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900 metros de costa con aguas turquesas y cerca de 15 miradores

900 metros de costa con aguas turquesas y cerca de 15 miradores
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  • Publishedjunio 5, 2026



Hay lugares que no necesitan artificios para conquistar a quien los visita. Rincones donde el tiempo parece pasar más lento y El ruido se reduce al impacto del agua contra las rocas..

para el periodista Matías Pratsuno de esos refugios tiene su propio nombre: Jávea. La localidad alicantina, que desde hace décadas se ha convertido en el destino favorito de quienes buscan privacidad y tranquilidad del mediterráneoEs también el escenario donde el comunicador encuentra la desconexión lejos de los focos madrileños.

Lejos de las cámaras y de las noticias diarias, Prats pasa tiempo en el exclusiva urbanización el rodatuna zona rodeada de vegetación y estratégicamente situada entre el centro urbano y las calas más emblemáticas del municipio.

Allí, el periodista disfruta de un estilo de vida marcado por la tranquilidad: pasea a primera hora de la mañana, restaurantes discretos donde poder disfrutar de arroces frente al mar y pasar largas jornadas contemplando un paisaje que combina la silueta del Montgó con algunas de las aguas más transparentes del Mediterráneo.

Cala del Portitxol en Alicante.

Cala del Portitxol en Alicante.

iStock

El corazón de ese paraíso es Cala Portitxoltambién conocido como El cuartel. Aunque su principal zona de baño se encuentra a los alrededores 600 metros, El entorno natural de la cala alcanza los casi 900 metros de costa virgen.

La imagen del lugar parece sacada de una postal: guijarros blancos, Agua cristalina e intensidad turquesa. lo cual se explica precisamente por la ausencia de arena en suspensión.

Pero si hay un elemento que convierte esta cala en uno de los más fotografiados de la Comunidad Valenciana Son las antiguas casetas de pescadores.

Su fachadas blancas y puertas azul índigo han sido transformados en el gran icono visual de Jávea. Lo que antaño servía para guardar aparejos de pesca es hoy símbolo de un Mediterráneo pausado y auténtico que aún se resiste al turismo de masas.

Delante de la cala también emerge La isla del Portitxolun pequeño islote catalogado como Bien de Interés Cultural donde se han encontrado restos arqueológicos Romanos, incluidas las antiguas monedas de oro.

A detalle historico lo que añade aún más magnetismo a este enclave natural.

Amanecer sobre Cala del Portitxol y la isla de Portichol en Jávea, España

Amanecer sobre Cala del Portitxol y la isla de Portichol en Jávea, España

iStock

El otro gran tesoro de Jávea es su ruta de los 15 miradoresuna ruta panorámica que atraviesa acantilados, pinares y calas escondidas.

Entre los más notables se encuentran Cabo de San Antoniocon vistas desde 160 metros de altura; Cruz del Portitxoldesde donde se puede obtener la vista panorámica más espectacular de la cala; cualquiera Cabo de la Naoel punto peninsular más cercano a Ibiza.

Él aroma a pino Mediterráneo y salitre acompañan cada tramo de un paisaje pensado para caminar sin prisas.

También para perderse bajo el agua practicando snorkel o recorriendo la costa en kayak en las praderas de posidonia, considerados los pulmones del Mediterráneo.

Incluso en pleno verano, las restricciones de acceso y el control de vehículos ayudan a preservar la esencia del lugar y evitar aglomeraciones.

Quizás por eso Jávea sigue siendo El refugio silencioso de figuras como Matías Prats. Un rincón donde el lujo no está en la ostentación, sino en poder escuchar sólo el mar.



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