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Tita Thyssen se recupera de una grave neumonía custodiada por su gobernanta y su sobrino favorito

Tita Thyssen se recupera de una grave neumonía custodiada por su gobernanta y su sobrino favorito
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  • Publishedjunio 17, 2026



Tita Thyssen ha puesto en marcha la operación de silencio más hermética de su vida. A sus 83 años, la baronesa se recupera de una neumonía que la llevó al hospital el pasado mes de mayo y ahora, en su mansión de Mas Mañanas, ha protegido su intimidad con un equipo de fieles que haría las delicias de la mismísima reina Isabel II.

La noticia saltó a principios de mayo, cuando Carmen Cervera ingresó en una clínica de Barcelona por una infección pulmonar que resultó ser una importante neumonía, según confirmó posteriormente el director del Museo Thyssen, Evelio Acevedo. Sus tres hijos, Borja y las gemelas Carmen y Sabina, viajaron inmediatamente a Barcelona para protegerla. Afortunadamente, la baronesa fue dada de alta y trasladada a su residencia de Sant Feliu de Guíxols, donde continúa su recuperación alejada de las cámaras.

El búnker de Mas Mañanas: quién cuida a la baronesa

En Más Mañanas la vida transcurre al ritmo que marca la institutriz. Un empleado cuyo nombre apenas se conoce pero que asume el control total de la agenda, las comidas y cualquier movimiento dentro de la propiedad. Junto a ella, Eugenia, la camarera personal que lleva décadas al servicio de la baronesa, se ha convertido en la guardiana de su bienestar. “Con muchos años ya al servicio de la aristócrata, tanto en Andorra como en la Costa Brava, se ha convertido en una pieza clave de su actual Guardia Pretoriana”describe la mujer hoy.

El círculo de confianza se completa con su sobrino Guillermo Cervera, el auténtico confidente de Tita Thyssen. Hijo del único hermano de la baronesa, fallecido en 2003, Guillermo pasó de pastelero a conservador y director artístico de la Fundación Museo de Andorra. Durante estas semanas se le ha visto ir y venir por la casa de Sant Feliu con la discreción de quien sabe que la colección de arte de la baronesa es una cuestión de Estado. No en vano, Carmen Cervera es una de las figuras más relevantes del mecenazgo español.

También vigila de cerca Sabina, la hija gemela que se ha instalado en la Costa Brava para estar alerta las 24 horas del día. Miguel, el escort de toda la vida, completa el círculo de una mujer que, a sus 83 años, prefiere el silencio de su jardín a las portadas de revistas. Sí, de hecho, La baronesa no ha dudado en desmentir personalmente los rumores sobre un empeoramiento de su salud. a través de la revista ¡Hola!, donde negó rotundamente estar bajo control médico o haber sufrido recaídas. Su salud le ha dado un susto, pero no ha perdido el carácter.

En la corte de la baronesa la lealtad se mide en visitas discretas a Sant Feliu y en mantener la agenda a salvo de los curiosos.

La estrategia del silencio: desmentidos oficiales y un futuro incierto

Acevedo, director de Thyssen, en declaraciones recientes, lo expresó claramente: “Afortunadamente lo ha superado, aunque necesita tiempo y descanso”. Y ese tiempo es precisamente el que se está regalando Tita Thyssen en su fortaleza de la Costa Brava, rodeada de quienes nunca fallan. Un aislamiento dorado que, en el fondo, es la enésima demostración de que la baronesa sabe proteger su privacidad como pocas.

El eterno culebrón de la Baronesa: salud, patrimonio y silencio mediático

La salud de Carmen Cervera siempre ha sido un imán para el papel estucado. Cada admisión, cada recaída, dispara las alarmas sobre el futuro de su colosal colección de arte y las disputas familiares. En esta ocasión, sin embargo, el secretismo ha sido casi total. La baronesa, que en otros tiempos no dudó en posar con sus hijos en ¡Hola!, ha preferido una declaración discreta y la mediación de la directora de su museo. Un gesto que contrasta con las famosas batallas judiciales por la herencia del barón, las peleas con sus hijas y aquel verano en el que todo estalló.

La cuestión ahora no es sólo si Tita Thyssen se recuperará al cien por cien, sino ¿Qué movimientos se gestionarán entre bastidores?. Con Guillermo Cervera al frente artístico y Sabina instalada en la costa, la estructura de poder en torno a la baronesa parece blindada. Pero en el mundo de la aristocracia, la salud es un tablero de ajedrez. Y cada desmentido oficial sólo alimenta el deseo de saber más.

El termómetro del chisme

  • 🌡️ Nivel dramático: 6/10. Lo justo para mantener la tensión sin que haya una guerra familiar declarada. Por ahora.
  • 🏆 Quién gana, quién pierde: Gana la institutriz, que pasa de ser una empleada anónima a la directora de facto del día a día de la baronesa; pierde la prensa sensacionalista, obligada a leer entre líneas mientras la familia permanece en silencio.
  • 🔮 ¿Habrá réplica o exclusiva próximamente?: Antes de que acabe el verano, la Baronesa aparecerá en un Hello! de su jardín. Con una pose y un «gracias a todos». Apuesta.



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