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Soy una tonadillera frustrada. Yo quería ser Juanita Reina y me he quedado en esto

Soy una tonadillera frustrada. Yo quería ser Juanita Reina y me he quedado en esto
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  • Publishedjunio 21, 2026



Realmente emocionado y agradecido.«Así se demostró José Sacristán (88 años) al cruzar el umbral de la cámara acorazada de la sede de la Instituto Cervantes de Madrid.

El pasado 17 de junio, el intérprete se convirtió en el último protagonista en dejar su huella en el Buzónel espacio blindado que desde 2007 Custodia los legados más significativos de la cultura española.

Fiel a su ironía y lucidez, Sacristán no tardó en arrancar las risas del público al repasar sus primeras aspiraciones artísticas: “Soy un cantante frustrado. Yo quería ser Juanita Reina y con esto me he quedado.«, bromeó, y luego añadió, mostrando un programa de películas de su infancia: “Quería ser Tyrone Power y me apegué a esto”.

«Mitad Stanislavski, mitad La chica de las peinetas»

Detrás del humor, sin embargo, había un profundo homenaje a sus raíces y a la España de posguerra. El actor asignado a la número de caja 1324 una serie de artículos personales que constituyen la arqueología de su vocación.

El principal protagonista del evento fue el sombrero de su abuelo, encontrado en una caja de cartón en su chinchón nativo. Un objeto que, según relató, tuvo en él un efecto casi chamánico cuando era niño: “Cuando me lo puse parecía la lámpara de Aladino o la alfombra mágica del ladrón de Bagdad.”.

Para el actor, en ese gesto inocente reside el germen de toda su profesión: “Es la capacidad que tiene el ser humano de fantasear, la necesidad de multiplicidad y de ser otro”.

Sacristán también reveló la particular fórmula que rige su dilatada carrera profesional: “Mi método sigue siendo mitad Stanislavski y mitad La chica de las peinetas.. Stanislavski es la teoría; Ella es la práctica, porque decía que el verdadero cante flamenco empieza donde acaban las facultades”.

Precisamente, entre los objetos depositados, el un libro de stanislavski lleno de notas que el actor compró en una librería clandestina y leyó sin entender “absolutamente nada” mientras hacía el servicio militar en melilla.

Junto a este volumen, la caja blindada ya almacena un bonito juguete de película, una colección de pegatinas, folletos de cine de su infancia y el programa su debut como acreedor en 1960 en ello Teatro Infanta Isabel de Madrid.

José Sacristán.

Memoria de posguerra

El legado de Sacristán es también un homenaje a su pueblo, que «le enseñó a estar en el mundo» en un ambiente que definió como «bastante jodido».

“Mis padres, mi tío Francisco, mi tía Socorro. Toda esa gente de aquella terrible posguerra. Gracias a ellos estoy aqui”, confesó emocionado.

Entre los recuerdos más conmovedores que ya descansan bajo llave se encuentran un cuaderno donde su padre copiaba rimas en el prisión de ocaña para combatir el aburrimiento presidioy una copia de Don Quixote que su padre cambió en prisión por un paquete de tabaco en 1941.

Son recuerdos de una época donde tuvo su primera “conciencia social” gracias a unos novelas en serie noble explotación humana. “Tenía muy claro que alguien había golpeado a alguien, y tenía que estar con el que había perdido”, reflexionó.

Esta herencia moral sigue dictando los pasos de un actor que no se muerde la lengua al analizar la política global actual: “Cuando me molesta El vómito que me produce la celebración del 80 cumpleaños de TrumpSé que tengo razón Sé que estoy en mi lugar, que me va bien en la vida y no me he equivocado”.

José Sacristán sostiene uno de los objetos que ha legado a la Caja de las Letras, en el Instituto Cervantes.


José Sacristán sostiene uno de los objetos que ha legado a la Caja de las Letras, en el Instituto Cervantes.

Instituto Cervantes.

¿Qué es el buzón?

Con la entrega de sus pertenencias, José Sacristán se suma a la selecta lista de personalidades que habitan el Buzón.

Ubicado en el sótano de Instituto Cervantes (en un espacio que alguna vez sirvió como seguro para el Banco Español del Río de la Plata y el Banco Central), este cámara Atesora bajo llave los legados simbólicos de la literatura, el cine, la ciencia, la música y el teatro de habla hispana.

Allí yacen los secretos de todo. Premios Cervantes de 2007y recientemente se han incorporado las memorias de creadores imprescindibles como: Fernando Fernán Gómez, Isabel Allende, Clara Campoamor y Victoria Kent, Elena Fortún, Joaquín Sabina, Enrique Morente o Les Luthiers.

El director del Instituto Cervantes, Luis García MonteroFue el encargado de cerrar el homenaje recordando que Sacristán “pertenece a la historia sentimental y moral de España”, un hombre que ha sabido dar alma a los españoles de a pie.

Después de una charla relajada con David Trueba y Natalia MenéndezSacristán resumió el motor que lo mantiene en el escenario: la felicidad de seguir jugando a hacer creer al otro que es alguien que no es, caminando siempre de la mano de esa persona. «Maldito chico del sombrero».



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