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Nuevos Mercedes-AMG GLE 63 S 4Matic+ y GLS 63 4Matic

Nuevos Mercedes-AMG GLE 63 S 4Matic+ y GLS 63 4Matic
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  • Publishedjunio 18, 2026



Hay motores que trascienden su función mecánica para convertirse en iconos. El V8 biturbo de 4.0 litros de Mercedes-AMG es uno de ellos, y la firma de Affalterbach acaba de presentar su versión más evolucionada: el M177 EVO. Este propulsor constituye el corazón de los renovados GLE 63 S 4MATIC+ y GLS 63 4MATIC+, que se unen a sus respectivas gamas recientemente actualizadas.

La actualización del M177 EVO no es cosmética. AMG ha intervenido en los fundamentos del motor: nuevo cigüeñal de plano plano que reduce las masas en rotación y mejora la respuesta al acelerador; puertos de admisión y escape rediseñados; inyección optimizada; árbol de levas de admisión revisado; mejoras en la rueda del compresor y la carcasa del turbocompresor. El resultado es un bloque que mantiene su potencia de 450 kW (612 CV) aunque gana en agilidad, precisión y capacidad de subir al régimen con mayor entusiasmo. El par máximo de 850 Nm está disponible desde 2.500 hasta 4.500 rpm.

Los renovados Mercedes-AMG GLE 63 S y GLS 63 mantienen la integración de tecnología mild-hybrid mediante un generador de arranque integrado (ISG) de segunda generación y un sistema eléctrico de 48 voltios. El ISG aporta hasta 17 kW adicionales y 205 Nm extra, con especial incidencia en los rangos de bajas revoluciones donde el apoyo eléctrico suaviza la entrega y mejora la eficiencia. Además, el sistema permite la recuperación de energía en las fases de desaceleración y facilita los reinicios del motor de forma casi imperceptible.

Mercedes-AMG GLE 63 S 4Matic+ Coupe. Foto: Mercedes

En materia de emisiones, el M177 EVO incorpora un filtro de partículas de serie a nivel mundial y cumple con los estándares más exigentes del panorama regulatorio actual. Esta adaptación no compromete el carácter del motor, sino que lo proyecta hacia el futuro con garantías legislativas.

Los números de rendimiento son concluyentes. El GLE 63 S 4MATIC+ —tanto en versión SUV como Coupé— detiene el crono en el sprint de 0 a 100 km/h en apenas 3,9 segundos, mientras que el más voluminoso GLS 63 4MATIC+ necesita 4,2 segundos para completar la misma prueba. Ambos comparten una velocidad máxima de 280 km/h, lo que confirma que no existe concesión al rendimiento dinámico a pesar de sus dimensiones. La transmisión encargada de gestionar este torrente de potencia es la caja automática AMG SPEEDSHIFT TCT de nueve velocidades, calibrada para ofrecer cambios rápidos en modos deportivos y transiciones fluidas en los modos más confortables.

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Mercedes-AMG GLS 63 4Matic+. Foto: Mercedes

La propuesta dinámica de ambos modelos descansa sobre varios pilares tecnológicos que trabajan en perfecta coordinación. La suspensión AMG RIDE CONTROL+ combina neumática regulable con amortiguación adaptativa continua, lo que permite ajustar la altura en función del modo de conducción: los programas Sport y Sport+ rebajan diez milímetros la carrocería respecto a la posición estándar, mientras que el modo Trail eleva la altura libre al suelo en 55 milímetros para encarar caminos sin pavimentar con mayor solvencia.

El sistema AMG ACTIVE RIDE CONTROL —estabilizadores electromécanicos activos en ambos ejes— de los GLE 63 S y GLS 63 trabaja hasta 1.000 veces por segundo para compensar los movimientos de carrocería en curva y en irregularidades asimétricas. Esta tecnología reduce el balanceo lateral de forma notable, aportando una sensación de planitud y control muy superior a la esperada en vehículos de estas proporciones.

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Foto: Mercedes

La tracción AMG Performance 4MATIC+ con distribución variable del par garantiza adherencia óptima en cualquier superficie, ayudada por el diferencial trasero de deslizamiento limitado de control electrónico. Este dispositivo redistribuye activamente el par entre las ruedas traseras sin recurrir a frenadas selectivas, lo que elimina la pérdida de energía asociada a otros sistemas. El ESP de nueva generación ofrece estrategias de control más refinadas que amplían los límites de conducción de forma segura.

