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EEUU agita a los aliados de la OTAN mientras debaten cómo cubrir su repliegue militar de Europa

EEUU agita a los aliados de la OTAN mientras debaten cómo cubrir su repliegue militar de Europa
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  • Publishedjunio 18, 2026




El secretario de Defensa de Estados Unidos, Pete Hegseth, durante la reunión de ministros de la OTAN que ha tenido lugar este jueves en Bruselas

– OTAN

BRUSELAS, 18 de junio (EUROPA PRESS)-

Este jueves, Estados Unidos protagonizó una de las intervenciones más sonadas en la reunión de Ministros de Defensa de la OTAN, atacando a varios aliados europeos por no apoyar las operaciones estadounidenses contra Irán y por no aumentar lo suficiente el gasto en defensa, en una jornada marcada por el debate sobre cómo cubrir la retirada militar de Washington en Europa.

Después de que la Casa Blanca informara el mes pasado a sus aliados de que comenzaría la reasignación de las capacidades que mantiene desplegadas en el Viejo Continente para llevarlas a otros teatros como el Indo-Pacífico, un gran número de países se habían puesto manos a la obra para sustituir a las fuerzas estadounidenses y tratar de asumir una mayor responsabilidad sobre su propia defensa convencional.

De hecho, varios ministros de Defensa europeos habían coincidido este jueves en calificar de «comprensible» y «previsible» que Estados Unidos redujera su participación en el ‘Modelo de Fuerzas de la OTAN’, el marco que determina las tropas y recursos de los que se dispone en caso de ataque o conflicto.

Sólo habían pedido a Washington «tiempo» y una retirada «sincronizada» para evitar «lagunas peligrosas» en las capacidades, advirtiendo del desafío logístico que supone la sustitución de plataformas militares estratégicas a corto plazo.

El secretario general de la OTAN, Mark Rutte, también restó importancia a la preocupación generada por el reajuste norteamericano, confirmando que, al tratarse de una «herramienta de planificación», los aliados aumentarían inmediatamente sus recursos en caso de que estallara una guerra.

«Supongamos que surge una situación que obliga a activar el artículo 5. Entonces todos los aliados, incluido Estados Unidos, maximizarían lo que pueden hacer para garantizar que podamos ganar la guerra», afirmó, aclarando que la presencia de Washington seguirá siendo «considerable» y que el paraguas nuclear no ha sido tocado.

REPRESIÓN ESTADOUNIDENSE DE LOS ALIADOS EUROPEOS

Sin embargo, el ambiente relativamente tranquilo con el que los aliados habían abordado el debate sobre el futuro reparto de capacidades se vio sacudido cuando, en una intervención inicialmente prevista a puerta cerrada – informaron fuentes aliadas a Europa Press – el secretario de Defensa estadounidense, Pete Hegseth, comenzó a cargar contra los aliados europeos, criticando la «vergonzosa» falta de apoyo con Irán.

«Trump, con razón, puso a prueba a nuestros aliados pidiéndoles que apoyaran a Estados Unidos cuando les pedimos ayuda. Y demasiados fallaron esa prueba (…). Estos aliados ponen en riesgo a los hijos e hijas de Estados Unidos al negarles un acceso predecible, el uso de bases y derechos de sobrevuelo que nunca debieron haber estado en duda», afirmó.

El también jefe del Pentágono defendió que la Alianza avanza hacia una «OTAN 3.0», considerando que tras la Guerra Fría llegó una «OTAN 2.0» que llevó a la organización a centrarse «en la igualdad de género, el cambio climático y la austeridad en la defensa», en lugar de «en tanques, cazas y defensas antiaéreas».

«Las fronteras de Europa se abrieron de par en par. Los Estados de bienestar se expandieron. Los presupuestos de defensa colapsaron, junto con la confianza de Europa en sí misma y en su civilización», añadió, refiriéndose más tarde al incumplimiento de algunos aliados que pronuncian «demasiadas palabras» pero no aumentan el gasto en defensa.

«Muchos países están cumpliendo, algunos todavía necesitan hacer más, y seremos francos al respecto, tanto en privado como en público. Creo que eso es importante, para ser honesto con los amigos, para asegurarnos de que pueden estar a la altura», advirtió sobre la supervisión de la Administración Trump del cumplimiento de los compromisos de inversión de cada país.

Durante su discurso también llegó a decir que la Alianza «ha sido un tigre de papel y una calle de sentido único» durante muchos años y también advirtió a los aliados europeos de que Washington no tolerará más lo que considera una «era de parasitismo» por parte de algunas de las economías «más ricas» del Viejo Continente.

Hegseth no esperó a que finalizara el Consejo del Atlántico Norte ni a que llegara el presidente de Ucrania, Volodymyr Zelensky, y apenas dos horas después de llegar a la sede de la OTAN partió para coger un vuelo de regreso a Washington. Horas más tarde, su ‘número dos’, Elbridge Colby, hablaba por videoconferencia en una reunión del Grupo de Contacto de Defensa de Ucrania.

DEBATE SOBRE LA INTERVENCIÓN DE HEGSETH

La intervención de Hegseth ha provocado comentarios entre varias delegaciones aliadas, aunque fuentes aliadas consultadas por Europa Press discrepan sobre hasta qué punto el mensaje del jefe del Pentágono fue inesperado a pesar de la calma oficial.

«Su intervención ha sido una sorpresa. Ese tipo de intervención abierta no se ha permitido a otros países», resume una fuente aliada, que señala que algunos países han respondido a puerta cerrada a las críticas del secretario de Defensa estadounidense.

Otras delegaciones, sin embargo, restan importancia al dramatismo del episodio y aseguran que nadie esperaba un discurso muy diferente al que finalmente pronunció Hegseth. Según explican, es «muy franco» y había insinuado críticas similares en reuniones y apariciones públicas anteriores, por lo que el contenido de sus reproches era ampliamente conocido entre los aliados.

El propio Rutte, en una rueda de prensa posterior a la reunión de ministros de la OTAN, ha justificado las críticas del jefe del Pentágono argumentando que, detrás de las palabras, hay una intención de «mantener la presión» sobre el resto de aliados para que sigan invirtiendo más en defensa.

«Estoy feliz de que lo haya hecho porque tenemos que decirnos la verdad unos a otros. Esta Alianza está pasando por una transformación masiva, probablemente la mayor de su historia, para construir esta OTAN 3.0, y eso también significa que hay algunas aguas turbulentas. Es una fase complicada», sostuvo.

Así, el ex primer ministro holandés también ha defendido que Estados Unidos mantiene «un compromiso muy claro y fuerte con la OTAN», dentro de la necesidad de realizar «un reparto más equitativo de responsabilidades» para la defensa colectiva del Viejo Continente.



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