Poder evangélico ultra en América Latina
Las iglesias evangélicas más conservadoras se han hecho fuertes en América Latina mientras que la Iglesia católica ha perdido fieles e influencia. Su expansión no es un fenómeno nuevo, hace décadas que predican en los países del continente. Pero en la actualidad han adquirido relevancia por su alianza con la extrema derecha. Su voto ha ayudado a alcanzar la presidencia a políticos ultraderechistas y a llenar los parlamentos de fieles a su credo. El movimiento evangélico con más peso político hoy en día en los países latinoamericanos es el ultraconservador neopentecostal. También es el más influyente en EEUU, incondicional al presidente Donald Trump.
[–>[–>[–>Hace apenas tres décadas, más de 80% de la población de América Latina se confesaba católica. Hoy el porcentaje no alcanza el 60%. En el caso de los evangélicos han pasado del 4% al 20%. Una avance espectacular, sobre todo en países como Brasil, Honduras o Guatemala. Esta corriente del cristianismo protestante inició su andadura por Latinoamérica con paso firme en la década de los sesenta de siglo pasado. Su irrupción respondió a cuestiones políticas. En plena Guerra fría, el continente se debatía entre dictaduras militares y guerrillas revolucionarias. La Iglesia católica, por su lado, había dado un giro histórico tras el Concilio Vaticano II. La labor pastoral iba a tener a partir de entonces como “opción preferencial a los pobres”, lo que inquietó al gobierno de EEUU.
[–> [–>[–>En 1969, el presidente estadounidense, Richard Nixon, envió de gira por los países latinoamericanos al multimillonario Nelson Rockefeller. A su regreso, el entonces gobernador de Nueva York redactó un informe en el que advertía que el progresismo ganaba terreno en la Iglesia católica, lo que representaba una clara amenaza para la hegemonía de EEUU y una fuente de inestabilidad. Rockefeller no se equivocaba. A lo largo de las dos décadas posteriores, muchos religiosos abandonaron los púlpitos para convivir con los más pobres. Había nacido la teología de la liberación. Washington respondió rápido. Desplegó por todo el continente a un ejército de pastores evangélicos conservadores.
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Doctrina ultraconservadora
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Paradójicamente, la ofensiva espiritual estadounidense contó con un aliado inesperado a partir de la década de los ochenta. El conservador papa Juan Pablo II combatió la teología de la liberación hasta hacerla desaparecer. Las zonas más pobres se quedaron sin religiosos católicos. Su lugar lo ocuparon los pastores evangélicos. La teología de la liberación fue sustituida por la teología de la prosperidad, base ideológica del movimiento neopentecostal. Neoliberalismo en lo económico y moral ultraconservadora.
[–>[–>[–>Una combinación que se ajusta a la ideología de la extrema derecha que predomina en Latinoamérica. Defensa de la familia tradicional y patriarcal, rechazo al aborto y a las políticas de género y medioambientales. Menos gasto en políticas sociales y menos impuestos a los más ricos. Además de un apoyo incondicional al Estado de Israel.
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Así fue la presidencia de Jair Bolsonaro en Brasil, condenado a 27 años de prisión por intento de golpe de Estado tras perder la reelección. Brasil es uno de los países de América Latina donde ha crecido con mayor rapidez las iglesias evangélicas, a pesar de ser el territorio que concentra el 40% de los católicos de todo el mundo. Hace cincuenta años los evangélicos eran apenas el 5%, hoy son más de 36%. Los evangélicos ocupan cerca de 200 escaños de los 513 que consta el Parlamento. El premiado documental “Apocalipsis en el Trópico” refleja fielmente el poder de esta corriente cristiana en el país carioca. La previsión es que en 2050 los evangélicos superaren a los católicos. El documental advierte que Brasil puede convertirte en una teocracia.
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[–>Otro ejemplo es Argentina, con el presidente Javier Milei, gran valedor y defensor de los evangélicos. Lo mismo ocurre en Chile, con el recién elegido Juan Antonio Kast, o en Colombia con el candidato ultra a la presidencia, Abelardo de la Espriella. El apego a esta corriente cristiana tiene mucho que ver también con el apoyo electoral. Los feligreses votan a quien les sugiera el pastor de turno, y en estos países los hay que llenan polideportivos y estadios.
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Desafección católica
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La desafección a la iglesia Católica está también asociada a los numerosos casos de pederastia. En Perú, por ejemplo, el caso del arzobispo emérito de Lima y primer cardenal de Opus Dei, Juan Luís Cipriani, acusado de presunto abuso sexual a un menor en 1983, ha supuesto un duro golpe para los católicos peruanos. El caso saltó a la opinión pública en enero del 2025. El entonces papa Francisco impuso al prelado un precepto penal. A finales de 2024 el 63,5% de los peruanos se confesaban católicos, en mayo del 2025 el porcentaje bajó al 60,2%, según una encuesta de Instituto de Estudios Peruanos. Los evangélicos, por el contrario, subieron del 8% al 11%.
[–>[–>[–>El papa Francisco no logró frenar la caída del catolicismo. Habrá que esperar lo que ocurre en el pontificado de León XIV, un Papa que conoce también muy bien el continente. Vivió más de 20 años en Perú.
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