La nueva definición estética de ambos modelos se centra en el frontal, completamente rediseñado con la parrilla característica de AMG, tomas de aire ampliadas para la refrigeración del V8 y una firma lumínica LED exclusiva. La parte trasera se articula en torno al doble tubo de escape del sistema AMG Performance, que no es solo un elemento visual sino la culminación de un escape de nueva generación con válvulas de control de sonido que permiten modular el carácter acústico desde la discreción del modo Comfort hasta la intensidad del programa Sport+.

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Foto: Mercedes

En el interior, el volante AMG Performance de última generación —disponible en cuero Nappa, microfibra MICROCUT o carbono— centra una cabina dominada por el sistema operativo MB.OS con pantallas de alta resolución. La instrumentación AMG muestra datos específicos como la distribución de par, las fuerzas G instantáneas y parámetros de motor en tiempo real. La selección de tapicerías abarca desde el cuero Nappa Exclusive en negro, beige macchiato, marrón haya o pimienta roja hasta las versiones MANUFAKTUR en azul yate, tartufo o rojo carmín.

El selector de modos AMG DYNAMIC SELECT estructura la experiencia de conducción en varios perfiles: Comfort, para viajes largos con máxima fluidez; Sport y Sport+, que reducen los tiempos de cambio, activan el lametazo de acelerador y los fallos de encendido controlados para una respuesta más visceral; Trail y Slippery, orientados respectivamente al fuera de asfalto y a superficies deslizantes; e Individual, para quienes prefieren configurar cada parámetro a su medida.

La llantas disponibles van hasta 22 pulgadas en el GLE 63 S y hasta 23 pulgadas en el GLS 63, en diferentes diseños que permiten personalizar el aspecto desde la sobriedad hasta una imagen decididamente deportiva. El programa MANUFAKTUR completa las posibilidades con acabados de pintura exclusivos —entre ellos hightech silver magno, Patagonia red metallic o Ireland mid-green metallic— y paquetes de interior con carbono y costuras decorativas.

Mercedes-AMG GLE 63 S 4MATIC+ SUV  
Motor V8 biturbo con ISG (generador de arranque integrado)
Cilindrada 3.982 cc
Potencia 450 kW / 612 CV + 17 kW / 23 CV (ISG) a 5.500-6.100 rpm
Par máximo 850 Nm + 205 Nm (ISG) de 2.500 a 4.500 rpm
Transmisión AMG SPEEDSHIFT TCT 9 velocidades
Tracción AMG Performance 4MATIC+ integral permanente
0-100 km/h 3,9 s
Velocidad máxima 280 km/h
Consumo combinado 13,6-13,2 l/100 km
Emisiones CO₂ 308-299 g/km
Clase CO₂ G
Mercedes-AMG GLE 63 S 4MATIC+ Coupé  
Motor V8 biturbo con ISG (generador de arranque integrado)
Cilindrada 3.982 cc
Potencia 450 kW / 612 CV + 17 kW / 23 CV (ISG) a 5.500-6.100 rpm
Par máximo 850 Nm + 205 Nm (ISG) de 2.500 a 4.500 rpm
Transmisión AMG SPEEDSHIFT TCT 9 velocidades
Tracción AMG Performance 4MATIC+ integral permanente
0-100 km/h 3,9 s
Velocidad máxima 280 km/h
Consumo combinado 13,4-13,1 l/100 km
Emisiones CO₂ 303-297 g/km
Clase CO₂ G
Mercedes-AMG GLS 63 4MATIC+  
Motor V8 biturbo con ISG (generador de arranque integrado)
Cilindrada 3.982 cc
Potencia 450 kW / 612 CV + 17 kW / 23 CV (ISG) a 5.500-6.100 rpm
Par máximo 850 Nm + 205 Nm (ISG) de 2.500 a 4.500 rpm
Transmisión AMG SPEEDSHIFT TCT 9 velocidades
Tracción AMG Performance 4MATIC+ integral permanente
0-100 km/h 4,2 s
Velocidad máxima 280 km/h
Consumo combinado 13,7-13,4 l/100 km
Emisiones CO₂ 312-305 g/km
Clase CO₂ G

Galería de imágenes de los Mercedes-AMG GLE 63 S 4Matic+ y GLS 63 4Matic+

Fotos: Mercedes



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