Alardear para enmudecer – José T. Raga
Suele ser el destino de muchas personas que, sin necesidad, igualan su temperamento y dan rienda suelta a su verbo, finalizando con un silencio pétreo. En el mundo en el que vivimos, se diría que la jactancia, especialmente en personas significativas, suele ser objeto de recompensa o reconocimiento, tendiendo a exaltar la figura del jactancioso, como muestra de la satisfacción de su mandante.
La realidad es que el Ministerio de Trabajo y Economía Social Desde 2007 publica datos sobre el empleo fijo discontinuado, lo que aumenta, en cierta medida, las cifras de parados, para conocimiento general.
Eran datos que se habían publicado cada año desde entonces, durante los gobiernos de Rodríguez Zapateroasí como durante los de Mariano Rajoysin otra intención que la de facilitar datos estadísticos para quienes puedan estar interesados.
Su dimensión política cambió cuando en 2020 la Sra. Yolanda Díaz Pérez Fue nombrada Ministra de Trabajo y Economía Social en el segundo Gobierno de Pedro Sánchez y concibe – esto es una suposición – que aquellos datos que habían sido publicados por su Departamento Ministerial podría satisfacer otros objetivos.
Las estadísticas publicadas vinieron a satisfacer las necesidades de información que el propio sistema laboral había generado, entre las diversas formas de empleo y su dimensión temporal, para atender las demandas del modo de producción, que no era único ni excluyente.
La Ministra de Trabajo vio en las estadísticas que elaboró su propio ministerio, quizás por un exceso de despliegue imaginativo, que esos datos podían usarse para propósitos que nunca estuvieron presentes para quienes diseñaron la muestra.
Así, se intentó presentar de forma diferenciada, entre los demandantes de empleo no incluidos en las listas de paro registrados, frente a los que proceden del padrón de parados. En la primera de estos grupos incluiría el discontinuo fijo en periodos de inactividadmientras en el segundo grupo los solicitantes de empleo estarían registrados en oficinas de empleo, como parado registrado.
La controversia de opiniones sobre este asunto fue lo que determinó la total desconfianza en la validez de los datos para los fines previstos. Resultado, la vergüenza nacional que se produce, cuando Nuestros datos no son aceptados en las estadísticas europeas. (Eurostat) del empleo total y juvenil, así como del desempleo total y por segmentos de población.
En estas estadísticas, los datos correspondientes a España, en las diferentes tablas, aparecen desde 2021 -la ministra Díaz es responsable de Trabajo y Economía Social desde 2020-, con una nota a pie de página advirtiendo que los datos españoles difieren en la definición de los demás países en las tablas. Es decir, no es lo mismo lo que se considera empleo o desempleo en otros países que lo que tales conceptos significan en España.
Conclusión del Ministro de Trabajo, según los medios: que se eliminen los datos oficiales sobre puestos fijos discontinuos, orientados al desempleo. Y eso, hazlo en silencio. ¡Una falta de respeto por las estadísticas y su misión!
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