingresos que depende mucho del tamaño de la población y perjudica claramente a comunidades como Asturias o Castilla-La Mancha”, argumenta.
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[–>La rotundidad de Page
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De hecho, el propio Page dejó claro ayer que el hecho de que se sienten a hablar con el Ministerio no implica que vayan a pasar por el aro de la reforma pactada con ERC. Más bien, al contrario. Y este miércoles fue rotundo replicando al ministro Arcadi España: «El nuevo modelo no va a salir bajo ningún concepto». De hecho, también achaca al reciente ciclo electoral que se dejase de hablar del asunto. «No sé por qué no se ha hablado de este nuevo modelo de financiación en los últimos meses, seguramente porque había varias elecciones autonómicas y no ayudaba» a que el PSOE tuviera buenos resultados, afirmó el presidente castellano-manchego.
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Page cree que con las reuniones bilaterales «no van a modificar el proyecto que anunció Junqueras, que antes de romper del todo el país quiere lograr privilegios» con «un modelo que rompe la unidad y la solidaridad entre españoles». Y fue incluso más rotundo. «Me da vergüenza que un partido de izquierdas se pueda plantear el mayor ataque al concepto de igualdad entre los españoles. No va a salir bajo ningún un concepto», sentenció quien piensa que una propuesta de este tipo puede «destrozar» al electorado socialista del resto de España a cambio de contentar a Cataluña.
[–>[–>[–>El frente de la Declaración de Santiago
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Hay que recordar que tanto Page como Barbón forman parte de la Declaración de Santiago, el frente autonómico que aglutina a Galicia, Asturias, Cantabria, La Rioja, Aragón, Castilla-La Mancha, Castilla y León y Extremadura con una postura mínima común respecto a la reforma del modelo de financiación, y que reclama que se tengan en cuenta factores como el envejecimiento de la población o la dispersión geográfica, algo que choca frontalmente con el modelo pactado entre Sánchez y ERC, en el que impera el criterio puro de ordinalidad.
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La postura de fondo de todas esas autonomías no ha variado, aunque sí se ha roto la unidad de criterio del bloque al negarse las comunidades del PP a sentarse a esas reuniones bilaterales mientras que Asturias o Castilla-La Mancha sí lo harán. En cualquier caso, todo indica que el Gobierno de Barbón y el del Page entablarán sus conversaciones con el Gobierno central manteniendo una distancia sideral respecto a la postura del Ejecutivo de Sánchez que aleja enormemente las posibilidades de un acuerdo. Con lo que, de facto, la unidad de criterio de la Declaración de Santiago se seguiría manteniendo.
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