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El número de conflictos se duplicó en 2025 respecto al año anterior y fue el mayor desde el final de la IIGM

El número de conflictos se duplicó en 2025 respecto al año anterior y fue el mayor desde el final de la IIGM
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  • Publishedjunio 13, 2026



Archivo: Imagen de archivo de un bombardeo del ejército israelí en Gaza.

– Saeed Qaq/ZUMA Press Wire/dpa – Archivo

MADRID, 13 de junio. (EUROPA PRESS)-

El número de conflictos armados entre Estados alcanzó en 2025 su nivel más alto desde el final de la Segunda Guerra Mundial, hace ocho décadas, duplicando la cifra de 2024, según un informe publicado por el Instituto de Investigación para la Paz de Oslo (PRIO), que señala también que el año pasado fue el tercero más mortífero desde 1989, con 245.000 muertes por violencia relacionada con los combates.

El informe, titulado ‘Conflict Trends: A Global Review, 1946-2025), documentó ocho conflictos interestatales en 2025: la guerra Rusia-Ucrania, el conflicto India-Pakistán, los combates Afganistán-Pakistán, los enfrentamientos Tailandia-Camboya y múltiples enfrentamientos interestatales vinculados al conflicto en el Medio Oriente, incluidos Israel, Irán, Yemen y Estados Unidos.

«El resurgimiento de conflictos interestatales a esta escala es profundamente preocupante», afirmó Siri Aas Rustad, directora de investigación de PRIO y autora principal del informe, quien destacó que «durante décadas, las guerras civiles dominaron los conflictos globales».

«Ahora asistimos a un peligroso resurgimiento de enfrentamientos directos entre Estados, impulsados ​​por la rivalidad geopolítica, las disputas fronterizas y la escalada regional, especialmente en Oriente Medio», indicó en la presentación del informe, basado en datos del Uppsala Conflict Data Program (UCDP).

Estos datos reflejan que 245.000 personas murieron en incidentes relacionados con combates, una cifra impulsada por tres conflictos: la invasión rusa de Ucrania, la guerra de Sudán -incluidas las masacres llevadas a cabo por las paramilitares Fuerzas de Apoyo Rápido (RSF) en El Fasher, Darfur-, y los bombardeos de Israel contra la Franja de Gaza.

El PRIO señala que los altos niveles de muertes suelen estar impulsados ​​por unos pocos conflictos a gran escala y señala que, si bien antes de 2020 era común ver uno de estos conflictos a la vez, en los últimos años se ha producido una acumulación de estos conflictos al mismo tiempo.

El aumento de las muertes entre 2024 y 2025 -pasando de 188.000 a 245.000- está impulsado principalmente por la violencia en Sudán, con unas 60.000 muertes en la última semana de octubre de 2025 a manos de las RSF en El Fasher, según datos de la UCDP, que reflejan también que el número de muertes casi se duplicó en la República Democrática del Congo (RDC), principalmente debido a la ofensiva lanzada en el a principios de año por el grupo rebelde Movimiento 23 de Marzo (M23).

Sin embargo, señala que el número de muertos incluye a los muertos en combate -lo que incluye a los muertos en conflictos o ataques, tanto combatientes como civiles- pero excluye a un «gran número» de los muertos indirectamente debido a la falta de infraestructuras e instalaciones sanitarias y a la inseguridad alimentaria, así como a los heridos en un ataque que luego murieron a causa de sus heridas.

Por ello, subraya que, aunque las cifras reflejan el nivel de conflicto en el mundo, se trata de cálculos conservadores, sobre todo porque el número de muertes indirectas es difícil de verificar «por la falta de datos fiables» que permitan hacer una estimación aproximada.

MÁXIMO DE CONFLICTOS ESTATALES

El informe señala que en 2025 también se registró el mayor número de conflictos estatales desde 1946, con 65 conflictos -seis más que el máximo registrado hasta la fecha- y unas 153.000 muertes, cifra sólo inferior a las documentadas en 2021, 2022 y 2024, lo que refleja un nivel persistentemente alto de violencia estatal, con más muertes en los últimos cinco años que en los 20 anteriores a 2021.

