Guerra comercial | El fabricante chino de coches eléctricos BYD niega las acusaciones de EEUU de vínculos con el Ejército y anuncia medidas
La multinacional china BYD carece de lazos con el Ejército y tomará las medidas necesarias para defender su reputación, han dicho fuentes del mayor fabricante de coches eléctricos del mundo después de que Washington le incluyera en su lista negra. El movimiento de Donald Trump, presidente estadounidense, revela la fragilidad de la tregua comercial que pactó el pasado año en Corea del Sur y renovó el mes anterior en Pekín con su homólogo chino, Xi Jinping.
[–>[–>[–>«Somos una compañía privada y nunca hemos hecho negocios con el sector militar», ha afirmado un responsable de la empresa a preguntas de EL PERIÓDICO en su sede de Shenzhen, en la provincia meridional y costera de Guangdong. Las acusaciones son una falacia que perjudican los avances de la compañía en Estados Unidos, ha continuado. Tiempo atrás, si Estados Unidos castigaba a una empresa china, esta bajaba la cabeza y esperaba clemencia futura. BYD ha prometido batalla. «No es una compañía a la que se pueda zarandear», ha dicho su ejecutiva internacional de mayor rango, Stella Li, en Londres. También ha anunciado un «arma legal» que no ha revelado.
[–> [–>[–>El fabricante pasa por momentos delicados. La marca está solidificada en el mundo y el pasado año rebasó a Tesla como líder global en ventas. La situación en su país es más áspera. Las agresivas políticas de descuentos de toda la industria china han saturado el mercado nacional y recortado los márgenes de beneficio. El Gobierno ha tenido que actuar para frenar esa guerra cruenta de precios que amenaza a todo el sector. Las acciones de BYD han caído un 45% en el parquet hongkonés desde el pico del pasado año y un 33% en el de Shenzhen. Pero Wang Chuanfu, su presidente, no intuye nubarrones sino un horizonte radiante. En la junta de accionistas de este martes anunció que BYD será el mayor fabricante automovilístico del mundo en un lustro. El año pasado fue el sexto, con 4,6 millones de unidades vendidas, muy lejos de las cerca de 10 millones que se apuntó el primero, la japonesa Toyota. Wang confía en la segunda generación de sus baterías Blade para desatascar el cuello de botella.
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Larga lista negra
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Las nuevas adiciones en la lista negra, creada en 2021, demuestran las corrientes subterráneas en la sintonía que Washington promete. También han entrado en la última actualización anual Alibaba, líder en comercio digital, y Baidu, el mayor buscador en internet. Alibaba negó las acusaciones y anunció acciones legales para los que la difaman mientras desde Baidu aseguraron que «no hay justificación posible a la inclusión en la lista».
[–>[–>[–>Trump sigue alargando sin pausa el listado de compañías chinas con presuntos vínculos con el Ejército: en apenas un año han pasado de 134 a 188. El aumento no solo es cuantitativo sino cualitativo, con pocos gigantes tecnológicos chinos indemnes. Tencent, dueña de la plataforma de mensajería Wechat, ya fue señalada el pasado año. Estados Unidos ha fijado el criterio: cualquier gran tecnológica china contribuye al desarrollo del Ejército de Liberación Popular y supone un riesgo a su seguridad nacional. John Moolenar, congresista republicano y al frente del Comité de competición estratégica con el Partido Comunista de China, ha alabado la lista como una advertencia a los hostiles a Washington. «Las compañías estadounidenses tienen que detener sus negocios con aquellas amenazas a nuestra seguridad nacional; de lo contrario solo están ayudando al crecimiento del ejército chino», dijo esta semana.
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