Leire y Nogueras
Es descorazonador, la verdad, que la actualidad dé paso a Leire después de haber sido el Papa el centro. De la grandeza a la miseria en lo que dura el vuelo del Falcon. León vuelve a sus ocupaciones para seguir enfrentando los grandes retos de este mundo convulso y la información española vuelve a revolcarse en el mundo de la picaresca casera, también convulsa y rebozada en espumilla de caca. De alzar la mirada a posarla en el excremento.
[–>[–>[–>A la fama saltó Leire desde la oscuridad más absoluta de una militante que miraba con arrobo y adoración, por las fotos que ahora han trascendido, a su apuesto líder PS. Ella era, que no él, absolutamente ajeno a sus andanzas, un personaje de broma infinita, despelucada y lo más alejada posible del glamour de ninguna matahari. Ya no recuerdo si antes o después de su famoso – Ni fontanera ni cobarde- se presentó en Ferraz, por lo visto para ser amonestada por el secretario de organización y contó a quien quiso oírla que le había dado un pen. Por entonces era una periodista de investigación que no había publicado jamás ninguna investigación. No mucho después, saltó todo el escándalo Cerdán, por el que hasta entonces, el mundo sociata se quemaba las manos. Y todo por culpa de la UCO, que según el ahora imputado es una organización empeñada en destrozar la vida de la gente. Casi nadie reconocía conocer a Leire, salvo Patxi, al que le oímos decir que sí, pero poco.
[–> [–>[–>Ella dice ahora cosas sabrosas en distintas entrevistas. Que es muy bocazas pero contradictoriamente, que vale más por lo que calla que por lo que sabe, que sabe muchísimo. Y también descubre lo que intuíamos todos los que vimos a Sánchez con cara de enajenado en los debates de aquella campaña ante Motos o ante Vallés. Que es poseedor de mal carácter y tiene a todos acojonados. Lo dice Leire, no yo. A lo mejor por eso, para que no la acusen de tenerle miedo también ella que es tan brava, Nogueras le exige ahora que convoque elecciones, lo mismo que al Papa le exigió que hablara catalán. Palabrería vana todo. Y todo un espectáculo.
[–>[–>[–>
Suscríbete para seguir leyendo
Puedes consultar la fuente de este artículo aquí