Durante 2025, estos 65 conflictos se documentaron en 35 países, un aumento en ambos campos respecto a 2024. Además, durante la última década ha aumentado la diferencia entre el número de conflictos y el número de países en conflicto, lo que implica un aumento de países que son escenario de múltiples conflictos simultáneos -con Birmania, con cinco, e Israel, con dos conflictos civiles y tres internacionales-.

En la lista de países con varios conflictos también figuran Afganistán, Camerún, Malí, Nigeria y Pakistán, con tres; mientras que 16 de los 35 tienen un solo conflicto. Este hecho «refleja también una creciente complejidad en la dinámica del conflicto, con más actores involucrados», según explica el PRIO, que destaca que esto tiene «importantes implicaciones en cómo se analizan y responden estos conflictos».

Rustad enfatizó que «los conflictos hoy están cada vez más interconectados» y agregó que «involucran a más actores, frentes superpuestos y una mayor extensión regional». «Eso los hace mucho más difíciles de resolver y aumenta significativamente el riesgo de guerras regionales más amplias», argumentó.

DISMINUCIÓN DE LOS CONFLICTOS NO ESTATALES

Por otro lado, los conflictos no estatales registraron un ligero descenso en 2025, pasando a 75 frente a los 79 del año anterior, como apunta el PRIO, que añade que muchos de ellos son de «baja intensidad», lo que «incide en la volatilidad en el número de conflictos de un año a otro, dado que muchos de ellos estallan puntualmente».

El número de muertos fue de casi 14.500 en 2025, lo que representa una cifra en declive desde 2020, con una caída particularmente pronunciada de la violencia letal entre los cárteles mexicanos. Por el contrario, el número de muertes se ha estabilizado en un nivel «sustancialmente superior» al del período anterior a 2013.

El continente con el mayor número de conflictos no estatales es África, con un total de 34, incluidos catorce en Nigeria, país al que se unen Sudán del Sur y Etiopía como naciones con numerosos conflictos no estatales. Detrás de ellos está América, con 32 conflictos de este tipo, la mayoría en Brasil, Colombia y México.

A estas cifras se suman 76.500 muertes por violencia unilateral contra civiles, principalmente por acciones de actores no estatales en Sudán, entre los que destaca RSF. La cifra es la más alta desde el genocidio de Ruanda en 1994, mientras que el número de actores responsables de este tipo de violencia llegó a 55, también un máximo histórico. Además, 5.900 personas murieron a manos de las fuerzas gubernamentales.

ÁFRICA Y MEDIO ORIENTE, EPICENTRO

En este contexto, África continúa un año más como la región con mayor número de conflictos estatales y no estatales en 2025, mientras que Oriente Medio registró su mayor número de conflictos estatales de la historia, mientras que Asia alcanzó su mayor número documentado desde mediados de los años 1990.

El informe señala que el nivel de violencia no se limita a una región, sino que refleja un deterioro más amplio de la seguridad internacional. «Los datos apuntan a un mundo que avanza en la dirección equivocada: más guerras, más conflictos internacionalizados y un coste humano mucho mayor», lamentó Rustad.

De este modo, el informe destaca que «el nivel de violencia está aumentando y ahora forma parte de una tendencia más larga y no de un pico», antes de añadir que «ha surgido un nuevo nivel de base más elevado de violencia global», sobre todo teniendo en cuenta que el período posterior a 2013 fue más violento que el anterior a este año, incluida la Guerra Fría.

«El creciente número de conflictos internacionales refleja una creciente tensión global. La creciente complejidad plantea serios desafíos para los actores internacionales y humanitarios, como en Sudán, lo que hace cada vez más difícil navegar y operar en el contexto de conflicto», afirma el documento.



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