el club dispara un 51% los ingresos por asiento
La temporada 2025-26 del Barça ha sido ‘triomfant’ sobre el césped y también tuvo su reflejo en los ingresos que obtuvo el club por la venta de entradas. La entidad azulgrana, inmersa en una compleja situación financiera a raíz de la deuda que arrastra, ha encontrado en este apartado comercial un respiro. Según ha podido saber EL PERIÓDICO, el Barça ha alcanzado los 142 euros de ingresos por asiento, lo que supone un espectacular salto del 51% respecto a los 94 euros de la 2024-25.
[–>[–>[–>Este dato es uno de los más destacados en lo referente al impacto del dulce momento deportivo que vive el Barça de Flick en los ingresos. El de facturación por asiento es un indicador que mide lo que factura cada localidad disponible en el estadio, se venda o no. A esta mejora se ha llegado por el incremento de las ventas en distintos apartados.
[–> [–>[–>La información que maneja el club apunta que en el negocio de ‘single tickets’, que incluye entradas normales, localidades VIP y comisión por la gestión de la venta, se han alcanzado unas ventas de 83,3 millones de euros. A ello hay que añadir los 40,7 millones de lo que en el club se conoce como ‘seasonal’ y que incluye ‘hospitality’ y el ‘business club’. Ambos conceptos sumados arrojan unos ingresos de 124 millones, lo que mejora en un 35% los 91,7 millones de la temporada 2024-25.
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Por lo que respecta al aforo regular (entradas generales y para un solo partido) el Barça ha ingresado 67 millones de euros, casi al nivel de los 69 millones del pasado año cuando, a diferencia de éste, se disputó la semifinal de la Champions. Este año ha habido otro hándicap, como ha sido la disputa de los choques de Liga ante el Valencia y el Getafe en el Johan Cruyff, con aforo para sólo 6.000 espectadores y que fue íntegramente para socios y sin venta de entradas.
[–>[–>[–>‘Hospitality’, que son los servicios VIP para los aficionados, ha generado 24,5 millones de euros, algo que, destaca el Barça, refuerza “el posicionamiento ‘premium’ y el peso creciente de los productos de alto valor”. Por su parte, ‘personal seat licenses’ y la nueva ‘hospitality’ han aportado otros 16,1 millones.
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En las oficinas del club entienden que la combinación del negocio de gran volumen (la venta de entradas) y el prémium ha dado lugar a una estrategia “cada vez más diversificada, sostenible y orientada a maximizar el ingreso por cliente”.
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[–>Superávit de cinco millones
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Los 124 millones obtenidos no sólo quedan muy por encima de los 91 millones de la primera temporada de Flick, sino que también dan lugar a un importante superávit presupuestario: en las cuentas de la temporada, el club calculó que podría alcanzar los 119 millones, con lo que ha quedado un 4,2% por encima.
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El club destaca que para llegar a estas cifras ha tenido una dificultad añadida, ya que se ha visto en la coyuntura de gestionar tres estadios distintos: el Johan Cruyff, donde comenzó la temporada; el Olímpic Lluís Companys, que reestrenó el 28 de septiembre y despidió (por segunda vez) el 2 de noviembre, con un total de cinco encuentros disputados esta temporada; y el Camp Nou, adonde el equipo volvió el 22 de noviembre, inicialmente con una capacidad para 45.000 espectadores. Jugó en estas condiciones durante 11 partidos, hasta que el 15 de marzo, día de las elecciones, se benefició del esperado permiso del Ayuntamiento de Barcelona para aumentar el aforo hasta los 62.000 espectadores. Fue así como acabó la temporada, con un total de ocho partidos.
[–>[–>[–>Tres estadios llenos
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La información de que dispone el Barça destaca también el crecimiento de la asistencia a los encuentros que el equipo ha jugado como local. Si en la 24-25 el conjunto azulgrana alcanzó un 91% de asistencia, esta temporada ha mejorado ese dato y lo ha elevado hasta el 94% del aforo. De hecho, hubo sólo tres partidos en que quedó por debajo del 90%: ante Eintracht en Champions -en el Camp Nou, en un partido exclusivo sólo para los socios- y los de Liga ante el Girona y el Elche en el Estadi Olímpic.
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Fermín y Lamine, en un partido en el Olímpic Lluís Companys. / JORDI COTRINA
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Cabe destacar que los datos recabados por el club no incluyen los partidos de cuartos de final y semifinales del equipo femenino, que se saldaron con llenos históricos (y goleadas) ante Real Madrid y Bayern de Munich.
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Los datos que maneja el club rompen además con el relato que ha surgido en los dos últimos años de exilio forzoso por las obras del Camp Nou: el que indica que el estadio donde el Barça jugaba como local se había convertido en una atracción turística más, con más visitantes extranjeros que aficionados locales. Lo cierto es que los socios han representado esta temporada el 70% de los asistentes en el remozado Spotify Camp Nou, cuando en la temporada pasada (jugada íntegramente en el Lluís Companys de Montjuïc) los socios eran un 56%.
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La lenta salida del túnel
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En los últimos años la economía del Barça ha atravesado una situación crítica, aunque ha ido mejorando progresivamente en el último año. El principal problema es la deuda del club, que alcanza los 2.500 millones, de los cuales 1.450 corresponden al proyecto de reforma del Camp Nou y que teóricamente se autofinanciarán con los nuevos ingresos que generará el estadio.
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Tal y como publicó el diario ‘Ara’, y en una información que el club no ha desmentido, ahora existe la posibilidad de que se produzcan sobrecostes por valor de 400 millones para culminar la remodelación del coliseo azulgrana. Para afrontar la complejidad de la situación el club ha contratado recientemente un nuevo director financiero: se trata de Sergio Serrano, procedente del Banc Sabadell, experto en reestructuraciones y negociaciones complejas y que tendrá en Goldman Sachs a uno de sus principales interlocutores.
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Tendencia positiva
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La información sobre la venta de localidades que hace pública EL PERIÓDICO este sábado está en consonancia con otros indicadores que apuntan que el club, en el lado de los ingresos, ha cogido impulso. En la reciente jornada de la Deloitte Football Money League, que analiza a los clubes con más ingresos del planeta, ya quedó de manifiesto que el Barça está reconquistando posiciones. En la temporada 2024-25, el Barça tuvo unas ventas de 975 millones (un 27% más que la campaña anterior) y regresó al podio por primera vez en un lustro: fue el segundo equipo con más facturación del mundo, por detrás del Real Madrid. La subida tenía el mérito añadido de haberse producido con el equipo jugando en el Lluís Companys.
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También la UEFA ha ratificado esta tendencia positiva. Un estudio reciente de la organización sitúa al Barça como líder del ránking de ingresos por equipaciones y ‘merchandising’, alcanzando los 277 millones de euros. En este caso, el segundo de la lista es el Real Madrid, con 231 millones de ingresos por este concepto.
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Un problema de gastos
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El gran reto económico del club pasa por volver a ganar dinero y poner freno al aumento de gastos. En la temporada 2024-25, esta partida creció un 11%, con tres partidas especialmente señaladas: los salarios deportivos crecieron un 6% hasta los 534 millones, los no deportivos subieron un 10% hasta los 76 millones y por último los denominados ‘gastos de gestión’ se dispararon un 31% hasta los 281 millones de euros.
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Así, en las dos últimas temporadas, ambas llenas de éxitos deportivos, el Barça ha sido incapaz de ganar dinero: en la 2023-24 registró unas pérdidas de 91 millones de euros y un año después se quedaron en los 17 millones de números rojos.
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