Economia

La Eurocámara se fractura por la nueva fiscalidad al tabaco y los diputados exigen recurrir a la ciencia para regular

La Eurocámara se fractura por la nueva fiscalidad al tabaco y los diputados exigen recurrir a la ciencia para regular
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  • Publishedjunio 19, 2026




El mercado ilegal de cigarrillos en la Unión Europea ha superado el umbral del 10% del consumo total por primera vez desde 2014. Según el último informe de KPMG, en 2025, 41,8 mil millones de cigarrillos ilegales en la UE, lo que significa una pérdida de 16,7 mil millones de euros en ingresos fiscales para los Estados miembros. Los datos llegan en un momento en el que el Parlamento Europeo acaba de rechazar contundentemente este miércoles la propuesta de la Comisión sobre la fiscalidad del tabaco, y abre el debate sobre si la estrategia regulatoria europea está fallando precisamente donde más importa.

La votación, que resultó en 439 votos en contra frente a 181 a favordemostró una profunda fractura dentro del Parlamento Europeo. El Parlamento exigió que la Comisión retirara la propuesta y la reorientara hacia un enfoque basado en la evidencia científicaproporcionalidad y la realidad económica de cada miembro. Una advertencia que muchos observadores interpretan como síntoma de un malestar más amplio.

El mercado negro crece

El problema del contrabando no es nuevo, pero su morfología sí lo es. Europa está pasando de ser un destino de cigarrillos importados de contrabando a convertirse en territorio de producción clandestina. España es uno de los ejemplos más llamativos: en los últimos meses se han desmantelado fábricas ilegales con capacidad industrialcapaz de producir millones de cigarrillos al día dentro del territorio nacional.

Este cambio de modelo tiene implicaciones directas para la salud pública. Los productos fabricados en circuitos ilegales escapan a cualquier control sanitario, de composición o de trazabilidad. Paradójicamente, el presión fiscal y regulatoria en el mercado legal puede estar actuando como un acelerador de esta economía sumergida, al ampliar el diferencial de precios entre el producto regulado y el ilícito.

La situación también se enmarca en un contexto más amplio de expansión de los mercados ilegales. Él Informe europeo sobre drogas 2026 observa que casi 1 de cada 10 europeos consume drogas ilegales cada año, y que la producción de cocaína se encuentra en niveles históricos. La conclusión del informe es clara: la demanda no desaparece cuando se restringe la oferta legal; Simplemente migra a canales sin ningún tipo de control.

Ante este escenario, la señal enviada por el Parlamento Europeo es relevante: antes de subir impuestos o endurecer las regulaciones sobre productos legales, Europa necesita evaluar rigurosamente qué efectos reales tienen estas medidas en el mercado. La revisión de la Directiva sobre productos del tabaco (TPD)cuyo proceso legislativo permanece abierto, enfrenta el mismo dilema: ¿es posible diseñar una política de salud pública efectiva ignorando lo que sucede en mercados que no pueden ser regulados? Los datos, por ahora, apuntan en la misma dirección: Europa pierde terreno en lo que no controla, al tiempo que intensifica su intervención en lo que ya está regulado.



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