Los Gregori contra los Villagrá, las familias detrás de Grefusa y Facundo que se enfrentan por los kikos de Irene Rosales
Si hay un tema que esta semana ha venido a traer algo de alegría a la últimamente monótona prensa del corazón ha sido el protagonizado por Irene Rosales (35 años) y su divertida y sorprendente campaña publicitaria.
Por si hay alguien que esté un poco confundido estos días, la ex esposa de Kiko Rivera (42) es la nueva imagen de la última estrategia de comunicación de la empresa Frutos secos de grefusa.
En un lienzo gigante de la calle Atocha, una de las más transitadas de Madrid, aparece la que fuera nuera de Isabel Pantoja (69) promocionando la nueva mezcla de snacks con un mensaje que es una indirecta muy directa a su expareja.
Campaña publicitaria de Grefusa.
Mientras posa con una bolsa de nueces en una mano y un kiko en la otra, se lee: «Una mezcla con un mal kiko es una mala mezcla«. Unas palabras con una clara referencia a la kiko podrido que ella también comió durante sus años de matrimonio con el hijo de la tonadillera y con quien tiene dos hijas.
La reacción del DJ no se hizo esperar y a través de unas durísimas declaraciones recordó a su exmujer: “Es cierto que ni una campaña, ni cien entrevistas, ni mil titulares van a cambiar. La vida que tienes es gracias a comerte un Kiko«.
Irene, lejos de sentirse mal ni arrepentirse de nada, está encantada con su trabajo y Jessica Bueno (35), otra de las ex de Rivera con la que también tiene un hijo, se ha puesto de su lado en esta guerra. Incluso Chabelita (30), hermana de la víctima, ha afirmado públicamente que la campaña es muy divertida.
El culebrón no acaba aquí. En un giro inesperado de los acontecimientos, el marca facundoEl rival de Grefusa, ha respondido a la campaña publicitaria con otra gran campaña.
La marca ha utilizado el fenómeno viral para promocionarse y lanzar un nuevo producto: «irene, te has vuelto a equivocar de Kiko«, se puede leer en el anuncio que también se muestra en otro banner gigante.
Ahora lo que parecía una acción promocional más se ha convertido en una especie de batalla publicitaria entre dos marcas históricas de aperitivos con apellido familiar, donde el humor y las redes han amplificado la rivalidad.
Grefusa
Toda esta fantasía comenzó con ellos. Detrás de esta conocida marca de frutos secos están los Gregoris, una familia valenciana que ha construido un imperio que factura más de 160 millones de euros. Fue José Gregori Furió quien fundó la empresa en 1929 en Alzira de la nada.
«Mi padre y su hermano fueron la primera generación. y empezaron casi desde cero. Mi padre comenzaba a tostar nueces en el horno de pan de mi otro abuelo panadero cuando no lo usaba y eso le daba un valor diferenciador al producto”, explicó a este medio Agustín Gregori, actual director general y nieto del fundador, en un reportaje de 2023.
«Mi tío fue el que vio más lejos, se atrevió, y mi padre era más conservador. Uno tiraba y otro paraba. Y en el 86, mi tío Alfredo vio que ese negocio de nueces no iba a funcionar porque no tenían peso, ni marca, ni diferenciación y los precios estaban bajando. Entonces no sé cómo lo hizo pero convenció a mi padre y a los bancos para cambiar de negocio y empezar con snacks. Si entonces facturamos 400 millones de pesetasla inversión en máquinas fue de 600 millones. Me imagino preguntando algo así ahora y me dirían que estoy loco. Pero lo hizo».
Al frente está ahora el tercera generación -compuesta por cuatro miembros- que ha tenido El desafío de adaptarse a las redes sociales. y a campañas virales. Un reto que han superado con nota aunque no fue nada fácil porque venían de la comunicación tradicional.
Agustín Gregori, director general de Grefusa.
También es una de ellas la campaña viral de Leticia Sabater en 2023 o el anuncio gigante que colgaron, un año antes, frente al Congreso de los Diputados invitando a los políticos a firmar ‘La pipa de la paz’. Por esta publicidad ganaron el Premio a la Eficiencia por «traer buen rollo» al Elecciones madrileñas.
El último de sus hitos ha sido inaugurar su nueva planta de frutos secos, también en Alzira, que cuenta con casi 10.000 metros cuadrados y en la que la familia ha invertido 13 millones de euros.
Los Gregori también son propietarios de Frutorra, líder en frutos secos en Portugal.
Facundo contraataca
Apenas unas horas después de la lona de Grefusa, Facundo -su rival en el mercado- desplegó la suya. El empresa palentina De este modo se coló en el centro de la conversación, compitiendo por protagonismo en la campaña original.
La familia Villagra Reaccionó contrarreloj y con gran maestría. Están curtidos en la materia. Suyo fue el Premio Nacional de Creatividad por su campaña Conversaciones y su director comercial, David Villagrá Blanco, obtuvo el premio al Mejor Director Comercial y de Marketing en 2015.
Facundo Blanco y Lola de la Fuente.
Sitio web de la empresa
La empresa inició su andadura en 1944, en plena posguerra española. Facundo Blanco y Lola de la Fuente, recién casados, se lanzaron a la venta de uno de los pocos alimentos que se podían comprar libremente en el mercado frutos secos, principalmente avellanas y cacahuetes, que la pareja tostaba en la trastienda de una tienda de comestibles.
Diez años más tarde, coincidiendo con el aniversario de la empresa, presentarían su producto estrella, semillas de girasolel cual comenzaron a tostar con su propia técnica, el aguasal.
Después de Facundo y Lola vino el relevo generacional con sus hijos, y posteriormente con sus nietos. Hoy en día, la empresa es propiedad de parte de la familia Villagrá junto con su socio Artá Capital. Este accionista mayoritario ingresó a la empresa tras la muerte de Vicente Facundo Villagrá en marzo de 2020.
La rivalidad entre los Gregori y los Villagrá Blanco de esta semana, con su toque de humor y audacia publicitaria, es un ejemplo de competencia empresarial sana y divertida. Ambas empresas han generado viralidad positiva y, sobre todo, han hecho reír a los consumidores al decidir entre pipas, frutos secos y otros snacks.
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