Paz en Irán y en Ormuz: ¿Cuándo y a qué precio? – Luis Fernando Quintero
Después de más de 100 días de guerra en Irán, Estados Unidos anunció a primera hora de la mañana que el acuerdo de paz es un hecho que aún tardará 5 días en firmarse. Irán y Pakistán avalaron la noticia y los mercados la recibieron con importantes alzas. Sin ir más lejos, nuestro selectivo IBEX 35, que ya tuvo un festival alcista el viernes, continuó con una importante intoxicación, superando este lunes los 19.000 puntos y acumulando una rentabilidad superior al 36% en los últimos 12 meses.
Sin embargo, las dudas sobre la mesa son mayores que las certezas. Las certezas incluyen un precio del petróleo algo más moderado, al menos en estos primeros momentos, pero la reapertura del Estrecho de Ormuz No será la panacea ni será inmediata.
Si pasamos al capítulo de las dudas, aún nos queda saber si finalmente el viernes se firmará el acuerdo y también qué acuerdo se firmará. Un acuerdo que depende de lo que haga Israel en el Líbano, y que EE.UU. no puede garantizar, ya que Israel no se siente preocupado por este acuerdo. Además, tiene que ver con el programa nuclear de Irán, algo que ha llamado especialmente la atención de los especialistas, ya que no se han asumido mayores compromisos que los que ya tenía EE.UU. por parte del régimen de los ayatolás. Régimen, por cierto, que tampoco han derrocado.
Los expertos se preguntan si Estados Unidos es hoy más fuerte que antes de que comenzara el conflicto. Y la siguiente pregunta que le hacen es si ha conseguido alguno de los objetivos que Trump ha perseguido desde que asumió el poder en este segundo mandato. En Venezuela destituyó a Maduro, pero el chavismo sigue en el poder. En Cuba amenazan pero no golpean, no han comprado Groenlandia, y en Irán sólo consiguieron desatar los problemas de Ormuz sin conseguir derribar un régimen en un conflicto que ha amenazado los mercados internacionales, las políticas de tipos que rigen en EE.UU. y También han puesto cuestionó el arsenal defensivo de la principal potencia militar del mundo.
No faltan expertos que señalan cómo EE.UU. no ha conseguido ninguna ventaja sobre China, más que encarecer el comercio internacional de crudo secando el 80% del petróleo que consume para el gigante asiático, cerrando el Estrecho de Ormuz. Sin embargo, este aumento de precios afecta a todo el mundo y no sólo a China, ya que los mercados del petróleo crudo son globales.
Una de las cuestiones más notables es que, según Enrique Navarro en Con fines de lucrosi se abre el Estrecho de Ormuz, no será de la noche a la mañana, ya que tardará semanas en limpiar las minas que lo retienen. Por otro lado, y como señala el experto en envío, joel graulos barcos no zarparán hasta que las compañías aseguradoras consideren la región libre de riesgos, y esto va más allá de si se decide abrir o no el Estrecho.
Lo que sí podemos decir es que, si se abre del todo y vuelve a la normalidad, el bálsamo para los mercados se traducirá en más liquidez y, por tanto, en una reducción de unas décimas de la fiebre inflacionaria que está sufriendo el mundo. Algo que los Bancos Centrales podrían aprovechar para volver a políticas de tipos de interés más bajos.
Es decir, lo que acaba pasando en Irán y el Estrecho de Ormuz no tiene que ver sólo con el petróleo o el gas. Con la factura de la luz o llenando el depósito de gas. Sus implicaciones a corto, mediano y largo plazo en todo el mundo son profundas y todos las notaremos.
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