las anécdotas de la cita de los Reyes con León XIV en Madrid
Este sábado 6 de junio Madrid ha vivido una jornada histórica. La visita del Papa León XIV (70) a España ha revolucionado la capital, que ha recibido al Sumo Pontífice con todas las honores.
No menos elevado ha sido el cálido bienvenido de Felipse VI (58) y Letizia (53) al líder de la Iglesia Católica. Los Reyes, acompañados de sus hijas, Princesa Leonor (20) y el Infanta Sofía (19), han acogido al Papa en Palacio Real en un día histórico.
La reunión, lejos de quedar resumida en las reglas firmes que exige la protocolo en este tipo de eventos ha sido mucho más relajado de los cuales, a priori, podría imaginar.
Porque si algo ha definido en todo momento esta excepcional acogida ha sido él tono cordial y complicidad entre los anfitriones y su ilustre invitado.
Lo que se ha visto en la residencia oficial de los Reyes ha sido una imagen sumamente amable: una dialogo fluido. Y pocas formalidades, más allá del estricta burocracia.
Los Reyes Felipe y Letizia, con el Papa León XIV en Madrid.
Saludos, besos y reverencias.
Una de las primeras imágenes de la mañana ya mostraba la afecto con el que los Reyes se enfrentaron cara a cara con el Papa.
Letizia, con un impecable vestido blanco de la firma La segunda piel Co.ha hecho uso del privilegio de privilegio del blanco, el privilegio que se concede a las reinas católicas y les permite vestir de blanco en sus reuniones con el Papa.
El Rey, por su parte, también ha acertado con su atuendo. Su ataren un tejido de tono amarillo tostadoha sido un verdadero guiño a la colores del vaticano. Un mensaje oculto, quizás, con el que marcaba una clara cercanía. De Jefe de Estado a Jefe de Estado.
Felipe VI y Letizia, este sábado 6 de junio, en Madrid.
La primera de las recepciones tuvo lugar en el Bandera del estado del Terminal T4 del Aeropuerto Adolfo Suárez Madrid-Barajas.
Allí Felipe y Letizia saludaron a Su Santidad besando el anillo papal (el anillo del pescador). Letizia, además, también ha realizado una reverencia. El gesto, inusualno ha pasado desapercibido.
Vale la pena recordar que Los reyes no se inclinan. Pero la tradición dicta que deben hacer una genuflexión ante el Papa o un asentir al lado del beso anillo de pescador.
Este gesto se ha repetido en dos ocasiones: antes de subir al coche y al llegar al Palacio Real, donde también esperaron Princesa Leonor y el Infanta Sofía.
Papa León XIV en el avión papal a España:
«Hacer [young people] ¿quieren ver a Bad Bunny o quieren ver al papa? Muchos irán a ver a Bad Bunny, pero creo que también habrá unos cuantos aquí para ver al Papa. Y eso dice algo, ¿sabes? pic.twitter.com/3IdjtiIlFK
– Courtney Mares (@catholicourtney) 6 de junio de 2026
La respuesta sobre Bad Bunny
Cabe señalar que, antes de bajar del avión A320 NEO de la empresa Ita Airways –que lo ha movido de Roma al aeropuerto Adolfo Suárez-Madrid BarajasEl Papa ha respondido con sentido del humor a muchas preguntas sobre su visita a nuestro país.
Una de esas preguntas tenía que ver con el otro personaje ‘estrella’ que está revolucionando estos días Madrid: mal conejito¿Quién está en la ciudad para su gira? DEBERÍA TOMAR MÁS FOTOS Gira Mundial.
León XIV, preguntado sobre esta cuestión en el plano papal, comentó que No sabe si podrá encontrarse con él. porque mientras él tiene un acto, el cantante estará en su concierto.
«Muchos irán a ver a Bad Bunny, pero creo que también habrá unos cuantos aquí para ver al Papa. Y eso dice algo, ¿sabes?» bromeó.
Así, ya en pleno vuelo, pocos minutos antes de aterrizar en suelo español, el Papa dejó claro que afronta esta visita relajadoy con deseo de cercanía con la gente.
Ya de camino al Palacio Real, transportado en uno de los coches oficiales, León XIV saludó a vecinos y visitantes desde la ventanilla del vehículo. La multitud, reunida detrás de los cordones de seguridad en las calles, lo vitoreó entre salud y aplausos.
La Familia Real, con el Papa León XIV, en el Palacio Real de Madrid.
El discurso del rey
Después del ceremonia de bienvenida y el cargador a la fuerza combinadaLa Familia Real, junto con el Papa León, se han dirigido al Salón de Gasparini para luego situarse en el salón del trono, donde ha tenido lugar la presentación de las principales autoridades españolas.
Posteriormente, el Salón de las Columnas ha sido testigo de los discursos que tanto el monarca como el Pontífice han ofrecido en uno de los actos más solemnes de la jornada.
Felipe VI le ha ofrecido un afectuoso discurso bienvenido al Papa León XIV en nombre de la Familia real, el instituciones estatales y el pueblo español, destacando el profundo vínculo histórico del país con la fe catolica y la obra social de la Iglesia.
El monarca ha elogiado la cercanía del Pontífice al mundo hispanohablante e iberoamericano, forjada durante sus años de misión en Perú, y ha agradecido la intensidad de un camino apostólico que, de forma inédita, incluirá la Canarias además de Madrid y Barcelona.
Asimismo, quiso reconocer la determinación de la Santa Sede ante las controversias internas, señalando que «su claridad y firmeza (…) son esenciales en el proceso de curación y reparación del daño infligido«Después del dolor causado por el casos de abuso.
En un nivel más analítico, Felipe ha elogiado la sólida formación científica y matemática del Papa interpretar los desafíos y la pérdida de referentes de la sociedad contemporánea, donde muchas veces cometemos el error de que todo es negociable.
Haciendo una analogía con la ciencia, el jefe del Estado ha defendido que los derechos humanos, los valores democráticos y la legalidad «deben seguir siendo nuestros números primos», ya que contienen «la aritmética de la libertad, la igualdad y la justicia; «el que suma y multiplica, no el que resta y divide.»
En esta línea, ha aplaudido la visión optimista de la primera encíclica papal, Magníficas Humanitasenfrentando los desafíos de Inteligencia artificial, coincidiendo en que esta tecnología nunca debe subyugar a los seres humanos bajo el monopolio de uno algoritmo.
Para concluir, llamó a la recuperación de empatía y el capacidad de escucha en un mundo hiperconectado para avanzar juntos. Y evocó las primeras palabras del Papa tras su elección pontificia, recordando su ardiente defensa de la cohesión global: “Ayúdanos a construir puentes con el diálogo, con el encuentro, uniéndonos a todos para ser un solo pueblo siempre en paz”.
Finalmente, afirmó que recordar este mensaje se vuelve imprescindible hoy, consagrando «La unidad como vehículo e instrumento para la paz.» universales.
Que los Reyes se hayan mostrado tan relajados con el Papa tiene su razón. En los próximos días, y de forma especial, el Rey, yoLa Familia del Rey acompañará al Sumo Pontífice en todas y cada una de tus paradas en tu viaje a España.
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