Lupita Nyong’o, Helena de Troya
¿Qué siente una mujer negra cuando ve a Lupita Nyong’o interpretando a Helena de Troya?
Cuando leí la noticia me sentí orgulloso. No por la polémica, ni por el atractivo de todo lo relacionado con Hollywood, ni siquiera por Helena de Troya. Me sentí orgulloso de Lupita Nyong’o.
Muchos la descubrieron cuando ganó el Oscar por 12 años de esclavitud. Empecé a admirarla cuando decidió que ese éxito no iba a definir el resto de su carrera. Habría sido fácil aceptar el lugar que otros le habían reservado. Sin embargo, decidió seguir adelante. Película tras película construyó una carrera basada en el talento.disciplina y convicción de seguir tu propio camino.
En Black Panther vimos una África moderna, sofisticada y poderosa. También una mujer capaz de llegar a escenarios globales sin renunciar a sus raíces ni permitir que otros decidan en quién podría convertirse.
Helena de Troya forma parte de esas historias que conocemos incluso antes de leerlas. Su nombre acabó convirtiéndose en uno de los grandes símbolos de la belleza femenina. Cuando vi las primeras imágenes entendí por qué me gustaba tanto esa elección: vi una mujer africana asociada a uno de los personajes femeninos más emblemáticos de la literatura clásica.
Me encanta que ocupe ese lugar. Nos hicieron creer que los cánones de belleza tenían una forma y un simbolismo únicos. La belleza, sin embargo, nunca perteneció a un solo modelo.
Durante siglos nos dijeron que Helena de Troya era la mujer más bella del mundo.
Hoy Helena de Troya tiene el rostro de Lupita Nyong’o.
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