Miedo no tenemos, somos gente recia
Los robos van al alza este año. La estadística de delitos en Asturias durante el primer trimestre del año revela un incremento de los robos con fuerza en domicilios del 58%, pasando de 185 en 2025 a 292 este año. Y en Bimenes, el Ayuntamiento ha lanzado una alerta a sus vecinos para que estén vigilantes: en los últimos días se han registrado varios asaltos a domicilios. Según la información difundida por el Consistorio, algunos de estos hechos se habrían producido incluso con los propietarios en el interior de las viviendas, y parece ser que los cacos podrían desplazarse en un Peugeot 206 de color azul con matrícula Z-1962-BP. La advertencia, claro, se ha convertido en la comidilla del concejo, aunque lo cierto es que los yerbatos no están asustados. «Miedo no tenemos, somos gente recia», bromeaban ayer dos parroquianos en el bar Vigil de San Julián.
[–>[–>[–>A casi todo el mundo le ha llegado la advertencia, aunque no saben a ciencia cierta dónde se han cometido los robos. «En Suares, en La Cruz y en una casa en obras aquí cerca de Rozaes», apuntan algunos. En zonas en las que «vive gente mayor», señala Yedra Gómez tras la barra. «De momento no hemos oído nada más, no se sabe lo que han robado ni su valor, pero estamos todos un poco alerta por si vemos el coche sospechoso«, indica la responsable del chigre, en el que la acción de los cacos es protagonista de muchas conversaciones estos días.
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Las empresas de seguridad ya han hecho su aparición también en la zona estos días, tras recibir varias llamadas de vecinos de la zona interesados en contar con sus servicios. «Estuvieron aquí los comerciales preguntando por lo que había sucedido porque al parecer hubo gente que pidió poner alarma«, detalla Gómez. Sobre todo «paisanos de pueblos, gente mayor que está acostumbrada a dejar la puerta abierta porque nunca pasa nada y ven que necesitan tomar precauciones».
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Miguel Marcos y Luisina Arboleya, en San Julián / Luján Palacios
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Así que ahora toca «cerrar bien la puerta», y «no tener miedo ni encontrarse con ellos, por lo que pueda pasar», señala uno de los vecinos en el bar, que por cierto también sufrió el ataque de los ladrones hace unos años. Fue cuando estaba en su apogeo la banda del Seat León, que también actuó en la zona y llegó a robar y prender fuego al coche de un chaval del pueblo tras cometer un delito con él. «Cada cierto tiempo hay oleadas, qué le vamos a hacer», resumen con paciencia los yerbatos, que aseguran que «miedo, miedo, no. Pero claro, las personas más mayores son vulnerables«. Y no solo por la acción de los cacos, sino de «posibles estafas porque es fácil engañarlos diciendo que vienes de cualquier empresa, o a dejar un paquete», lamenta Yedra Gómez.
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Liliana Megido, en su peluquería / Luján Palacios
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Hay quien asegura que vigila de cerca las casas que tiene en el pueblo, en los núcleos más alejados, con visitas periódicas para comprobar que todo está en orden, pero «no estamos asustados, aquí la gente se sabe defender, aunque no está de más ser precavidos«, afirman en el mar La Vega. Y, advierten los parroquianos, medio en serio medio en broma, que «mucha gente tiene escopeta en casa». «Seguimos como siempre, tampoco es que estemos tomando más precauciones«, afirma Miguel Marcos . «Es algo que pasa de vez en cuando, tampoco es que sea una cosa de continuo, pero bueno, sí es verdad que ahora todos nos fijamos por si vemos pasar el coche sospechoso«, relata a la hora del vermú con un ojo puesto en la carretera, atento a «cualquier cosa que se salga de lo normal».
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Cerrar las puertas
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Luisina Arboleya señala que tampoco está demasiado asustada, aunque agrega: «Tendré que fijarme más para no dejar nada abierto, no vaya a ser«. Y recuerda que hace poco «también vinieron a robar por Nava y Bimenes, dando abrazos, dos mujeres que te dicen que te conocen y te llevan la cadena de oro«.
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[–>Las clientas de la peluquera local, Liliana Megido, también están alerta ante las advertencias del Ayuntamiento, y con el deseo de que «si roban, que no estemos en casa, por Dios». «Yo les digo que tengan cuidado y no sean confiadas, que entrar en las viviendas es un momento. Hay que cerrar bien las puertas», recalca Megido. Y esperar también a que las fuerzas de seguridad hagan su trabajo para que los robos no vayan a más y Bimenes siga siendo lo que sus vecinos destacan que fue siempre: «Un sitio en el que puedes estar completamente tranquilo».
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