Economia

La inflación se disparará por encima del 4% cuando el Gobierno acabe con las ayudas fiscales

La inflación se disparará por encima del 4% cuando el Gobierno acabe con las ayudas fiscales
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  • Publishedjunio 13, 2026



Los precios subieron un 3,2% en mayo, con los combustibles empujando al alza el IPC ante la persistencia de la volatilidad en los mercados petroleros internacionales y en un contexto de subida de tipos de interés por parte del Banco Central Europeo (BCE), que tras su última reunión elevó los tipos hasta el 2,25% porque «la inflación va a subir más». En este entorno de elevada incertidumbre en todos los precios energéticos, el plan anticrisis del Gobierno ha moderado este impacto a la mitad, gracias a que la factura de la luz y el gas se mantiene contenida y a pesar de que los combustibles líquidos se encarecieron casi un 49% en mayo.

La amenaza del Gobierno de que estas medidas fiscales se retiren en su totalidad el próximo 30 de junio puede disparar repentinamente una inflación de hasta ocho décimas. Así lo advierte Funcas, que prevé que el IPC subirá por encima del 4% en agosto y septiembre, con una media anual del 3,4%, mientras que la tasa media anual del subyacente será del 2,9%. Una situación que afecta -y afectará- directamente a las empresas distribuidoras. La patronal de los supermercados defendió ayer que sus empresas «siguen conteniendo los precios de los alimentos», pese a que sus sobrecostes se multiplican por la guerra y ascienden ya a 70 millones de euros para el sector.

IPC mayo 2026T. GallardoLA RAZÓN

Asedas advierte de que la crisis en Oriente Medio ha supuesto un sobrecoste de transporte y energía que está recayendo sobre las empresas distribuidoras de alimentos, encareciendo productos para cuya producción se necesitan materias primas dependientes del petróleo -como la celulosa, el polietileno y el estaño- e insumos agrícolas como los fertilizantes, lo que «afecta a toda la cadena agroalimentaria». Pese a ello, la tasa anual del IPC de alimentos se situó en mayo en el 2,2%, cuatro décimas por debajo de la registrada el mes anterior, por lo que entienden que «no hay evidencia de que ningún producto alimentario se haya encarecido» y demuestra, «una vez más, la responsabilidad de la cadena en la absorción de los sobrecostes».

La patronal, que representa el 75% de la distribución de alimentos, estima que a finales de mayo el precio de la energía alcanzó un aumento del 15% desde el inicio de la guerra. «Las empresas de Asedas están preparadas para actuar como barrera de contención frente al incremento de costes en todos los operadores de la cadena para garantizar el suministro de productos de primera necesidad al menor precio posible para los consumidores españoles». Aun así, se han producido incrementos muy significativos en el precio de algunos productos, como las legumbres verdes (16,3%), las hortalizas cultivadas por su fruto (15,2%), los huevos (13,7%) o la carne de vacuno (12,3%), sólo compensados ​​por la caída de otros productos básicos de la cesta de la compra.

La guerra también ha tenido un impacto directo en el transporte. Los vuelos nacionales se encarecieron un 25,5%, mientras que los movimientos aéreos fuera del territorio nacional aumentaron un 2,5% interanual, pero sólo porque marcaron una reducción en los cinco primeros meses del 7,5%.

Las actividades recreativas, deportivas y culturales tuvieron una fuerte subida de precios con la llegada del buen tiempo, con especial incidencia en los precios de los paquetes turísticos, que subieron un 2,9% en el quinto mes, mientras que los hoteles y campings y albergues juveniles vieron aumentar sus precios un 9,8% y un 4,4%, respectivamente. Los establecimientos hoteleros acumulan el mayor incremento de precio, en concreto un 23,2%.



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