Perdí la sonrisa durante cinco meses y cuando la recuperé entendí que era un afortunado
La vida de Fernando Díaz de la Guardia (Granada, 1972) cambió por completo hace dos años.
A parálisis facial causado por el Síndrome de Ramsay Hunt le obligó a abandonar Cuatro al día, programa que presentaba junto a Verónica Dulanto.
La enfermedad transformó su vida personal y profesional. Y aunque reconoce que no se ha recuperado del todo -se protege de los focos con gafas oscuras-, afirma sentirse feliz, agradecido y mentalmente más fuerte.
«Antes vivía el mañana, a la expectativa. Ahora estoy instalado en el presentismo más absoluto»asegura en esta entrevista exclusiva que le ha concedido LOS ESPAÑOLES. «La vida consciente es lo que me importa.»
Y de la adversidad nació ImbatibleEl proyecto más personal de De la Guardia. «Es un intercambio de experiencias entre personas que han enfrentado la adversidad de una manera que puede resultar estimulante para el espectador».
Después de pasar por mayo Adamuz, En homenaje a las personas que ayudaron en la tragedia ferroviaria, la próxima parada de la gira Imbatibles será en Córdoba el próximo 18 de junio.
Hoy, Fernando de la Guardia ha regresado a Canal Surdonde tiene responsabilidades editoriales. «Me gusta conseguir contenido y organizar una lista. Me siento cómodo».
Fernando Díaz de la Guardia en su reaparición en Canal Sur un año después de su parálisis facial.
¿Cómo estás actualmente? ¿Se ha recuperado completamente de la parálisis?
Estoy feliz y agradecida con la vida. Y con mucha ilusión por Invencibles, la experiencia de comunicación motivacional que dirijo junto a la productora LAPA CREATIVA, con su CEO, mi amigo Nacho Lagos, al frente.
Llevamos dos temporadas recorriendo Andalucía y llenando todos los auditorios. Me llena por completo. El 18 de junio estaremos en el histórico Círculo de la Amistad de Córdoba con Irene Villa, Cisco García, José Peña y Eduardo Strauch.
Son personas con testimonios de superación inspiradores e impresionantes. Me protejo de los focos con gafas oscuras porque, después de dos años, no parpadeo bien en mi ojo derecho.
Pero estoy mucho mejor. Especialmente a nivel mental. La enfermedad me lo ha ordenado. La adaptación me parece el paso ideal para integrar la realidad y afrontar el día a día. Para superar muchas veces hay que aceptar.
«La enfermedad me lo ha ordenado. La adaptación me parece el paso ideal para integrar la realidad y afrontar el día a día»
¿Qué recuerdas de aquel día en que una ambulancia te llevó al hospital?
Es curioso, un año antes estaba en una carroza interpretando al Rey Melchor en el desfile de Granada y un año después viajaba en una ambulancia camino al hospital.
Se estableció el Código Ictus y finalmente le diagnosticaron el síndrome de Ramsay Hunt. Es como una serpiente en el cerebro. El herpes zóster devastó mi nervio facial y, por lo tanto, bloqueó la mitad de mi cara.
En la ambulancia me acompañó un médico que me trató como a mi madre cuando era una niña vulnerable. Su nombre es María Angustias Rivas.
Desde entonces, cuando escucho las sirenas, no sólo pienso en el enfermo, sino también en el ángel que lo acompaña. Esa fue mi experiencia.
Fernando Díaz de la Guardia en el evento ‘Invencibles’ en Adamuz.
Ha dicho que Inbatibles nació a raíz de las historias de otros pacientes. ¿Hubo algún caso que te marcó especialmente?
Conocí a dos pacientes en el Hospital Virgen del Rocío de Sevilla. A Vanesa le habían extirpado la nariz por un cáncer y a María Angustias le habían extirpado el mentón por una malformación. Me hice más pequeño. No tenía nada que decirles.
Sin embargo, fueron ellos quienes me advirtieron que sufría un problema que condicionaba mi vida y que me agradecerían si lo contaba en público como ejemplo de discurso integrador contra lo normativo.
De la pregunta ‘¿por qué yo?’, que cualquiera se hace después de la adversidad, pasé a la pregunta más necesaria: ‘¿para qué?’. La respuesta se llama Unbeatables, un intercambio de experiencias en público entre personas que han enfrentado la adversidad de una manera que puede resultar estimulante para el espectador.
¿Qué fue lo primero que se le pasó por la cabeza cuando recibió el diagnóstico?
La parálisis facial altera la vida de cualquier persona, a veces para siempre. En el caso de un presentador, la tragedia es mayor porque afecta a su herramienta más evidente: su expresión facial.
Si no parpadea, los faros son incompatibles. Intuí que me llevaría tiempo volver a mi vocación profesional. Experimenté un gran dolor físico y sobre todo tristeza.
«Intuí que me llevaría tiempo volver a mi vocación profesional. Experimenté un gran dolor físico y, sobre todo, tristeza»
En ese momento estaba a cargo de cuatro al dia. ¿Le costó especialmente aceptar lo sucedido coincidiendo con uno de los mejores momentos de su carrera?
Pasé por un período muy difícil. Era la segunda vez que acepté un llamado de una red nacional y esta vez lo abordé con mucha madurez y el entusiasmo de siempre.
Con el tiempo asumí la situación para crecer personalmente y reinventarme como profesional. Hoy tengo las ideas claras. Sé distinguir un problema de una circunstancia.
Antes reaccionaba con la misma profundidad emocional ante un problema que ante una circunstancia laboral desagradable. Ya no.
