así rescataron los bomberos a un perro de una azotea
Lo que para Markus parecía una aventura acabó convirtiéndose en un rescate de altura. Este domingo por la tarde, los bomberos tuvieron que intervenir en una vivienda de la calle Luis Riera Posada, en Vallobín, después de que este inquieto perro saliera al tejado a través de una ventana Velux y quedara atrapado por una pata al engancharse en la cortinilla. La situación era delicada: el animal permanecía suspendido con riesgo de caída. La rápida actuación de los servicios de emergencia permitió ponerlo a salvo en una intervención que se prolongó entre las 20.37 y las 21.11 horas.
[–>[–>[–>[–>[–>[–>A la llegada de los efectivos, la Policía Local ya se encontraba en el lugar y les informó de la situación. «Markus» había conseguido acceder al tejado por una ventana abatible, pero su aventura terminó abruptamente cuando una de sus patas quedó atrapada en la cortinilla, dejándolo inmovilizado en una posición comprometida.
[–> [–>[–>Mientras se esperaba la llegada de la autoescala, los bomberos intentaron acceder a la vivienda por la puerta principal. Sin embargo, la casa estaba cerrada con llave y no fue posible entrar. La solución llegó desde el aire.
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El momento del rescate de «Markus». / BO
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Una vez desplegada la autoescala, los rescatadores ascendieron en la cesta equipados con un lazo de captura. Lo primero fue asegurar a «Markus» para evitar cualquier caída. Con el perro ya sujeto, comprobaron que la pata estaba tan enganchada que liberarlo desde el exterior podía causarle más daño.
[–>[–>[–>La decisión fue entonces cambiar de estrategia. Los bomberos accedieron al interior de la vivienda a través de la propia ventana Velux y lograron introducir al animal en casa, donde finalmente quedó a salvo.
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La operación dejó alguna sorpresa más. En el interior encontraron la televisión encendida y las luces del pasillo iluminando la vivienda, aunque no había rastro de los propietarios. También localizaron unas llaves con las que intentaron abrir la puerta principal, pero resultaron no corresponder a la cerradura de la casa.
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[–>Afortunadamente, «Markus» salió de la aventura con poco más que una leve cojera provocada por el enganchón y por sus propios intentos de liberarse antes de la llegada de los servicios de emergencia. Durante el rescate no sufrió ningún daño.
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Como anécdota final, las llaves utilizadas en las comprobaciones fueron retiradas por error al abandonar la vivienda. Al percatarse de ello, los bomberos las entregaron inmediatamente a la Policía Local. Los agentes tampoco consiguieron localizar a los dueños durante la intervención.
[–>[–>[–>Con «Markus» ya seguro dentro de casa, los efectivos recogieron el material y continuaron hacia un nuevo servicio. El protagonista de la historia, por su parte, probablemente haya aprendido que las vistas desde el tejado no siempre compensan el riesgo de una aventura demasiado ambiciosa.
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