La doctora María Dolores Antón: “Hay que empezar a educar al paciente, aunque sea joven»
Si hay un término para decir que este 2026 es imprescindible y clave en el mundo de la belleza, eso seria longevidad. Un concepto que poco a poco se va integrando en la terminología habitual y que apuesta por un nuevo enfoque de la medicina estética y del estilo de vida en general. La doctora María Dolores Antón, directora y CEO de Clínica Lonvye, es una fiel defensora de este término y lo integra en su práctica con técnicas como el tratamiento de terapia regenerativa celular autóloga que utiliza exosomas, uno de los booms de la estética. Una experta con amplia experiencia en el sector que también trabajó para SHA Wellness Clinic, donde estuvo durante 10 años como Directora de la Unidad Internacional de Dermoestética.
En términos de medicina estética, nos encontramos en un momento de profunda transformación. Si durante años esto se asociaba principalmente a una corrección visible o a un cambio físico inmediato, hoy la atención empieza a desplazarse hacia un concepto mucho más amplio: longevidad entendida como salud, prevención y atención integral. Para la Dra. María Dolores Antón, este cambio de paradigma marca uno de los avances más relevantes del sector.
Un nuevo plan médico
La medicina estética ya no evoluciona sólo en el campo de la corrección visible o del cambio inmediato. En los últimos años, la industria ha comenzado a avanzar hacia una visión más amplia en la que la salud de la piel, la prevención, la regeneración y el bienestar general se integran en una misma conversación. Para la Dra. María Dolores Antón, este es probablemente uno de los cambios más importantes que está viviendo la especialidad. “Empezamos a pensar en la salud de la piel. y dejamos un poco de lado los grandes cambios», explica. Ante una etapa marcada por la transformación o la búsqueda de rasgos extraños, hoy el énfasis comienza en la preservación de la calidad de la piel y el respeto a la identidad del paciente. Por eso considera que la medicina estética ya no debe construirse sobre la sustitución, sino sobre la mejora.
Aunque la naturalidad va ganando terreno, el especialista reconoce que todavía existe cierta contradicción dentro del sector. Si bien cada vez hablamos más de longevidad y resultados armoniosos, todavía hay rostros que se involucran demasiado. Sin embargo, considere que «El tema de la longevidad comienza a calar en las conversaciones«, afirmó. Y que la longevidad, explica, no se trata sólo de vivir más tiempo, sino también de lograr una mejor apariencia, una mejor salud y una mejor calidad de vida. «Si estás celebrando tu cumpleaños, no querrás ver tu cara arrugada», resume.
Una visión a largo plazo
Uno de los puntos en los que más insiste el fundador de la Clínica Lonvye es que el paciente ya no debe pensar sólo en el tratamiento que necesita hoy, pero como quieres envejecer mañana. “Nuestra esperanza de vida media será de 90 años”, subraya. Partiendo de este principio, insiste en que médicos y pacientes deben empezar a trabajar desde una perspectiva mucho más proyectiva. «Necesitamos empezar a educar al paciente, incluso si es joven, sobre cómo se ve a sí mismo en el futuro».
La especialista plantea una reflexión que recorre toda su visión de la longevidad: no se trata de intervenir por intervenir, sino de Desarrollar salud y calidad de vida.. Además, destaca que no hablamos sólo del paciente, el profesional también debe sentir curiosidad por este cambio. «Hay que empezar entonces la formación del médico: debe proyectar salud, cuidados, protección… avanzar hacia otro punto que no sea puramente estético». Este cambio, explica, ha generado una fusión entre diferentes campos que antes parecían más distintos: medicina estética, medicina regenerativa, medicina integrativa, longevidad y enfoques metabólicos.
Longevidad y salud, más allá de cualquier corrección
Este cambio también ha cambiado el perfil del paciente. Para Antón, aunque hoy acude más informado a la consulta, también busca objetivos diferentes ya que «el paciente quiere salud, quiere no enfermarse, quiere tener buen aspecto, no quiere que le alteren los análisis de sangre, quiere evitar al máximo los medicamentos». Este enfoque implica una relación más comprometida entre médico y paciente. “Aquí emprendemos un viaje juntos”, dijo. Es decir, ya no se trata sólo de corregir una arruga o realizar un procedimiento concreto, sino deapoyar una estrategia global de bienestar combinada con longevidad.
Dra. María Dolores Antón.
CORTESÍA DEL MÉDICO
Y la medicina, más allá de la estética, avanza hacia la prevención, con tres etapas que distingue el doctor Antón: “la medicina 1.0 centrada en tratar el síntoma cuando ya aparece; la medicina 2.0, basada en el cribado y la detección precoz y la medicina 3.0 cuyo objetivo es prevenir el desarrollo de la enfermedad”. hace de la longevidad una profesión multidisciplinardonde la apariencia física es sólo la consecuencia de una mejor salud duradera.
El nuevo lenguaje del envejecimiento
Con la longevidad sobre la mesa, el envejecimiento ahora pasa a un segundo plano, ya que no se trata solo de la piel. Eso sí, la doctora es muy consciente de ello ya que para ella es fundamental que el paciente tenga “piel sana” a la hora de realizar un tratamiento. Por eso, a la hora de evaluar se recomienda tener siempre en cuenta”descanso, salud metabólica, hormonasinflamación, calidad del sueño y estado general antes de cualquier intervención.
Otro de los grandes pilares se encuentra en la visión hormonal y metabólica del envejecimiento. “Estamos llenos de receptores hormonales: nuestra piel, nuestro cerebro, todo nuestro cuerpo”, explica la profesional, quien destaca que “etapas como la perimenopausia modifican no sólo la piel, sino también la memoria, los huesos, el descanso, la vulnerabilidad emocional y la salud en general”. Destaca además que El envejecimiento femenino también debe entenderse desde la perspectiva de la prevención cardiovascular. Muchas mujeres subestiman las señales de alerta o retrasan la atención médica, lo que tiene un impacto directo en la salud.
Si hablamos de medicina estética, se trata, en palabras de la doctora, de un «giro hacia la armonía y la naturalidad», de la que destaca que, en casos como los procedimientos labiales, Veremos más “hidratación de labios y no aumento”Por ello, considera que “no se puede realizar un tratamiento sin tener en cuenta el estado metabólico, el reposo o en momentos de alto estrés”.
El tratamiento del futuro, exosomas autólogos
Si hay un tratamiento cada vez más popular son los exosomas autólogos, en definitiva regeneración con nuestro propio cuerpo. La doctora María Dolores Antón destaca que con este procedimiento “conseguimos extraerlo, regenerarlo y rejuvenecerlo a través de la tecnología, para luego introducirlo en nuestro propio cuerpo”. Un avance que Destaca sobre todo por su compatibilidad biológica ya que es “algo que sabemos”. El planteamiento de tratamientos con exosomas autólogos, actualmente en España, pretende mejorar la piel permitiendo “revertir el envejecimiento cutáneo”.
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