Un problema casi siempre tiene que ver con una pérdida; Ya sea la pérdida de un ser querido o de una capacidad; En definitiva, tiene que ver con la salud. Casi todo lo demás son circunstancias. Me parece importante marcar la diferencia para no vivir en constante inquietud.
Fernando Díaz de la Guardia presentó ‘Cuatro al día’ junto a Verónica Dulanto.
¿Cómo viviste el proceso de rehabilitación? ¿Hubo algún momento en el que pensaste en rendirte?
Nunca y no es fácil. Sabía alejar los pensamientos negativos; Aprendí a ocupar el espacio mental. En la vida una cosa es lo que te pasa y otra, casi más importante, lo que te cuentas a ti mismo de lo que te pasa. Dependiendo de tu forma de pensar podrás afrontar el problema con mayor o menor entereza.
¿Qué consecuencias, tanto físicas como emocionales, te ha dejado esta experiencia?
Durante cinco meses perdí la sonrisa. No pude sonreír. Cuando la recuperé fue maravilloso. «Puedo sonreír», me dije. No puedo parpadear, pero pude sonreír, saborear, oír, caminar… Desde entonces me aferro a lo que tengo y no a lo que me falta. Tengo suerte.
«Me costó aceptar la realidad, pero muy pronto me esforcé por despertar los músculos de mi cara»
¿Te resultó difícil volver a mirarte al espejo después de todo lo sucedido?
Me costó aceptar la realidad, pero muy pronto hice un esfuerzo por despertar los músculos de mi cara. Por cierto, es importante que las personas con parálisis facial se pongan en manos de especialistas. Hay mucha desinformación.
Hay profesionales en salud pública. No es lo mismo masajear una pierna que masajear tu carisma, es decir, tu rostro. Un mal tratamiento puede agravar el problema. Me atendió muy buen equipo en el Hospital Virgen del Rocío. Estoy agradecido.
¿Qué lección de vida te ha dejado esta crisis de salud?
Antes vivía el mañana, a la expectativa. Normal. La vida está marcada por el reloj y el calendario. Ahora estoy instalado en el presentismo más absoluto. La vida consciente es lo que me importa. Vivir cada momento, por ordinario y sencillo que sea, es un privilegio.
«Antes vivía el mañana, a la expectativa. Ahora estoy instalado en el presentismo más absoluto»
Hace unos meses volvió a Mediaset para visitar Fiesta.
Me emocionó mucho la llamada y sobre todo el cariño que recibí. Y no sólo Emma [García]que es encantador, de parte de todos y desde que entré de nuevo por la puerta de Mediaset.
Desde los compañeros de seguridad, maquilladores y peluqueros; a los camarógrafos, al equipo técnico y a tantos compañeros de la redacción y del rodaje.
Fernando Díaz de la Guardia con Emma García en ‘Fiesta’.
¿Cómo viviste ese reencuentro con el programa y con el equipo?
Con emoción. Al final, creo que recordamos a las personas por cómo se comportaron con nosotros y no por su jerarquía. No estoy de acuerdo con la idea de «no harás amigos en el trabajo».
Humildemente sembré algo bueno en tan poco tiempo porque me sentí muy abrigado cuando regresé, aunque fuera por unas horas. Eso es lo que me llevo.
«Telecinco ha vivido muchos cambios en poco tiempo. Estoy convencido de que volverán a asentarse»
Tras su paso por Mediaset, ¿qué cree que necesita la cadena para recuperar la confianza de la audiencia?
La cadena ha sufrido muchos cambios en poco tiempo. No estoy descubriendo nada al decir que la búsqueda de identidad implica un proceso. Estoy convencido de que volverán a asentarse.
En tu caso, ¿en qué medida te afectaron las audiencias durante tu paso por Cuatro al día?
No sufrí la presión del público. Estaba centrado en lo que estaba viviendo a nivel profesional. Llegué con mucha experiencia y al mismo tiempo con ganas de seguir aprendiendo y creciendo.
Tenía proyectos y me sentí muy apoyado por la dirección. La enfermedad, lamentablemente, lo condicionó todo. Mantengo una relación muy cordial.
«La amistad con Vero se ha convertido en un vínculo muy lindo en esta etapa. Ella es una buena persona y tiene sentido del humor»
¿Mantiene contacto con Verónica Dulanto?
Por supuesto. La amistad con Vero se ha convertido en un vínculo muy bonito durante esta etapa. Vero es buena persona y tiene sentido del humor. Tuvimos complicidad, entre otras razones, porque nos reímos mucho. Además de una buena profesional, es una excelente compañera.
También presentó las mañanas de La 1 con María Casado. ¿Cómo valora la oferta actual de TVE?
María me parece el paraíso. Es ligero. Toda generosidad. Nunca olvidaré tu bienvenida. Aprendí mucho de él. Guardo recuerdos preciosos de mi paso por TVE y tengo estrechas amistades, especialmente con mi querida Jota Abril.
Cumplí un sueño trabajando en Prado del Rey. Se nota que han conseguido una línea editorial y de programación muy cohesionada y con grandes resultados.
Fernando Díaz de la Guardia en Canal Sur.
Después de una experiencia tan dura como la que has vivido, ¿es complicado volver a subirte a la rueda mediática? ¿Te gustaría volver a la televisión?
Regresé de mis vacaciones a mi casa de tantos años, Canal Sur Televisión. Tengo responsabilidades editoriales. Me gusta obtener contenido y organizar una lista. Estoy cómodo. No me cierro a nada, excepto a lo que no me apetece.
Y he vuelto a los escenarios con Unbeatables. La vida, si se quiere, es un aprendizaje continuo. La intención de aprender rejuvenece. El resto es accesorio para mí.
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